FÚTBOL VIRTUAL

Una liga con 75 equipos, relator profesional y hasta proceso de selección con formativas

La Liga Uruguaya de Fútbol Virtual gana mucho peso y ya cuenta con cuatro divisiones. Los equipos profesionales apoyan cada vez más y la selección busca participar del Mundial.

Peñarol y Nacional en FIFA 20. Foto: Captura.
Foto: Captura.

¿Llevará Ignacio Alonso, presidente de la AUF, ocho meses sin jugar al fútbol? Porque ese es el tiempo que soporta Dalyan Gruny, fundador y administrador de la Federación Uruguaya de Fútbol Virtual (FUFV), sin jugar al PlayStation. Parece raro, pero tiene su razón según lo explica: “Como se ha profesionalizado mucho, prefiero evitar suspicacias”.

Gruny no toma su puesto a la ligera y sabe que lo que representa él es la afición de un montón de uruguayos a los que junto a un grupo de amigos les dieron la posibilidad de divertirse de otra manera, más allá del hecho de jugar uno contra uno.

“Todo esto surgió en 2016 y era una novedad porque cada uno manejaba un jugador y con un par de amigos nos pareció divertido ese modo y entramos a jugar. Al tiempo vimos una liga de Estados Unidos que hacía torneos internacionales de países y nos copó la idea, pero como eramos pocos hicimos un grupo de Facebook para llegar a los once. Ahí se empezaron a sumar muchos y todos los días, lo que desembocó en la creación de una Liga Uruguaya”, cuenta Gruny.

Seguramente hace cuatro años no se imaginaba con lo que se iba a encontrar a principios de 2020: cuatro divisiones con 75 equipos y muchos que quisieron sumarse en los últimos días, pero que no pudieron hacerlo por la inmensa cantidad.

Dalyan Gruny, uno de los fundadores y administradores de la FUFV.
Dalyan Gruny, uno de los fundadores y administradores de la FUFV.

Para Gruny, hubo algo que cambió sin duda la forma de ver el fútbol virtual y fue la normativa. “Al igual que en el fútbol real, al principio las reglas eran muy vagas y hoy en día hay un reglamento extenso con un asesor legal en el cual está todo más detallado y serio. En lo que respecta a la competitividad también se profesionalizó, porque antes se lo tomaba como un videojuego en broma y hoy en día es algo serio, más con equipos oficiales, que entrenan todos los días jugadas preparadas, movimientos en la cancha. Eso se practica antes de los partidos y en un horario específico, cosa que antes no sucedía”, expresó.

“Cuando esto comenzó jugaban cinco contra cinco, ahora todos los partidos son 11 contra 11 y tuvimos que poner un límite en los planteles. El mínimo es de 16 jugadores y el máximo es de 23”, agrega Gruny, marcando la cantidad de personas que en el presente están detrás de esta liga.

Los aficionados van acercando a otros. En esta época de redes sociales todo se maximiza y para ello el Twitter ha sido fundamental: “Todo lo que es difusión a través de redes es clave. Hoy en día las cuentas oficiales de los clubes anuncian los partidos y eso genera también un entusiasmo en los que miran, pero sobre todo en los que juegan”.

Pero si de entusiasmo hablamos, y aunque se trate de un juego, hay un detalle que no pasa desapercibido. Hoy en día el campeón se lleva $20.000 y eso, sin duda, representa un aliciente extra para los participantes.

Con partidos mucho más cortos que los normales, teniendo en cuenta que duran aproximadamente 10 minutos, los tiempos de juego son otros y por eso actualmente se juegan hasta cinco torneos de Liga al año. A la vez, mientras se disputa la Liga se juega la Copa, que hace pocos días tuvo su final con un apasionante Nacional-Peñarol. Todo esto lleva a que la actividad se desarrolle todas las semanas, entre lunes y jueves.

CLÁSICO

Más de 20 mil personas lo siguieron

Con el apoyo de AUFTV, que fomentó la transmisión del encuentro y le dio más difusión, se llevó a cabo hace pocos días el clásico por la Copa Uruguay, que terminó siendo victoria de Nacional por 2-1 ante Peñarol. Bajo el lema de #QuedateEnCasa, para evitar que el público alga y frenar la propagación del coronavirus, se llevó a cabo una transmisión que alcanzó más de 22.300 personas que observaron el encuentro. “Salió mucho mejor de lo pensado. Ojalá podamos volver a trabajar juntos porque rindió mucho”, contó Gruny.

RELATO

La FUFV cuenta con voz propia

Para los que siguen habitualmente la FUFV, ya sea como jugadores o espectadores, la voz de Darío Buonomo se volvió conocida, aunque él aclara: “Los últimos sucesos le dieron un saltito a mi voz, pero conocido no”.

Apodado “Daro”, es el que se encarga de ponerle relato a los partidos de la FUFV y también a los de la selección uruguaya. Pero la particularidad de la situación es que esta liga cuenta con un relator profesional, ya que estudió en la Escuela Superior de Comunicación Social, donde egresó con una tecnicatura en prensa, radio y televisión.

“Daro” lleva dos años, aproximadamente, en el relato de los partidos y tiene sus trucos para pronunciar nombres que a veces son realmente imposibles. “Hay un montón de nombres que son durísimos, pero durísimos de verdad. En la parte inferior de la pantalla aparecen los nombres, pero de solo un equipo; del equipo rival a la persona que está transmtiendo en vivo. De todas maneras, cuando mueven la pelota arriba de los jugadores aparece el ID (nombre), pero es muy complicado. En varios partidos hay nombres ilegibles y a la carrera le ponemos un apodo y algo rápido para salir del paso”, cuenta Buonomo, quien tuvo la posibilidad de trabajar mucho tiempo en radio.

