Ovación Turf en charla profunda con Julio César Méndez

"La verdad, no quiero tirar la esponja"

Pasado, presente y futuro de un jockey clase A

Almoradi. Foto: Maroñas.
Julio César Méndez triunfando en lomos de Almoradi.

Me encontré con Julio en momentos de disputarse los clásicos, al borrar Almoradi quedó de a pie, corría la sexta y la décima, quedamos en hablar en el tiempo libre que tenía en la Terraza Sur, se acomodó y abrió las gateras “nací un 19 de mayo de 1971 en Melo, empecé temprano con el tema de los caballos, en frente a la casa de mis viejos habían boxes de gente que corría raides y pencas, ya de chico ayudaba a limpiar el stud para que me dejaran andar a caballo, fue un pasión desde chico, tenía dos hermanos mayores que ya corrían y yo les quería seguir los pasos.

De niño comenzó a correr “con 9 años corrí un Raid para niños en el hipódromo de Melo, con 12 corría pencas y con 14 años cruce a Brasil ya que había pencas importantes y me quede tiempo largo del otro lado de la frontera, fue una linda experiencia, me gustaba la vida de trota mundos, con 15 años ya me vine para Montevideo”.

Corrían los 80´ y Méndez desembarca en Maroñas “vine hacer la escuela con el Maestro Arturo Piñeyro, para entrar a la escuela yo era bastante de a caballo y fue algo que me ayudó bastante. Mi hermano Hugo ya corría, viví un tiempo en lo del Maestro y luego me mudé al stud de Eduardo Crosa. Empecé a correr como aprendiz en 1986, tenía 15 años, en cinco meses el Maestro me autorizó a correr pero me encontré con un problema grave, no había montas para correr!. Era difícil en aquel entonces conseguir montas, había una competencia de jockeys muy buenos, ahí estaban Julio Jorge, Pablo Falero, había un lote de destacados profesionales y se me hacía bravo como aprendiz. El debut fue sorpresivo, antes no se firmaban los compromisos de monta y podías ligar una monta el mismo día de la carrera y así fue; surgió un caballo del Sporting Club que el jockey no entró en peso y ahí Hugo - mi hermano - me manda a buscar al stud de Crosa que era frente al hipódromo y me acuerdo, agarré una bolsa de nylon por que no tenía más que eso y me vine a Maroñas y lucí por primera vez la de colores con la del Sporting Club. Fue mi inolvidable debut, llegué lejos, es imborrable como todo debut.

Méndez recuerda su primer triunfo “fue con una yegua llamada Egle que cuidaba Antonio Marsiglia, esa fue mi primer foto en el podio, es una carrera que me quedó grabada para toda la vida más allá que había ganado alguna carrera en Melo y alguna penca, ganar en Maroñas es totalmente diferente”.

Para recibirse de jockey (50 ganadas) no fue fácil “hasta la carrera 45 venía muy bien, las gané en cinco meses, venía muy embalado, triunfaba seguido, tenía oportunidades, Hugo me ayudaba un poco al igual que Julio Jorge ya que yo le vareaba algún caballo, corría, se me daban las cosas e iba aprendiendo. Pero un día rodé y me rompí la clavícula, luego estuve ocho meses para ganar las últimas cinco y recibirme de jockey”.

Ya con la patente Julio relata “el primer clásico, en 1987, fue toda una anécdota, Marsiglia me ofrece un caballo que estaba anotado el sábado en la condicional con Julio Jorge que era su jockey habitual y el domingo en el clásico conmigo. Era un cuatro años ganador de dos, yo pensaba que era imposible que corriese el clásico, el sábado llegó segundo y yo creía que no corría el domingo, pero Antonio decidió correrlo igual. Veníamos como desinteresados en carrera, como perdonándolo que había corrido el día anterior. Pero, me tocó, ganó una carrera hermosa, venía último lejos, se fue acercando y pum! Gané y fue mi primer clásico”.

Desde ese entonces hasta su ida a Buenos Aires Méndez gana una estadística “fue en 1995, entré segundo en 1994 y me la llevé al otro año. Durante ese período hubo mucha gente que me apoyó, el Sporting Club, corrí al caballo Partagás, gané la revancha del Ramírez en el Real de San Carlos de Colonia, con Pañoleta también con esos colores. Me acuerdo de Parfait Amour al cuidado de Don Eduardo (Crosa) que luego ganó en Argentina, recuerdo a Marema, ganamos la Polla, entré con ella segunda en el Ramírez que ganó Vienese, que también era monta mía. Increíble, los dos llegaron invictos al seis de enero, yo pensaba que iba a tener una jornada bárbara, tenía a Maremma que era la mejor yegua y a Vienese, pero luego decidieron correr con la yegua el Ramírez y opté por ella. Marema era un pinga pero con algún problema de salud, también corrí a Lavinia (ganadora de la Polla), corrí a Vivillo que lo cuidaba Pedro Hernández y fue en su momento el caballo que más corría en pruebas largas, ganó varios clásicos, íbamos a correr el Municipal, una mañana abrimos el box y el caballo no estaba, lo secuestraron!, lo encontraron en estado crítico y nunca fue el mismo.

