TORNEO CLAUSURA

Wanderers 0-Peñarol 1: Apareció buena parte del fútbol que pretende Mauricio Larriera

El entrenador ubicó a Giovanni González como volante en un 4-4-2 y con ello logró una postura mucho más ambiciosa para redondear el mejor partido desde su llegada.

Facundo Torres
Facundo Torres y el festejo de su gol a Wanderers con Álvarez Martínez. Foto: Nicolás Pereyra

Un gran disparo lejano de Facundo Torres marcó la diferencia para que Peñarol le ganara 1-0 a Wanderers. El aurinegro jugó un buen partido, cambió su postura y actitud en el campo, mereció ganar por una mayor ventaja pero, por el contrario, terminó sufriendo una vez más, aunque esta vez se llevó los tres puntos.

Primer tiempo

En el Parque Viera se vieron los mejores minutos de Peñarol desde la llegada de Mauricio Larriera a la dirección técnica y mucho tuvieron que ver precisamente las decisiones previas que adoptó el entrenador. El mirasol fue superior a Wanderers, sobre todo en la primera media hora, y justificó la ventaja de 1-0 con la que se fue al descanso.

Larriera cambió nuevamente el sistema y apostó por un 4-4-2, pero con distintos intérpretes. Una determinación básica fue haber puesto a Juan Acosta en el lateral derecho y subir unos metros, a la línea de volantes, a Giovanni González. Esto fue determinante porque le dio velocidad y amplitud de cancha al costado derecho y, de paso, solucionó un problema que presentó la defensa en juegos anteriores.

Sabido es que Gio González es mucho más atacando que defendiendo y los rivales lo explotaban, pues cuando pasaba a la ofensiva quedaban huecos a sus espaldas que invitaban a pelotazos cruzados del contrario. Sin embargo, al ponerlo como volante y asignar a Acosta la función neta de marca ese defecto se corrigió.

La función de Gio entonces cambió, porque tuvo más responsabilidades ofensivas que defensivas, dotando de velocidad y amplitud al último cuarto de cancha. Esto, a su vez, liberó a Facundo Torres de llevar toda la responsabilidad de los ataques y así, pisó con más frecuencia el área rival. Tuvo la primera posibilidad a los 4' pero su volea la tapó De Arruabarrena; tuvo otra más con un disparo desde afuera del área y abrió el marcador con un tiro cruzado que se metió contra el caño.

Wanderers Peñarol
Maxi Pérez lleva la pelota y enfrenta la marca de Gargano. Foto: Nicolás Pereyra

Este cúmulo de circunstancias limitó a Wanderers, que se encontró con un panorama distinto al que se imaginó antes del partido. La pelota pasó rápido por la mitad de la cancha y eso sacó de foco al bohemio, armado para dominar ese sector y a partir de allí aprovechar las falencias presentadas por el mirasol en los juegos anteriores. Sin embargo, el pecado del local fue lo mal que trató la pelota, porque sus entregas quedaron cortas o largas, perdiendo varias situaciones propicias para atacar.

Otro punto alto que tuvo Peñarol fue Walter Gargano, quien volvió a ser el futbolista vivaz e inteligente que lo llevó a ser celeste durante muchos años y a jugar en Europa tantas temporadas. El secreto de su éxito fue simple: se deshizo rápido de la pelota. Con más opciones de pase que en otros partidos, por esa amplitud que brindó Gio González y que liberó a Torres, sacó con velocidad el balón del fondo y no abusó del traslado, sino que metió buenos pases filtrados para los piques de sus compañeros.

¿Y Wanderers? Generó muy poco, porque se vio sorprendido por el planteo que realizó Peñarol. No osbtante, tuvo un par de llegadas y la más peligrosa explotando otra falencia aurinegra que hasta ahora no ha podido disimular: el juego aéreo. No ganó ningún envió alto en ninguna de las dos áreas. Y en una llegada en el cierre del primer tiempo, un cabezazo de Rivero que rozó el travesaño.

Segundo tiempo

Otro de los defectos que corrigió Peñarol para la segunda mitad: la postura en la cancha. En los partidos anteriores se le había visto demasiado conservador cuando se había puesto en ventaja. Había convertido y, no se sabe si por orden del entrenador o por instinto de supervivencia de los futbolistas, se había tirado atrás para defender la ventaja. Esta vez no ocurrió.

Por el contrario, Peñarol salió a presionar bien arriba, con Britos, Torres y Álvarez muy activos en eso. Así, recuperó varias veces el balón en las cercanías del área de Wanderers y llegó una, dos, tres, cuatro veces con posibilidades de gol. Pero no lo concretó. Otra falencia que el aurinegro todavía debe corregir: la definición.

El ingreso de Ariel Nahuelpán para tratar de tener más contundencia no dio resultado. De hecho, pareció resultar contraproducente, porque con la salida de Álvarez Martínez el equipo resignó presión en la salida rival, Wanderers tuvo más libertades para salir con balón dominado y al aurinegro le pasó lo que quería evitar: se tiró atrás.

El bohemio creció en la posesión de la pelota, comenzó a llegar a inquietar ante un mirasol que, por el contrario, ya no generó peligro. mucho menos desde la salida de Torres.

Wanderers fue tan insolvente en ataque como el aurinegro y no logró empatar. Peñarol ganó 1-0, sacó tres puntos que necesitaba para cuando llegue el momento de la "foto" para definir Uruguay 3 y volvió a meterse en la pelea del Clausura. Sin embargo, y aunque suene raro porque los resultados son siempre los que mandan, lo más importante es que durante muchos minutos desplegó el fútbol que Larriera aspira.

Todavía tiene mucho por corregir, pero también es verdad que mucho se corrigió. Jugó su mejor partido desde la llegada del entrenador, ganó bien y mereció incluso hacerlo por una diferencia mayor, pero esta vez no sufrió nada.

La previa

Wanderers recibe a Peñarol en el Parque Alfredo Víctor Viera desde la hora 21:45 en partido correspondiente a la novena fecha del Torneo Clausura y en un encuentro clave para la clasificación a la próxima edición de la Copa Libertadores.

El bohemio, que vuelve a jugar en su casa, viene de perder 2-1 con Liverpool, el líder del certamen que este sábado venció a Defensor Sporting, mientras que el carbonero llega tras empatar 1-1 con Cerro Largo en Melo y esta noche jugará su tercer partido consecutivo en condición de visitante.

Mauricio Larriera hace cambios en el equipo titular y pone a Juan Acosta como lateral derecho, pasando Giovanni González a la zona de volantes. Además, Walter Gargano vuelve a la titularidad sustituyendo al húngaro Krisztián Vadócz, quien venía teniendo buenas actuaciones en la mitad de la cancha.

Además, el entrenador mirasol tendrá a Jonathan Urretaviscaya en el banco de suplentes luego de que el "Rayo" se recuperara del traumatismo en el muslo de la pierna derecha que sufrió en el clásico frente a Nacional. También Ariel Nahuelpán será una de las alternativas para el técnico floridense luego de haber vuelto a la convocatoria en el encuentro del miércoles frente a Cerro Largo en Melo.

En cuanto al informe sanitario que publicó Peñarol en su cuenta de Twitter, David Terans es baja ya que se sigue recuperando del desgarro en recto anterior del cuádriceps, al tiempo que Fabián Estoyanoff y Robert Herrera no están a la orden debido a una contractura en el recto anterior del cuádriceps.

Por su parte, Daniel Carreño hace tres modificaciones en el equipo respecto al que perdió con Liverpool poniendo a Santiago Martínez por Guzmán Pereira, Diego Riolfo por Nicolás Quagliata y Maximiliano Pérez por Mauro Méndez.

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