AURINEGROS

Mario Saralegui quedó contra las cuerdas y prácticamente sin apoyo en Peñarol

El entrenador, que no supo escuchar algún consejo, volvió a tomar una decisión incomprensible que perjudicó al equipo en la búsqueda del Campeonato Uruguayo.

Mario Saralegui en el partido Peñarol-River Plate
Mario Saralegui en el partido Peñarol-River Plate. Foto: Marcelo Bonjour.

Mario Saralegui, con su determinación de armar un equipo absolutamente alternativo en el primer compromiso por el Torneo Intermedio, se metió en un corredor lleno de espinas. Y esa ruta que ha dejado grandes marcas puede provocar que no consiga dar un paso más como entrenador de Peñarol si el aurinegro vuelve a fracasar en su intento por pasar de fase en la Copa Libertadores.

En efecto, la poca apertura que mostró el técnico para escuchar opiniones contrarias a la idea que terminó ejecutando en el Campeón del Siglo y que, entre otras cosas, originó un alejamiento importante del club en la Tabla Anual del Campeonato Uruguayo, elevó el número de críticas hacia su gestión y ocasionó una singular decepción en filas aurinegras.

Hoy en Peñarol hay, aunque no se quiera reflejar públicamente, un cuestionamiento feroz para la tarea desempeñada por el técnico que sustituyó a Diego Forlán porque se entiende que está tomando decisiones que disminuyen las posibilidades de pelear por el principal torneo del fútbol local.​

La gran mayoría cree que las decisiones que se tomaron para enfrentar a Montevideo City Torque en el Torneo Apertura y la última frente a River Plate en el Intermedio, en ambas ocasiones como locatario en el Campeón del Siglo, son una especie de "regalo de campeonato".

Saralegui, además, tomó un camino que termina salpicando al presidente Jorge Barrera, porque bajo su impulso personal llegó nuevamente a la dirección técnica del club. Y los tropezones deportivos, por más que son provocados por rendimientos futbolísticos y resoluciones técnicas, también son misiles que por elevación caen encima de la cabeza del hombre que eligió de qué manera encaminar el club hacia adelante.

Todo esto implica que, en caso de no conseguir terminar con la racha negativa del club en el anhelado paso de estar entre los 16 mejores del continente, pueda venir otra tormenta. Y en medio de un cargado clima electoral, donde hay protagonistas que podrían sacar un rédito relevante para el 5 de diciembre.

 

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