LIVERPOOL

Alfaro la rompió en Liverpool sin haber jugado y le dieron la copa

El delantero fue fundamental en la consagración de Liverpool: su charla con Sebastián Cáceres sobre otras transferencias frustradas le dio gran resultado al joven defensa

Alfaro
Celebración. Emiliano Alfaro junto a sus compañeros tras la final ante River Plate. Foto: Leonardo Mainé.

Nicolás Acevedo, el joven capitán de Liverpool, ya había recibido la copa del torneo Intermedio y celebraba junto a sus compañeros. Emiliano Alfaro, que se viene recuperando de su segunda rotura del tendón de Aquiles, estaba a un costado. En eso los jugadores negriazules lo hicieron acercarse al medio y le entregaron la copa.

Alfaro regresó este año por tercera vez a la institución. Había sufrido una grave lesión en Italia y estaba en proceso de recuperación, pero eso no le importó al presidente José Luis Palma ni al técnico Paulo Pezzolano. Ambos conocen bien al delantero cuyo anterior regreso al club fue cuando estaba en Segunda División.

PENALES. Tanto el presidente como el entrenador sabían muy bien lo que el olimareño podía aportar al joven plantel negriazul dentro y fuera de la cancha. Quiso el destino que cuando estaba cerca de terminar su rehabilitación, Alfaro volviera a romperse el tendón, algo que lamentablemente es bastante común. Lejos de aflojar, volvió a comenzar el largo proceso de recuperación. Sabe que no volverá a las canchas hasta la próxima semana, pero fue clave en la histórica consagración negriazul.

“Estar afuera es lo peor que hay. Ahora entiendo un poco a los hinchas. Para un futbolista vivir de afuera los partidos es un nerviosismo impresionante, una locura la ansiedad. Más en una final y con la posibilidad de que el club entrara en la historia. Los penales no los vi, me encerré en el vestuario y me iban gritando de afuera lo que iba pasando”, contó Alfaro.

EL SUEÑO. “Yo llegué al club hace 15 años, tuve varias etapas y siempre soñé con este momento de ver al club campeón. Tanto el Papa (Pezzolano) como Palma y Carlitos Ferragut, que hoy ya no está entre nosotros pero fue pionero en esto de armar lo que hoy es Liverpool, siempre soñamos con esto. Haberlo conseguido ayer fue una mezcla de emociones. Felicidad y nostalgia porque me hubiera gustado que estuviera Carlos (Ferragut) con nosotros. Me hubiera encantado poder jugar, pero el club me hizo sentir parte desde el primer momento”, explicó.

“Cuando me dieron la copa sentí un orgullo impresionante, porque yo lo que menos quería era sacarle protagonismo a ellos. Me quedé quietito en un costado y me llevaron medio de prepo para darme la copa. Y eso habla de la unión que hay en el grupo. Cuando hay un grupo consolidado estás más cerca de conseguir cosas importantes”, reconoció quien intenta trasmitirle a los jóvenes sus experiencias y el sentido de pertenencia a un club que fue el único que defendió en Uruguay.

FRUSTRADO. Alfaro conversó mucho con Sebastián Cáceres cuyo pase al fútbol mexicano se cayó justo antes de la final. A pesar de su juventud, lejos de bajonearse, el defensa jugó un gran partido ante River. Emiliano le contó una experiencia que vivió allá por el 2011, cuando ya estaba en Paraguay con la camiseta de Olimpia puesta. Incluso había jugado algunos amistosos, pero se tuvo que tomar el avión de regreso porque el dinero no llegaba y Palma no mandaba el transfer. Sin embargo, seis meses después le salió el pase a Lazio de Italia ganando mucho más.

Sebastián Cáceres

Sebastián Cáceres en Liverpool.
"Estaba enfocado en la final""Emi (Alfaro) me explicó la situación que había vivido él que se puede decir fue peor, porque llegó a viajar y estuvo entrenando dos semanas en Olimpia de Paraguay. Lo que me quisieron decir es que a veces perdés una chance y te toca una mucho mejor, como fue en su caso. Yo estaba tranquilo y les conté lo que sentía. Les dije que no se preocuparan que estaba enfocado en la final”.

