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Denis Araújo: "Aquí necesitamos correr"

Cierra los ojos, se muerde y espera el regreso de las carreras, mientras vive la particular situación actual.

El triunfo en el Jerárquico disfrutando con los peones del stud. Araújo sabe de podios en clásicos de grupo.
El triunfo en el Jerárquico disfrutando con los peones del stud. Araújo sabe de podios en clásicos de grupo.

El salteño Denis Araújo, radicado en Estados Unidos, presenta un buen palmarés en Maroñas. Fue el jockey de Tizon en la Polla de Potrillos URU G1 de 2012 y el de Luckily en el Gran Premio Ciudad de Montevideo - Jorge Batlle G1 de 2013. También sabe de triunfos estelares con Forgotten -a los inicios de su campaña-: Campeones y Criterium del 2013; y con Boochecha en el Criterium del 2009. De sus últimas victorias estelares, Denis recuerda del bueno de Almirante, como así también de su espíritu viajero buscando ampliar su CV profesional.

Estuvo en Australia un año, luego de llevar a Forgotten al triunfo en el Criterium; en el hipódromo de Hasting en Canadá en dos temporadas en 2016 y 2018. A fines de enero del pasado año llegó a los Estados Unidos. La pandemia lo encontró radicado en el hipódromo de Charles Town (West Virginia) y así se refiere a su momento actual. “Aquí en Estados Unidos cada día empeora más. Donde estoy se han dado más positivos y el tema para todos está muy complicado. Al momento se usan muchos protocolos de seguridad; al hipódromo debes entrar con el tapabocas y el horario de pista está muy reducido. En mi caso solo voy a la pista dos veces a la semana, por ahora no hay fecha de cuándo pueden volver las carreras en Charles Town. Más del 90% de los hipódromos en el país permanecen cerrados. Aquí se hablaba de reinicio en mayo, ahora dicen en junio. Estoy viviendo una situación bastante difícil, porque los jockeys necesitamos correr. Es el sueldo nuestro. Vi que en Uruguay le están dando un subsidio a los profesionales, lo cual me parece correcto. En este país no te ayuda nadie y trato de sobrevivir. Lo importante es cuidarnos, ya que contagiarse es peor. Lo mejor ahora, aquí, es cerrar los ojos, morderse y esperar que vengan noticias mejores sobre el virus esperando que no haya más contagiados”.

A pesar del mal momento pasajero, el salteño dice: “Estamos tranquilos a pesar de la pandemia. Hace tres semanas, al salir de la pista con una yegua que estaba brava, se entiende, salen menos y no corren. A pesar de venir con el palafrenero se me boleó y me apretó el pie. Estuve tres días sin caminar y 13 días sin ir a la pista. Sigo asistiendo, pero con dolor. No me puedo parar en los estribos aún. La única suerte es que no estamos corriendo. Ahora va mejorando pero lleva su tiempo”.

Regresando al tema del COVID-19, “el hipódromo tiene un solo palafrenero. Con el casino cerrado es difícil porque no se genera negocio, aquí dependemos del casino. Lo que nos salva y es bueno es que un gobernador del estado tiene caballos de carrera y es propietario del casino, eso ayuda. Lo que se sabe es que el hipódromo puede abrir un mes antes de que abra el casino, eso ayudaría también. De aquí mucha gente se ha llevado caballo. El cuidador al que yo le corro habitualmente tiene 45 a 50 caballos en cuida; hoy tiene solo 22 y hay otros cuidadores en la misma situación. Y te repito, a nosotros los jockeys, nadie nos paga, nadie te paga por galopar (varear) un caballo en el hipódromo. Espero en dos o tres semanas estar bien y también que las carreras vuelvan pronto”.

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