Darío Buonomo, relator de la FUFV.
Darío Buonomo, relator de la FUFV.

“Arranqué trabajando en la 1410. Arranqué con el programa Esos locos bajitos de fútbol infantil y después prácticamente el mismo equipo hizo Bienvenidos al gol, que era un programa de deportes. Después se armó la transmisión de fútbol, cambio un poco la cabeza del proyecto y pasó a llamarse Fútbol vivo y estuve como cuatro años en la 1410. El año pasado se pasaron de la 1410 a la 1130 y hubo un tema de horarios, no pudimos llegar a buen puerto y por ahora no estoy trabajando en la radio, pero los muchachos siguen en la 1130 y les va notable, por suerte”, agregó.

Como todo buen relator, tiene su comentarista, que hoy es Gastón García, aunque a veces el diálogo puede llegar a ser un poco estresante. “Las conexiones a veces complican mucho porque somos tres personas en puntos muy distintos de Montevideo. Uno en el Prado, otro en Peñarol y yo en Malvín y la diferencia se nota cuando hacemos transmisiones juntos en un punto en común porque ahí quedan impecables”.

Pese a la gran cantidad de partidos que se disputan, Buonomo relata tres encuentros los jueves, en lo que ellos llaman el “Super Jueves”. Al igual de lo que puede ser una transmisión normal, la elección de los partidos para emitir se basa en la importancia del mismo, ya sea porque es un clásico, porque son dos equipos que pelean arriba o porque se juegan la permanencia.

TÉCNICO

El trabajo del detrás de cámaras

Nicolás Canedo forma parte de la administración de FUFV, pero también es una pieza clave en la transmisión de los partidos. Es el encargado de recibir la transmisión y trasladarla a sus compañeros y a todos los que lo deseen ver a través de Youtube. “No es fácil y a veces se complica con el tema de las conexiones. Tené en cuenta que a veces tengo que sincronizarle la voz a ‘Daro’ con la imagen para que no vaya más rápido o más lento”, asegurá quien también se hace cargo del resumen de goles.

SELECCIÓN

Un proceso con mayor y hasta formativas

La FUFV se encuentra actualmente afiliada a la CSVP (Confederación Sudamericana de Virtual Pro) que es lo que correspondería a la Conmebol en el fútbol “tradicional”. Esto es lo que le permite contar con una selección que representa a Uruguay en distintos torneos internacionales con gamers de todos lados. Sin ir más lejos, por estos días la Celeste estaba disputando la Copa de las Américas.

Por fuera de este certamen, se disputan las Eliminatorias para avanzar al Mundial y esa clasificación es a la que aspira Maicol Ibañez, entrenador, desde fines de 2019, de la selección uruguaya. “Ser técnico en fútbol virtual es mucho más difícil de lo que parece o de lo que muchos pueden pensar. Tener que estar siempre atento de citar a los mejores, crear formaciones, hacerles entender tu idea de juego y eso no siempre sale de manera sencilla”, contó quien también es entrenador de Defensor Sporting.

Ibañez asegura: “Como yo también juego en la Liga Uruguaya a veces puedo fijarme en los rivales a los que enfrento para después citarlos a la selección si es que les veo buenas condiciones”. Al igual que en la vida real, el entrenador tiene la chance de citar a cualquier jugador que sea uruguayo, pero también a uruguayos que estén jugando “en el exterior”. Por eso que existe la posibilidad de citar a un uruguayo que cuando juega lo hace representando a un equipo de la Liga Argentina.

Para formar el plantel de la selección mayor, Ibañez también cuenta con un arma muy especial: la selección formativa. En lo que sería una especie de Sub 20, el entrenador de la mayor puede foguear jugadores y luego utilizarlos en la máxima categoría celeste.

El festejo de gol tras un tanto de la selección formativa. Foto: @diegotuala10.
El festejo de gol tras un tanto de la selección formativa. Foto: @diegotuala10.

Diego Tuala es el técnico de la selección formativa, que según asegura es “una especie de respaldo de la mayor”. “Hay jugadores que por cantidad no entran en la mayor porque se consideran otros mejores o por lo que sea, y yo en la formativa les puedo dar rodaje y minutos que quizás en la mayor no lo logren. No es fijo, porque tal vez en la mayor hay algún jugador al que no se le pueda dar minutos y sabe que a mí me sirve y yo lo puedo trabajar. Después si el técnico de la mayor ve que mejoró, lo puede subir de vuelta”.

En América, por lo menos, no existe restricción para que los jugadores de formativas o el propio técnico tengan cierta edad y por eso hay jugadores en esta selección que tienen 30 años o un poco más.

Este trabajo tampoco es sencillo. “Con Maicol hicimos una preselección de casi 70 jugadores y un llamado abierto, donde había casi 80. Vos fijate que de ahí tenemos que sacar 23 para la selección mayor y 23 para las formativas. Y hay que elegirlos bien porque, como se dice en la jerga gamer: ‘a veces el joystick pesa’”, asegura Tuala.

Diego Tuala, entrenador de la selección formativa.
Diego Tuala, entrenador de la selección formativa.
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