EL LEGADO

Conocé la trayectoria de los Moglia: un talento que se transmite a través de las generaciones

A Óscar, Osky y Santiago los identifica la pasión por el básquetbol y, si bien tienen recorridos y habilidades diferentes, a los tres los une el amor fraterno por Welcome. 

Dos generaciones. Oscar y Osky Moglia juntos, con la camiseta de Welcome

Hablar de los Moglia es sinónimo de prestigio para el basketball uruguayo, sobre todo porque ese apellido recuerda las actuaciones deslumbrantes de Óscar, histórico jugador de Welcome desde 1950 hasta 1972 y máximo goleador de la historia de la Federación Uruguaya de Básquetbol con 11.374 puntos, a pesar de que en su época no existían los tres puntos. Su nivel era tan superlativo que despertó el interés de la NBA, pero el talentoso jugador respetó su lealtad hacia la W.

Sus cualidades distintivas eran su destreza técnica y le eficiencia goleadora, que lo llevaron a ser exitoso a nivel de clubes y selección: fue cinco veces campeón del Federal, goleador del Mundial de Río de Janeiro 1954 y es considerado por muchos como el mejor basquetbolista uruguayo de todos los tiempos.

En estos casos, el talento se hereda y así lo demuestran Osky y Santiago (hijo y nieto, respectivamente) del jugador nombrado por FIBA para ingresar en el Salón de la Fama de la generación 2021.


Los tres nacieron deportivamente en Welcome, el gran amor de la familia. Y si hablamos de Osky, su habilidad innata lo llevó a ganar seis torneos federales y dos campeonatos sudamericanos (1995 y 1997) con la selección. Tuvo un paso extenso por España; disputó la definición del Federal con Neptuno y es recordado por haber vuelto a la W en 1993 para devolverle la categoría junto con el reconocido Horacio “Tato” López.

“Estoy feliz y orgulloso por el premio que le dan a mi viejo. En realidad es de todo el básquetbol uruguayo”, dijo sobre la nominación de FIBA.

En cuanto a Santiago Moglia, nieto del legendario basquetbolista, en sus inicios tuvo un breve pasaje por Larre Borges pero, fiel al recorrido familiar, también supo vestir la camiseta de la W. Al comienzo tuvo un pasaje por el aurinegro de la Unión y hoy disputa la Liga Uruguaya de Básquetbol con Nacional. El alero, de 31 años y un tirador de distancia, tiene un buen desempeño en su actual club, con el cual se ubica en la primera posición junto con Olimpia y Biguá, con 7 puntos.


Los tres tienen trayectorias deportivas y habilidades diferentes, pero los unen dos cosas: el amor fraterno por Welcome y por un deporte que los ha visto y ve brillar. Sin duda alguna, Óscar ha dejado un legado que hoy es reconocido por la FIBA y el mundo entero, pero que desde hace años su hijo y su nieto saben respetar.

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