FECHA FIFA

Tabárez ya tiene la mezcla explosiva de Uruguay para las Eliminatorias

A partir de un doble cinco de gran manejo de pelota, los extremos utilizan muy bien las bandas y la Celeste tiene llegada por las tres calles para alimentar a Suárez y Cavani.

Gol de Cavani a Hungría
Edinson Cavani conectó el centro de Viña desde la izquierda y puso el 1-0 el día de su regreso a la selección tras la Copa América. Foto: AFP

Mirando el partido en la redacción de Ovación, Luis Prats se fijó en el uniforme de Uruguay (camiseta blanca, short negro y medias blancas) ante Hungría y tiró: “De lejos la Selección se parece a Alemania”. Iban 10 minutos y el dominio de la Celeste (ayer no tanto) sobre los magiares era absoluto.

A los 4 minutos los de Tabárez habían armado una jugada colectiva genial, partiendo de los pies de Federico Valverde, pasando por los de Rodrigo Bentancur, luego los de Brian Lozano y finalizando con el remate de Luis Suárez, quien al igual que Edinson Cavani volvió a la Selección para jugar de punta. Y sí, de lejos Uruguay se parecía a Alemania, pero no solo por cómo estaba vestido sino por cómo estaba jugando.

Luis Suárez
Luis Suárez pone un pase al borde del área húngara. Foto: Reuters

Toques cortos, rotación del balón, dinámica con y sin pelota, llegadas por las bandas, pelotas filtradas, remates de lejos, avance en bloque y retroceso rápido y también en conjunto. Todo eso mostró la Celeste en los primeros 45 minutos del triunfo 2-1 sobre Hungría, que son además los que se deben considerar porque luego, con los cambios, fue un partido totalmente distinto. Uruguay estaba jugando como un equipo europeo.

Tabárez volvió al 4-4-2 para poner en cancha a los cuatro futbolistas de ataque que todos los uruguayos querían ver: Brian Rodríguez por derecha y Brian Lozano por izquierda como extremos; y bien de punta Luis Suárez y Edinson Cavani. Con Rodrigo Bentancur y Federico Valverde haciendo el doble cinco y asegurando buena salida en virtud del gran manejo de pelota del “Pajarito” y de la proyección ofensiva del “Lolo”, Uruguay fue protagonista, pero no llevándose por delante a Hungría en base a fuerza y ganas, sino a fútbol.

Las proyecciones de Matías Viña por el lateral izquierdo sumaron una opción más de ataque y por allí cayó el 1-0, cuando el tricolor le puso un centro combado a Cavani para que éste solo empujara el balón a la red.

Matías Viña
Matías Viña. Foto: AFP

Antes la Celeste ya había amenazado con llegar al gol, no solo a través de las jugadas colectivas, sino de uno de sus fuertes como lo es el juego aéreo, porque en el área rival y a la salida de pelotas quietas tanto Diego Godín como Sebastián Coates tuvieron su oportunidad.

Sebastián Coates
Sebastián Coates. Foto: Reuters

El 2-0 marcado por Brian Rodríguez es otro ejemplo del juego moderno de Uruguay. La jugada se hilvanó en el medio, tuvo su pausa cuando llegó a tres cuartos y de repente Suárez, a quien todos los defensas húngaros cuidaban para que no se metiera en base a su potencia al área, puso un pase filtrado para que el ex-Peñarol enganchara y tirara cruzado. Golazo. Y acá vale la pena detenerse un instante.

Brian Rodríguez
Brian Rodríguez y su festejo de gol luego de anotar el 2-0 a Hungría. Foto: AFP

Brian Rodríguez rindió más que Lozano y además lo hizo mejor cuando pasó a la izquierda. Este es un apunte interesante para el futuro.

El segundo tiempo estuvo de más. Se jugó a otro ritmo y los cambios ralentizaron el partido. Uruguay llegó poco y Hungría, menos.

Las Eliminatorias recién iniciarán en marzo, pero hoy puede concluirse que, salvo algún inconveniente, Tabárez ya tiene la fórmula ofensiva para el debut: mistura de experiencia y juventud, pero sobre todo una combinación de velocidad, potencia y gol. Tiene una mezcla explosiva en ataque.

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