TRICOLORES

Como caídas del cielo: así llegaron las manos santas de Sergio Rochet a Nacional

El arquero que hace volar las ilusiones de todos los hinchas con sus atajadas se empezó a convertir en tricolor en un avión.

Sergio Rochet y el saludo con Mathías Laborda tras la clasificación de Nacional. Foto: Reuters.
Sergio Rochet y el saludo con Mathías Laborda tras la clasificación de Nacional. Foto: Reuters.

Las manos de la fe, esas que invitan a creer que los sueños son posibles de alcanzar, porque supieron evangelizar la clasificación de Nacional a los cuartos de final de la Copa Libertadores, se empezaron a pintar de rojo, azul y blanco en el cielo.

Sí, la llegada de Sergio Rochet, el futbolista que incrementa su figura de arquero partido tras partido, que hace pensar a los dirigentes que van a tener a un valiente defensor de la valla por mucho tiempo, se terminó de acordar en un avión.

La historia de las “manos santas” de este Nacional copero comenzó a forjarse en momentos en los que el club tenía en sus filas a dos grandes futbolistas: Esteban Conde y Luis Mejía.

La clave estuvo en la aceptación de que había que proyectar hacia el futuro, que era necesario ir dándole más participación a Mejía y encontrar al jugador que pudiese ocupar el lugar que iba a dejar Conde.

La responsabilidad cayó en Iván Alonso. En enero de 2019, casi de forma inmediata al comienzo de sus funciones, el manager tricolor procuró encontrar el mejor perfil de arquero para Nacional. Un extenso y prolongado scouting posibilitó dar con Rochet.

Su nombre fue sugerido a Leonardo Romay, entrenador de arqueros de Nacional. La revisión de diversos aspectos relacionados con los antecedentes profesionales y personales del guardameta terminó entregando el OK final para iniciar la gestión de su fichaje.

Se trataba de un arquero que había partido de Danubio el 30 de junio de 2014 para el AZ Alkmaar de los Países Bajos. El club holandés lo fichó para tenerlo en sus filas como el tercer guardameta, pero en dos años se transformó en el arquero titular. De allí, se fue al Sivasspor de Turquía, donde empezó a ser seguido también por el cuerpo técnico de la selección uruguaya de fútbol.

Tomada la decisión, a Alonso lo ayudó ese ángel especial que se puede tener en este tipo de situaciones, encontrarse en un avión con el representante de Rochet.

El diálogo con Alexis Papasan fue bien fructífero, porque según supo Ovación el acuerdo se alcanzó de forma muy rápida.

Y, lo mejor de todo para los tricolores, es que todas las partes entendieron que se estaba ante una gran oportunidad. Eso, entre otras cosas, fue lo que posibilitó que el conjunto de Los Céspedes se adueñara del 60% de la ficha del que ya nadie duda es el arquero titular del equipo por mucho tiempo.

Por lo pronto, el contrato que vence el 31 de diciembre de 2021 tendrá una ampliación. Hay una gran relación en la sociedad que se formó por su ficha y el momento que está viviendo incluso hace creer que podrá tener algún llamado de la Celeste, lo que colaboraría aún más para revalorizar la ficha.

De hecho, ya se entiende que el valor de mercado de Rochet creció desde el momento que es titular y mucho más con sus actuaciones internacionales.

Esto indica, entre otras cosas, que una ampliación del vínculo reportará también un incremento salarial. Actualmente, está en un sector medio-bajo.

Así lo ve
Rodolfo Rodríguez
Sergio Rochet. Foto: Archivo El País.

Hay que resaltar que los grandes arqueros aparecen en los momentos en los que se necesitan. No se ven a los arqueros en un amistoso, sino en un momento culmine.

Rochet me gustó mucho desde un principio, porque es un muchacho de bajo perfil, un arquero clásico, que cada vez en líneas generales van quedando menos arqueros clásicos. Él no es espectacular, resuelve bien. Se nota, además, que tiene un buen trato con los compañeros, porque no es una persona que reclama en voz baja, sin mandar a la quema a nadie. Esto último también juega a su favor.

Se nota que es tranquilo, se comprueba que es trabajador porque evoluciona, transmite la calma que precisa el equipo en los momentos más importantes de los partidos. Independientemente de lo que pueda sentir en un instante del juego por una acción, él manda buenas señales.

A las pelotas más complicadas las hace parecer fáciles, porque tiene muy buena ubicación. No tiene un punto alto con los pies, pero está en la media, en lo normal. Es joven, tiene mucho por delante, cuenta con el apoyo de la gente y se nota que va creciendo. Me alegro mucho que Nacional tenga a Rochet en un gran momento porque es fundamental para los objetivos deportivos.

Se ve que tiene personalidad. Me alegró también por (Jorge) Giordano, por el “Cacho” (Juan Carlos Blanco) y por el profe Gesto.

Así lo ve
Jorge Seré
Los compañeros saludan a Sergio Rochet la gran figura del Independiente del Valle-Nacional. Foto: Reuters.

Sergio Rochet está atravesando un momento fantástico. Quizás al principio le costó un poco asumir el reto de estar jugando en un equipo grande, porque recuerdo que en algún partido no se mostró totalmente seguro, pero hoy está en un momento extraordinario.

Me parece que es muy importante en toda esta historia la presencia de Leonardo Romay, que es quien lo entrena, lo mide y calibra.

Esperó su oportunidad y cada vez que le tocó entrar lo hizo bien. Además, ha tenido buenos resultados deportivos y últimamente se ha convertido en una de las figuras y es muy importante generar esa confianza a los compañeros y transmitir esa sensación de estar muy bien. No es fácil lograr eso y él lo ha conseguido.

No comete errores y a la vez salva partidos, para un arquero de equipo grande es fundamental. Ha respondido siempre bien. Tiene muy buen estado físico, tiene buena presencia, tiene velocidad de piernas, buena ubicación. Es inteligente a la hora de salir o no, cuando está seguro sale y se queda con la pelota. Y, también, hay algo que es muy bueno, él sabe que de repente con los pies no tiene tanta precisión y no arriesga.

Ha demostrado gran personalidad en los momentos cumbres y difíciles. En el partido ante Independiente del Valle hizo cuatro o cinco muy buenas atajadas, me quedo con la última. Y luego daba la sensación de que para convertirle el penal había que matarlo.

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