HISTORIAS

El otro Rentistas: el histórico Bicho Colorado de 1998

“Era un equipo monolítico, muy duro defensivamente y que arriba era como un viento”, recordó Martín Lasarte, el técnico del equipo rojo que peleó el Clausura hasta la última fecha.

Rentistas
"Karibito". Gerardo Morales, que fue el goleador de aquel Rentistas de 1998, celebrando con los brazos en alto uno de sus tantos. Foto: archivo El País.

Rentistas está a tres fechas de quedarse con el Torneo Apertura. Es el puntero, depende de sí mismo y si gana los tres juegos que le restan, frente a Cerro, Defensor Sporting y Danubio, se quedará con el título y hará historia.

Pues bien, hubo otro Rentistas, el de 1998 que dirigía Martín Lasarte, que vivió una situación similar en el Torneo Clausura de ese año. Llegó a la última fecha, en la que también se enfrentó a Danubio, con la posibilidad de ganarlo. Arribó al juego disputado en el complejo ante los franjeados como invicto y con el arquero Álvaro Núñez que llevaba 947 minutos sin recibir goles.

Sin embargo, fue superado por primera vez en el torneo, Danubio lo venció 2 a 0 y el campeón fue Nacional, que apenas lo superó por un punto.

“Hay dos situaciones en el fútbol que si se me presentara Dios, le reclamaría. Y una es por qué no me dejó ser campeón con Rentistas. Y la otra es una semifinal de Sudamericana que jugamos con la Católica. Hicimos dos partidos extraordinarios y quedamos afuera. El fútbol me debe esas dos”, dijo Martín Lasarte que sólo había dirigido a Rampla Juniors cuando llegó a Rentistas, que estaba último en el descenso, para intentar salvarlo.

“Le pedí a Burstein, que era el presidente como hoy, un premio por salvarnos del descenso. Y no estuvo de acuerdo, entonces le pedí uno por clasificar a la Liguilla. El puntaje que se necesitaba era casi el mismo. Nos dio un premio mejor y lo tuvimos”, explicó el técnico del equipo que integraban entre otros Álvaro Núñez, Mario Rebollo, Gabriel Candia, Santiago Ostolaza, Nelson Ponzo, Andrés Aparicio, Luis Cor, Marcelo Suárez y Gerardo "Karibito" Morales.

En el Apertura no hicieron un mal campeonato para lo que era Rentistas, se mantuvieron a mitad de tabla. Pero en el Clausura todo cambió. Llegaron a la última fecha invictos con seis victorias -dos frente a los grandes- y cuatro empates.

Lasarte
Entrenador. Martín Lasarte hacia sus primeras armas, Rentistas fue su segundo equipo como DT.

“En la primera fecha inauguramos el complejo con un empate 1 a 1 que conseguimos en el último minuto frente a Liverpool. Y después empezamos a encadenar victorias y buenos partidos. Y con el arco en cero gol, con Alvarito (Núñez) que estuvo a punto de alcanzar el récord de Mazurkiewicz”, explicó el DT.

Hubo una semana muy especial en la que se dieron cuenta que estaban para algo más. “Le ganamos 1 a 0 a Nacional, empatamos entre semana con Defensor y al otro fin de semana le ganamos a Peñarol. Teníamos un equipo monolítico, muy duro defensivamente y que contragolpeaba rapidísimo con el ‘Karibito’ Morales. Arriba éramos como el viento”, admitió Lasarte y recordó el desenlace.

“Si ganábamos éramos campeones y si empatábamos íbamos a una final. Hasta eso, pero nos ganó Danubio. Igual fuimos a la Liguilla y clasificamos a la Copa Conmebol. Todo fue histórico para el club”.

PROTECCION. Lasarte dijo entender a Cappuccio y sus jugadores a los que hasta ahora les costaba admitir que podían ir por el título. “Siempre dijeron que el objetivo era la permanencia y a veces queda como antipático para la prensa. Es como si tuvieran miedo de decir algo que todo el mundo quiere escuchar. Pero es como una protección. El cambio de objetivo es todo un tema, no es sencillo. A nosotros nos confundió porque recién nos salvamos del descenso en el penúltimo partido. Conseguimos el objetivo y pasamos a pelear por el título al partido siguiente. Algo rarísimo”, reconoció Lasarte.

“No tuvimos ese margen que puede tener ahora Rentistas faltando tres fechas. Nunca nos sacamos de la cabeza que teníamos que salvarnos”, agregó.

“Yo venía de Colombia y me llamaron Martín (Lasarte) y Daniel Domínguez para decirme que estaban complicados en el descenso”, contó por su parte Marcelo Suárez. “Y así fue todo el torneo porque recién nos salvamos faltando una fecha frente a Huracán Buceo. Llegamos al último partido dos puntos arriba, pero Danubio en un minuto nos hizo los goles que no recibimos en los diez partidos anteriores”, lamentó el exdelantero.

“Lo mejor fue el grupo encabezado por Ostolaza y Rebollo, y un sinfín de jugadores que intentamos salvar a Rentistas del descenso que era muy difícil, y terminamos entrando a la historia”, agregó Suárez.

“Lo que le veo hoy a Rentistas es la solidaridad, que era algo que también teníamos nosotros. Los once corríamos para recuperar el balón. No queríamos descender y teníamos claro el objetivo que nos llevó a pelear hasta le último momento”, culminó Suárez.

Jugada

ASPIRANTES. “Ese año fue de los mejores de mi vida y seguramente para muchos de los de aquel plantel también lo fue. ¡Realmente nos marcó!”, dijo mientras tanto Nelson Ponzo, que llegó a Rentistas por una práctica de aspirantes que Lasarte hizo para el primer equipo. Al técnico le encantó y lo contrataron.

“Genera mucha emoción recordarlo. Es más, en estos tiempos de pandemia y 'quedáte en casa' encontré unos videos de aquellos partidos y los digitalicé. No te puedo explicar las sensaciones que eso me generó”, contó Ponzo, hoy traumatólogo.

“También significó una de las mayores tristezas y angustias cuando perdimos el Clausura jugando en nuestra cancha, la que con el tiempo se mitigó debido a que fue ampliamente superior la felicidad de haber hecho el campeonato que hicimos. El 1998 quedará en el mejor de los recuerdos”, finalizó el exvolante.

“Aquella experiencia con Rentistas fue un gran aprendizaje para mí. Porque en principio creí que las cosas eran más fáciles de lo que son. Y al año siguiente no nos fue bien. Me di un porrazo y me di cuenta que el fútbol tiene cosas circunstanciales y que un equipo funcione como tal va más allá de teorías y entrenamientos. Hay como una energía grupal, que se genera por todos los integrantes. Y es algo que yo le noto a este Rentistas de hoy día. Entra uno y sale otro y no se nota. Se les fue Olivera y lograron subsanar rápidamente esa ausencia. Hay algo más”, culminó Lasarte.

LIGUILLA

El día que se tiñeron el pelo de rojo y casi se quedan sin jugar

 Rentistas clasificó a la Liguilla y en el primer partido del torneo el “Karibito” Gerardo Morales y Marcelo Suárez aparecieron con el pelo teñido de rojo. Seguramente por una promesa que habían hecho. “Llegamos al estadio y aparecieron con el pelo pintado de rojo. Faltaban 40 minutos para el partido y les dije que si no se sacaban la pintura del pelo no jugaban. Entonces se pusieron como locos a lavarse la cabeza”, contó Lasarte.
“Cuando Martín nos vio se puso como loco, estaba malísimo, je”, recordó Marcelo Suárez. “Por suerte era esa tinta instantánea que se sale fácilmente”, añadió el exatacante.
“Le dije al Karibito que cómo se había hecho eso con el pelo espectacular que tenía”, agregó el entrenador que en sus últimas épocas de futbolista había sido compañero de Gerardo Morales. “El Karibito ya jugaba algunos partidos en Primera con nosotros. Lo conocía bien. Era el ídolo porque salía en los ‘Karibitos con K’. Y siempre contaba que las chiquilinas le golpeaban la ventana por la noche. Lo volvían loco”.
Aunque ahora hace tiempo que no se juntan para compartir un asado, entre otras cosas porque el ‘Karibito’ Morales, que era el que ponía la casa, se fue a vivir a Estados Unidos, el cariño permanece intacto entre los integrantes del aquel equipo rojo.
“Esa campaña ayudó a que el vínculo interpersonal entre el plantel fuese muy bueno a tal punto que actualmente muchos mantenemos una fluida y afectuosa comunicación. Esporádicamente nos juntamos y compartimos un asado”, afirmó Nelson Ponzo.

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