COPA LIBERTADORES

¿Cuáles son las posibilidades estadísticas de Boca para eliminar a River?

El xeneize está obligado a remontar un 0-2 para llegar a la final del certamen y enfrenta a un equipo que lleva una racha de seis partidos sin derrotas en los clásicos por este torneo.

Superclásico entre River Plate y Boca Juniors, este martes de noche. Foto: AFP
Superclásico entre River Plate y Boca Juniors, este martes de noche. Foto: AFP

Este martes, Boca recibirá a River en la Bombonera por el partido revancha de las semifinales de la Copa Libertadores y está obligado a remontar la derrota por 2-0 en el Monumental para llegar a la final del torneo sudamericano de clubes más importante. Ante esa situación, es posible analizar las estadísticas en base a cómo han respondido ambos clubes frente a una definición de una etapa eliminatoria y qué probabilidades tienen los xeneizes de conseguirlo. En principio, un informe de Opta consigna que Boca precisa de una combinación de excepciones.

Tras el primer encuentro de esta serie, el historial entre River y Boca en torneos de la Conmebol quedó igualado, con 10 victorias para cada uno, y 11 empates (se cuenta como igualdad el partido suspendido en el entretiempo durante la Libertadores 2015). Los millonarios acumulan un invicto de seis partidos ante su clásico rival en ese certamen, igualando la mayor racha entre ambos en la competencia (seis juegos sin perder para el xeneize entre 1970 y 1982). Sin embargo, Boca jamás cayó de local ante River por la Libertadores. Lo recibió 13 veces -al menos ocho más que a cualquier otro equipo- y nunca perdió: obtuvo siete victorias y se registraron seis empates.

Claro que, en este caso, a los dirigidos por Gustavo Alfaro no les alcanza con empatar o ganar por un gol, dado que deberá hacerlo por el mismo resultado para llegar a los penales o por más de dos tantos de diferencia si los visitantes anotan para superarlo en los 90 minutos. Allí surgen las variantes que desnuda la historia, con el desafío de que los xeneizes ganaron ocho de sus últimos 10 partidos como local y en siete de ellos alcanzó una ventaja que le alcanzaría al menos para definir con tiros desde los doce pasos. No obstante, Boca no marcó en sus dos últimos encuentros en la Libertadores y está a un juego de su peor racha, cuando en 1982 y 1989 encadenó tres partidos sin convertir en un mismo torneo de este tipo.

En la otra vereda está River, con estadísticas que desalientan a cualquier adversario. Mantiene un invicto de 12 partidos de visitante en la Libertadores el conjunto que lidera Marcelo Gallardo, lo que es una excepción: ningún otro equipo superó los 10 sin perder fuera de casa en toda la historia del certamen. Y los millonarios, además, perdieron por dos o más goles de diferencia apenas 16 de sus 273 partidos desde que el Muñeco es su DT. Uno de los tres equipos que le ganó por más de dos tantos fue Boca, en dos casos. En la Libertadores, con Gallardo como entrenador, apenas fueron cuatro: todos de visitante y en tres casos de esos casos no marcó. El que sí, fue insuficiente: el 2-4 ante Lanús, casi un "accidente" en el contexto de resultados positivos que le significó la eliminación en las semifinales de 2017, tras vencer 1-0 como local.

La única fase eliminatoria de torneos sudamericanos en que Boca se clasificó a pesar de haber perdido por dos o más goles de diferencia el partido de ida fue la semifinal de la Libertadores 2007, ante Cúcuta: cayó por 3-1 en la ida y ganó en medio de la niebla por 3-0 en la vuelta en la Bombonera, con goles de Juan Román Riquelme, Martín Palermo y Sebastián Battaglia. Las otras seis oportunidades en las que definió en la Bombonera partiendo con esa desventaja, el xeneize no alcanzó el resultado que necesitaba para dar vuelta la serie.

En el fútbol y en las estadísticas, no hay imposibles. Boca tiene con qué creer en la remontada hasta guiándose por los números de Gallardo, que disputó como DT 61 eliminatorias contando todas las competiciones y venció en 50, pero perdió 11. Es un número que da margen a la ilusión, si hay que aferrarse a algo de este tipo.

Alexis MacAllister y Nicolás de la Cruz en el duelo entre River Plate y Boca Juniors. Foto: Reuters.
Alexis MacAllister y Nicolás de la Cruz en el duelo entre River Plate y Boca Juniors. Foto: Reuters.

En cambio, lo que no ilusiona a Boca son otros datos que recopila Opta y ayudan a diagnosticar la dificultad para el cometido: River ha permitido un promedio de solo dos remates al arco por partido en esta Copa, lo que refleja una solidez defensiva y la obligación para Boca de tener eficacia perfecta en esas teóricas dos oportunidades. Pero además, River es el equipo con más toques de pelota en el área rival (290) en la actual Libertadores, donde apila 105 más que el xeneize. Entonces, Boca debería impedir que los de Núñez mantengan un alto poder de fuego en el área visitante.

Solo la combinación positiva de todo eso para Boca y la negativa para River pueden darle el marco milagroso que necesitarán los xeneizes para una remontada histórica.

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