TURF

Chile, un turf diferente

Visita al Club Hípico de Santiago, un hipódromo de lujo.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Majestuoso. Las tribunas cargadas de historia reciben al público en plena zona céntrica de Santiago de Chile.

Lunes a la tarde. En Maroñas aún suenan los ecos del pasado fin de semana y se reciben anotaciones para lo que vendrá. Mientras tanto, en Santiago de Chile la situación es muy diferente. El Club Hípico de Santiago presenta una reunión con 19 competencias que van hasta las 22:30 horas.

Eso ya marca una diferencia enorme entre el turf chileno y el uruguayo. El Club Hípico recibió a Ovación de brazos abiertos gracias a la cortesía del colega Sebastián Bravo Larraín. El hipódromo tiene una riqueza arquitectónica impresionante. Una edificación imponente que roza el siglo de vida. Para ser lunes hay una cantidad de público aceptable, que va aumentando junto al paso de la tarde. Las diferencias con Maroñas saltan rápido a la vista. En el Club Hípico la pista principal es de césped y se corre en el sentido de las agujas del reloj. La pista interior es de arena y las carreras se alternan entre una pista y la otra. Aunque con excepciones, las competencias son numerosas, con 10 anotados o más. Además la mayoría de los cotejos se corren entre los 1.000 y los 1.300 metros.

El hipódromo brilla en sus instalaciones y colegas y profesionales nos dicen que es el más pintoresco de la ciudad. Sin embargo, también nos dicen que en el Hipódromo de Chile, el otro recinto de la capital trasandina, la pasión es mayor. En el Hípico algo que desde nuestro punto de vista no ayuda a esa pasión es que cada tribuna es un mundo aparte, con límites bien marcados. En Maroñas estamos acostumbrados a que actores y todo tipo de aficionados interactúen más. Además, la pista está lejos de las tribunas, al estilo San Isidro.

Para el burrero que vaya por Santiago la recomendación queda hecha: conocer el Club Hípico.

Hípica intensa.

En Chile se realizan unas 300 reuniones al año. El Club Hípico corre todos los viernes y lunes por medio. El Hipódromo Chile lo hace los sábados y jueves. Valparaíso, donde será el próximo Latino, los miércoles y un lunes por medio; y Concepción, al sur del país, los martes. Todos son oficiales y por ley ninguno puede hacer más de 85 reuniones al año.

Hay 1.500 caballos en training y unos 200 jinetes. Se estima en 40.000 las personas que viven del turf. Lo que más llama la atención es la asiduidad con que corren los caballos. Por eso hay tantas carreras, pues lo normal es que participen todas las semanas.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados