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No habrá triple coronado

Cloud Computing ganó el Preakness Stakes en la gran fiesta de Pimlico.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Una cabeza. Separó al ganador Cloud Computing de su escolta, Classic Empire.

Las jornadas de la Triple Corona en los diferentes hipódromos de los Estados Unidos son días de fiesta. Desde kilómetros antes a la llegada a Pimlico, en las calles adyacentes al hipódromo se ofrece alquiler de estacionamiento con servicio de transporte hasta la misma puerta del hipódromo. En otras calles hay oferta de comida con sillas y mesas en los propios jardines atendidos por sus propios dueños.

Es que en mayo, dos semanas después del Kentucky Derby, el hipódromo de Pimlico vive su fiesta, dentro y fuera del mismo.

Desde tempranas horas el público colma las diferentes graderías del recinto, mientras que dentro del óvalo, en lo que sería nuestra vieja "Pelouse", decenas de carpas dan bienvenida a miles de invitados que suelen ir año a año a disfrutar de la fiesta del Preakness.

Sombreros, capelinas, moños y diferentes atuendos le dan un color y marco especial al día que se disputa la segunda gema de la Triple Corona norteamericana. Una fiesta deportiva y social enmarca al Preakness como el día hípico más importante del año de la zona.

Los 40 mil asistentes disfrutaron de una excelente jornada de carreras, entretenimientos, música y moda donde todos los ojos están en el Preakness, pero con un juego por carrera que supera los 4 millones de dólares desde la mitad de la reunión hacia adelante en una jornada de 14 competencias que comenzó a las 10:30 horas y cerró, a nivel hípico, a las 20:00.

La carrera.

Salieron a mover los dos que se llevaban la mayoría de los boletos. El ganador del Kentucky Derby, Always Dreaming, batalló desde el mismo salto con Classic Empire. Ambos eran por antecedentes los grandes favoritos de la carrera y corrieron la misma como si fueran los únicos con chances reales de victoria.

El tren acelerado y la lucha cabeza a cabeza suele ser fatal, sobre todo en carreras de medio fondo como esta. Los potrillos sintieron el rigor de la lucha y Always Dreaming vio cómo su sueño de Triple Corona se esfumaba apenas pisar la recta. El entrenado por Todd Pletcher perdió posiciones y dejó a su entrenador a foja cero en este clásico. Mucho más fue lo que resistió Classic Empire. Intentó disparar en los 300 finales, pero Cloud Computing estaba a tiro y bien impulsado por Javier Castellano alcanzó y tras breve lucha cruzó el disco con una cabeza de ventaja. Tercero en larga carga fue Senior Investment, hijo de Discreetly Mine, el padrillo que está radicado en Uruguay en el Haras Lacala.

Cloud Computing alcanzó su segundo impacto en cuatro presentaciones. Su entrenador Chad Brown prefirió pasar por alto la primera gema y apuntar directamente al Preakness y el resultado le dio la razón. Para Javier Castellano el triunfo significó volver a quedarse con este clásico 11 años después de hacerlo con nuestro conocido Bernardini, el gran rival de Invasor en el BC Classic.

Always Dreaming fue apenas octavo entre 10 participantes y así la hípica norteamericana se pierde la chance de un nuevo Triple Coronado.

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