PABLO Cuevas

"Nunca arranco siendo un animal, ojalá sucediera"

Pablo Cuevas se apresta a debutar ante Jiri Vesely en el ATP 250 de San Pablo, donde es el quinto cabeza de serie, y también donde arranca su gira sudamericana de polvo de ladrillo.

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Foto: EFE

Luego de una intensa actividad en Australia, en donde disputó mixtos y singles en el Abierto de Sydney, las próximas semanas también agregan el ingrediente extra de volver a jugar por Uruguay en la Copa Davis.

— ¿Qué balance le dejó esta primera parte de la temporada, en Australia?

— No jugué muchos partidos de singles. Fueron sólo tres, pero como vi que no avanzaba tanto en individuales como tenía previsto, y el doble mixto cerraba el miércoles, para no tener tanto tiempo libre decidí anotarme. A eso le sumamos que nos fue bastante bien en dobles caballeros, así que me terminó rindiendo la estadía en Australia. Por otra parte, siempre es lindo estar en las instancias finales de un torneo de Grand Slam, ya que además a medida que avanzás pasás a jugar en los estadios importantes, así que también vivir esa experiencia es bueno para cuando me toque en singles. Desde el punto de vista económico también colabora para solventar los gastos de toda la temporada.

— ¿Cuán complicado es iniciar la gira en Australia?

— Es duro. En el tenis estás acostumbrado a que hay un momento en el que ponés el piloto automático y arrancás a competir sin parar. Por eso cuando parás dos meses, volver a ese trajín no es fácil, y peor aún si empezás en un torneo de Grand Slam. Al llegar sin ese trajín, como que dudás más y pensás más en todo. Además, este año las canchas de Melbourne estaban mucho más rápidas que las de Sydney, que generalmente son muy parecidas. Incluso muchos tenistas se quejaron, y también dentro del Abierto de Australia, las canchas no estaban iguales de velocidad. Los tres estadios estaban bastante más lentos que las canchas exteriores. Esos detalles me perjudicaron un poco. Tuve que jugar en canchas tan diferentes a las que usé en la pretemporada o en Sydney. Por otra parte mi rival, Matthias Bachinger, me apuraba mucho y jugaba agresivo. Me quitó precisión.

— ¿Qué pasó en ese debut?

— No me pude focalizar en el partido. Tuve muchos pensamientos que no eran los adecuados para competir, pero fue básicamente eso.

— ¿Qué expectativas le genera el inicio de esta gira sudamericana?

— Espero ganar más partidos de individuales y pasar varias rondas en todos los torneos. Fui a Australia tratar de ganar partidos porque no me siento mal sobre canchas duras y estaba preparado. Ahora todo lo que venga es para sumar. Excepto en césped, en general me siento bien sobre todas las superficies y en cada torneo tengo que agregar puntos. Hasta ahora nunca tuve una gran gira en Sudamérica, con la excepción de las dos participaciones buenas en Viña del Mar. Nunca arranco siendo un animal, pero estaría bueno que este año pasara. Ahora no defiendo nada y estaría bueno escalar posiciones, pero no siento que llegó mi momento del año.

— ¿Cómo se siente ya con un par de torneos encima jugando dobles con David Marrero?

— Sabíamos que era importante tener buenos resultados en Australia porque queremos jugar juntos los Masters 1000 y para eso necesitábamos mejorar el ranking. Además, si David mejora su ranking, nos cambia cómo entramos a esos torneos. Yo debo mejorar mi posición en dobles, porque sólo con los ranking de ambos no entramos, pero con el suyo de dobles y el mío de singles estamos casi adentro de todos. Ahí están los puntos para pelear arriba y por eso estuvo bueno haber llegado a cuartos de final en Melbourne. Era clave para nosotros llegar a esa ronda porque nos permite jugar Indian Wells y Miami más tranquilos, además de Sudamérica. Aspiramos a entrar al

Master de fin de año.

— ¿En qué lugar de su pensamiento está la Copa Davis ante Colombia de comienzos de marzo?

— La tengo en la cabeza y armé el calendario pensando en la Davis. No por la gira de Sudamérica porque igualmente la iba a jugar, pero sí la semana en Buenos Aires, porque coincide con Acapulco, que es en cancha dura, y se vienen después Indian Wells y Miami. Sin la Davis probablemente me hubiera ido a jugar a México para adaptarme para la parte de Estados Unidos, pero me quedo por acá y viajaré enseguida de jugar en Carrasco. En ese sentido me cambia la planificación, porque me hace ir a un Masters 1000 casi sin preparación previa en cancha dura. Como siempre la Davis cae en fechas complicadas, porque te obliga a cambiar calendario y preparación, con apenas un día de adaptación.

— ¿Pudo ver a alguno de los futuros rivales?

— No los seguí en cancha, pero sí vi los resultados por internet. Ninguno de los singlistas o doblistas colombianos arrancó con un gran año, pero yo tampoco. Igualmente, lleguen bien o mal a Montevideo, de antemano sabemos que va a ser una serie durísima, como fue ya hace unos años. Ojalá que se pueda repetir con un triunfo, pero creo que los favoritos son ellos. Tienen un equipo más parejo que el nuestro.

En la temporada 2015, en individuales, Cuevas ha jugado sólo tres partidos, con victoria 7/6(5) 6/4 ante Nicolás Almagro en el debut en Sydney, y derrotas 5/7 y 5/7 ante Mikhail Kukushkin en ese torneo, y 6/7(1) 3/6 y 1/6 ante Matthias Bachinger en Melbourne. En dobles, junto a Marrero, debutaron perdiendo en Sydney pero llegaron a cuartos en el Abierto de Australia, donde cayeron ante los italianos Simone Bolelli y Fabio Fognini, los campeones. En mixtos fue semifinalista junto a Su Wei Hsieh.

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