RUMBO A 2030

Se puso en marcha el plan para la renovación del Estadio Centenario

El director ejecutivo de CAFO Ricardo Lombardo anunció que ya se trabaja en el proyecto arquitectónico y el plan de negocios para atraer inversores

Estadio Centenario
CAFO comenzó a avanzar en la formulación de un proyecto de renovación para el Estadio Centenario

El Plan 2030 para el Estadio Centenario está en marcha con la elaboración de un proyecto arquitectónico y un plan de negocios, mientras se gestiona ante organismos internacionales el apoyo financiero para la asistencia técnica, anunció el director ejecutivo de CAFO, Ricardo Lombardo.

La entidad administradora del Estadio ya recibió el respaldo del Gobierno nacional y de la AUF y espera una reunión con la intendenta electa de Montevideo, Carolina Cosse, para completar el respaldo oficial a la iniciativa, que busca la remodelación del histórico escenario a través de su transformación en un complejo “multipropósito”, con fútbol, espectáculo y actividades comerciales.

“Debemos ser a la vez creativos y muy profesionales” para lograr las inversiones necesarias, afirmó Lombardo a Ovación, ya que resulta “impensable” que el Gobierno, la Intendencia o el fútbol aporten los 200 o 300 millones de dólares que puede costar la obra.

En su opinión, se debe interesar a capitales del exterior para invertir en un proyecto que al mismo tiempo “respete las características del Estadio y su enorme bagaje histórico”.

“Nuestra aspiración es que en el primer semestre del año próximo ya queden prontos el programa y el plan de negocios con un sólido respaldo técnico y se puedan hacer los llamados públicos internacionales”, sostuvo Lombardo. Este es un resumen de la entrevista.

-El 18 de julio, cuando el Estadio Centenario cumplió 90 años, CAFO presentó ante las autoridades nacionales, departamentales y del fútbol, lo que llamó el Plan 2030, proponiendo la remodelación del Centenario. ¿Qué ha ocurrido desde entonces con el tema?

-El Plan 2030 es una guía de hacia dónde queremos ir. Ahora estamos trabajando en un programa arquitectónico y en la definición de un plan de negocios para ese complejo multipropósito en que pretendemos convertir al Estadio. Para eso hemos contratado a una consultora, Price Waterhouse Coopers (PWC) y al estudio Schelotto-Lecuna, y estamos gestionando un préstamo no reintegrable de asistencia técnica en los organismos internacionales, para lo cual ya tenemos el apoyo del gobierno nacional, de la AUF, y hemos solicitado una entrevista con la intendente electa Carolina Cosse, para también poder contar con el respaldo departamental.

Nuestra intención es elaborar un programa, lo más profesional y exhaustivo posible, para que se transforme en un plan director que guíe todas las acciones que se realicen a partir de ahora con relación al Estadio. Ese programa incluye aspectos arquitectónicos, financieros, medioambientales, urbanísticos, deportivos y culturales, porque la remodelación impactará en todos ellos.

-Un tema clave en ese programa es el financiamiento. ¿Cómo piensan obtener los fondos para una obra tan ambiciosa?

-En ese tema justamente es donde debemos ser a la vez creativos y muy profesionales. Nosotros partimos de la base de que los 200 o 300 millones de dólares que costará la remodelación, no están. Es impensable que el Gobierno nacional destine esos fondos para este objetivo, lo mismo que la Intendencia de Montevideo, o el fútbol. Así que tenemos que explorar otras fuentes con imaginación y rigor técnico. Pensamos que el camino consiste en identificar los diversos negocios que pueden surgir de un centro multipropósito como este y explorar la posibilidad de que particulares estén interesados en invertir en ellos, con impacto en el conjunto de la obra.

Por eso es muy importante un estudio técnico como el que queremos financiar a través de los organismos internacionales. Cada “negocio” debe ser sometido a pruebas de resistencia y viabilidad en cuanto a la demanda potencial, los posibles interesados, su impacto en el conjunto de la construcción y también sus repercusiones urbanísticas, para después hacer el llamado a interesados sobre bases sólidas y viables.

Existen varios “negocios” que nosotros vamos a ofrecer a los inversores: el Museo del Fútbol, para el que pensamos interesar a expertos en museística a nivel mundial; los salones VIP que proyectamos construir en la Tribuna América, destinados a corporaciones; el hotel temático; la zona de coworking; restaurantes y espacios comerciales; la segmentación de las tribunas para poder remodelarlas y “acercarlas” al terreno de juego eliminado las plateas y los taludes y otra cantidad de actividades diferentes con las cuales pretendemos generar condiciones para que los particulares inviertan.

Eso lo hacemos porque partimos del supuesto de que no contaremos con un inversor que esté dispuesto a destinar los 200 o 300 millones necesarios. De todos modos haremos un esfuerzo para interesar a grandes capitales del exterior que estén deseosos de participar en la remodelación y mantenimiento de este que es el único Monumento Histórico del Fútbol Mundial, y si se lograra ese tipo de fondos, igualmente queremos que respondan a los lineamientos de un plan director que respete las características del Estadio y el enorme bagaje histórico que tiene y del que los uruguayos en general y los montevideanos en particular, nos sentimos tan orgullosos.

-¿Cuáles son los apoyos institucionales que están gestionando?

-Esta es una mesa de cuatro patas: CAFO, obviamente como responsable de la administración del Estadio, pero también los mandantes que son la AUF y la Intendencia de Montevideo, así como el Gobierno nacional. Esto requiere el apoyo y la coordinación de todos. Una obra de esta magnitud tiene impactos en todas esas organizaciones y sus responsabilidades con la población.

Por ejemplo, si queremos diseñar un estadio FIFA, es decir un escenario apto para todo tipo de espectáculos del fútbol mundial, deberemos construir un estacionamiento. Que necesariamente deberá ser subterráneo y por lo tanto tendrá que contar con la autorización de la Intendencia y de la Junta Departamental por el impacto que tendrá en el funcionamiento del Parque Batlle y en toda la zona urbana aledaña. En nuestro esquema, ese tipo de “negocio” debería ser tercerizado y la inversión ser propuesta a los particulares interesados en su explotación.

El conjunto de las inversiones proyectadas, tendrán efectos importantes en todos los ámbitos de interés de las “cuatro patas” que mencioné: generará fuentes de empleo, la instalación de nuevas tecnologías, generará incrementos en la recaudación tributaria en los ámbitos nacionales y departamentales, entre otros beneficios. Creemos que es muy importante estar pensando en estas cosas, en momentos en que el Covid19 ha dañado el nivel de actividad y exigido al máximo las arcas públicas, y un proyecto de esta naturaleza puede significar un alivio en uno y otro sentido.

-¿Cuáles son los próximos pasos y los plazos previstos para su realización?

-Ahora estamos trabajando para obtener el financiamiento no reembolsable para la asistencia técnica. Una vez obtenido eso, se hará un intenso trabajo de definición de los distintos espacios destinados a cada cosa, identificando y validando los “negocios” resultantes. Luego de ello se harán los llamados a interesados que deberán presentar sus proyectos y la inversión correspondiente, para poner en marcha las obras.

Nuestra aspiración es que en el primer semestre del año próximo ya queden prontos el programa y el plan de negocios con un sólido respaldo técnico y se puedan hacer los llamados públicos internacionales. Estamos haciendo el mayor esfuerzo para transitar este camino, aún en estos tiempos tan difíciles para funcionar en un escenario que depende fundamentalmente de la venta de entradas, pero que las mismas aún no están permitidas con motivo de la pandemia. No es fácil, pero con esfuerzo, imaginación y mucha dedicación, lo vamos a lograr.

-¿Cómo evalúa la respuesta del ambiente del fútbol cuando usted anunció que las opciones eran demoler el estadio para hacer uno nuevo o remodelarlo?

-La respuesta fue la previsible. Hubo un sentimiento casi unánime de que el Estadio Centenario debe ser remodelado. No solamente una opinión contraria a que se demuela, sino un fuerte apoyo para encontrar el camino que evite su deterioro y que lo relance con toda energía para que perpetúe su vigencia como testimonio de la historia de una de nuestras mayores pasiones populares. Por eso estamos luchando y poniendo lo mejor de nuestro esfuerzo.

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