“Estuvimos hablándole mucho con el ‘Papa’. Le conté lo que me había pasado porque tuve varias de esas. Y es una incertidumbre muy grande. Lo que le dijimos al ‘Seba’ fue muy sencillo: que dependía solamente de él que el tren volviera a pasar. Que si seguía en este nivel le iban a aparecer muchas oportunidades más, pero que si se bajoneaba mentalmente, se pinchaba, los únicos perjudicado iban a ser él y su familia. Y le contamos los ejemplos que me pasaron a mí. Le conté que Palma me respaldó. Y es una de las tantas cosas que le agradezco. ‘Seba’ es un gurí que escucha mucho y entendió. No sólo lo entendió, sino que lo manejó con gran altura. A mí me impresiona porque tiene sólo 20 años”, relató Alfaro, quien el sábado no pudo quedarse a concentrar en Lomas de Zamora porque las camas estaban justas, pero estuvo hasta última hora.

“Al otro día de lo del pase me llamó Emiliano y fuimos al vestuario del cuerpo técnico. Me explicaron la situación que había vivido él, que se puede decir fue peor porque llegó a viajar y estuvo entrenando dos semanas en Olimpia de Paraguay. Lo que me quisieron decir es que a veces perdés una chance y te toca una mucho mejor, como fue en su caso. Yo estaba tranquilo y les conté lo que sentía. Les dije que no se preocuparan que estaba enfocado en la final. Pero tener el respaldo de alguien que lo vivió fue muy importante”, contó Sebastián Cáceres.

El domingo, mientras los hinchas daban rienda a la alegría en Belvedere, los futbolistas comían unas pizzas en Lomas. “Lo que se ve en la tele es el equipo, el técnico y el presidente; en Lomas celebramos con el sereno y la cocinera. Pudimos disfrutar entre todos el acontecimiento histórico. Aunque capaz que estos gurises recién lo vayan a valorar cuando tengan 50 o 60 años”, culminó Alfaro.

carlos macchi

"Me hubiera gustado ser el 5 de un equipo de Pezzolano"

Estuve en el Franzini el domingo. ¿Cómo no iba a estar? Fuimos con Gonzalo, mi hijo, con quien casi siempre vamos a ver a Liverpool. Comimos y nos fuimos, pero no había lugar para estacionar. Yo sabía que iba a ir gente, pero nunca pensé que tanta. Además, me olvidé que estaba la feria. Íbamos entrando cuando Liverpool hizo el primer gol. No lo vimos. Nos tuvimos que quedar parados en una esquina en la escalera. Fue una fiesta. La gente de River también le dio color. Fue una fiesta de dos equipos menores, estuvo muy lindo. Y se consagró el equipo que lo había esperado tanto. Se lo merecía, el “Papa” está trabajando muy bien y Palma respalda. Respaldó a muchos, pero no había tenido suerte, hasta que respaldó al que tenía que respaldar. Liverpool ha cambiado, Pezzolano puso su mano y trabaja mucho en la circulación y el buen trato de la pelota. Y también hay entrega porque si pierden la pelota todos se repliegan y colaboran. Hay equilibrio. Es un fútbol que me gusta mucho y me hubiera encantado ser el 5 de un equipo de Pezzolano. Juegan muy bien. Hacía tiempo que no me emocionaba tanto, me ericé, sobre todo por la gente que quería gritar campeón. Esa gente a la que le costó acostumbrarse al estilo del “Papa”. Estaba la presión de los hinchas, pero el presidente lo respaldó. Y viene por ahí el camino. El “Papa” se lo merece; además es buena gente. Lo conocí en Rentistas en la B, era un juvenil de Cuarta y yo ya le veía condiciones. Luego jugamos juntos en Primera y después en Liverpool.

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