En mitad de los 90´Maroñas venía mal, “a pesar de que con esos caballos que te nombré era protagonista en los medios, la entrada de dinero era muy baja, a nivel de dinero era todo una mentira, yo en ese entonces tenía dos hijas y había que laburar pero aquí no había entrada de dinero. Ahí tomé la decisión, me llama Antonio Marsiglia, con quien gané mi primera carrera en Maroñas es quien me ofrece irme a Argentina, diez años más tarde, otra anécdota, ganó mi primera carrera en Buenos Aires con el mismo cuidador. En Argentina fui un jockey muy afortunado, gané dos Pellegrini consecutivos, gané tres Pollas. Corrí varios buenos caballos, pero me quedo con Latency, fue el que más me marcó, tuve grandes caballos de recta, milleros, fondistas, tanto caballos como yeguas, te nombro a Prika”.

A la hora de elegir una carrera “me quedo con el Latino de Maroñas con Latency en 2006, es una carrera especial, en el lugar que vos corres estás acostumbrado hacerlo con los mismos, en un Latino es distinto, competís con los mejores de Sud América, fíjate lo que representa una Latino, más allá que lo hice con un caballo argentino, fue en Maroñas, en mi país, fue hermoso”.

En 2011 comenzó al idea del regreso “yo volví en mitad del 2012, la familia quería regresar, y la verdad, ya había perdido un poco de apoyo, habían llegado jockeys desde Brasil que andaban muy bien y los entrenadores se estaban decidiendo por ellos. En 2011 ya presentí que no tenía el apoyo y decidí volver a Uruguay”.

En dos semanas se corren Jockey Club y Selección en Maroñas, Méndez hace un repaso y reflexiona “tengo ocho grandes premios Selección y en cuatro hipódromos diferentes, en Maroñas desde la reapertura con las exportadas Acquafresh y Sexy Reasons , en Palermo con una potranca del “Cacho” Pasucal cuando le gané a Falero -que me reclamó - y a Dettori, en La Plata con una pupila de Pellegata y en Las Piedras con Fustic y gané cinco Jockey Club, en San Isidro con Anerobio e Indio Glorioso y en Maroñas con Ben Hur, Unstopabble y con Aero Trem”.

Cuando venimos al presente JCM me comenta “hoy tengo poco apoyo”, le preguntamos ¡por qué? “habría que preguntar a los entrenadores y a los propietarios, estoy dejando de gustar y siento que me pasa exactamente lo mismo que en 2011 en Buenos Aires, me vuelve a pasar, tengo poco apoyo. Muchas veces se hablan cosas que no son, yo soy frontal, yo entiendo que si la gente está desconforme conmigo venga y me lo diga en la cara y no andar en habladurías. Estoy corriendo mucho menos, el otro día me dolió un poco, quizás esté mal acostumbrado a participar de las grandes jornadas, soy jockey ganador de siete Pollas y el otro día no tenía monta en la Polla de Potrillos y te digo, había montas sueltas, había tres o cuatro potrillos libres y ninguno me tuvo en cuenta eso te hace sentir que no te tienen en cuenta. A mi gusta venir a trabajar de mañana, cuido mi trabajo, trato de ser lo más profesional posible, trabajo en los dos lados pero no tengo respuesta, mi hermano Hugo me da una mano grande pero no estoy convenciendo a los entrenadores y propietarios. Conozco bien el trabajo, conozco de las rachas positivas y negativas, estoy en la negativa y no les estoy viendo la salida, o el rumbo por llamarlo de alguna forma. Esto es simple, hay gente que le está yendo muy bien y tienen su equipo armado y ahí es difícil de entrar, después a los jockeys lo hacen buenos los caballos, a mi me pasó de que en estas fechas “ligaba” un caballo y corría, ahí ganaba y arrastraba otras montas. Hoy, al no correr las Pollas, es difícil tener un buen caballo, hoy no corrió Almoradi que es un caballo que está muy bien. Pero te vuelvo a lo del otro día, me hace pensar, me hace plantearme mi futuro, por que hace unos días hice un análisis y solo me queda Almoradi, en carreras de fondo no estoy corriendo nada, en potrillos me la venía venir por lo que fue para mí Campeones, ya ahí sabía que no iba a tenar nada para las Pollas, corrí una que no hizo mucho en la de Potrancas y eso se arrastra al Jockey Club y para adelante. El momento, está claro, no es bueno, este fin de semana firmé pocas montas y viene de fines de semanas pasados. La verdad, no quiero tirar la esponja, soy muy realista, muy autocritico, sé que no soy el del 2006 o del 2010, pero me parece que tan mal no estoy corriendo. Eso no pasa por mí, seguiré trabajando, con buena onda en la mañana, pero si la caballada no ayuda no te podes mostrar mucho, si no tengo herramienta, estoy en el horno. Soy positivo, se que va a venir algo bueno para mí”.

Al cierre nos dejó un mensaje “entiendo el trabajo de ustedes, buscan a los que se están destacando y yo no me estoy destacando, hay veces que uno necesita descargar la situación por eso es que estoy muy agradecido con la nota. Y que quede claro, yo no estoy desconforme con nadie, espero que nadie mal interprete lo que dije. Soy realista, no estaba acostumbrado a correr tan poco y menos que no me tuvieran en cuenta en los clásicos, siempre, respetando a mis compañeros y a los caballos que están con monta, lo malo para mi es cuando hay caballos sin monta y no me llamen”. Julio quedó en la Terraza esperando la última, no le tocó ganar, pasará la tormenta y volverán los buenos tiempos para que vuelvan los títulos: “Con sello JCM”.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados