ESPAÑA

El crecimiento de Federico Valverde, goleador del Real Madrid 

El mediocampista de la celeste comenzó la temporada con algunas dudas, pero se ha afirmado rápidamente como una fija en el 11 blanco y añadió otro recurso a su repertorio: el gol. 

Federico Valverde en el partido del Real Madrid contra el Huesca.
Federico Valverde en el partido del Real Madrid contra el Huesca. Foto: Reuters.

Corrían 9 minutos del segundo tiempo en el Real Madrid-Huesca cuando Karim Benzema, el goleador francés que lleva anotados más de 250 goles en 12 temporadas para el conjunto blanco, cruzó la pelota por alto de lado a lado del área del Huesca, hacia donde la esperaba Federico Valverde. El "Pajarito", a quien el sobrenombre le empieza a quedar chico, bajó la pelota y sacó un balazo cruzado de sobrepique: 3 a 0 para el Madrid. Tercer gol del uruguayo en La Liga 2020/2021. 

Valverde es, por ahora, el artillero del Real Madrid en La Liga junto con el "9" francés. En una temporada que había comenzado con algunas dudas para el futbolista, con él mismo reconociendo errores impropios de un deportista del Madrid, la manera en la que ha logrado asentarse como titular confirma un nivel de madurez a la altura de la elite profesional del fútbol y, además, un nuevo recurso en su repertorio: el gol. Una buena señal para la selección de Tabárez, en la que Valverde está llamado a convertirse en líder futbolístico a mediano plazo. 

Los goles y, sobre todo, la llegada al área del mediocampistas de la Celeste en los partidos con el Real Madrid y con la selección exponen el crecimiento de Valverde como volante mixto en la línea de lo que llegaron a ser señores jugadores icónicos y recientes como el inglés Steven Gerrard o el alemán Michael Ballack, por mencionar a dos. Se muestra capaz de correr 90 minutos a lo largo y ancho de la cancha, con peso en el balance defensivo y, cada vez más, en el extremo ofensivo. Siempre disponible como opción de pase e impulsándose con zancadas eternas en busca de los espacios. Esto último fue evidente en el gol que convirtió nada más ni nada menos que al Barcelona, en el clásico de La Liga. En esa ocasión, su socio fue, como este sábado, el centrodelantero francés. Una sociedad franco-uruguaya rentable para Zidane esta temporada. 

En la selección, ya había mostrado esta predisposición y falta de timidez para prenderle con convicción, técnica y calidad al arco ante Chile por las Eliminatorias, cuando abolló el travesaño al comienzo del partido. Si Valverde mantiene este nivel, tanto el Madrid como la Celeste tienen razón para ilusionarse. Y habrá que buscarle otro apodo al "Pajarito".

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