ABIERTO DE AUSTRALIA

Qué calor en la ciudad

Luego de varios días relativamente agradables, el Abierto de Australia se convirtió en el infierno. La temperatura alcanzó los 39° y puso en riesgo el físico de los tenistas y hasta de los espectadores. Mirá la fotogalería. 

El calor es un rival más en el Abierto de Australia. Fotos: EFE
El calor es un rival más en el Abierto de Australia. Fotos: EFE
El calor es un rival más en el Abierto de Australia. Fotos: EFE
El calor es un rival más en el Abierto de Australia. Fotos: EFE
El calor es un rival más en el Abierto de Australia. Fotos: EFE
El calor es un rival más en el Abierto de Australia. Fotos: EFE
El calor es un rival más en el Abierto de Australia. Fotos: EFE
El calor es un rival más en el Abierto de Australia. Fotos: EFE
El calor es un rival más en el Abierto de Australia. Fotos: EFE
El calor es un rival más en el Abierto de Australia. Fotos: EFE
El calor es un rival más en el Abierto de Australia. Fotos: EFE
El calor es un rival más en el Abierto de Australia. Fotos: EFE
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El calor es un rival más en el Abierto de Australia. Fotos: EFE
El calor es un rival más en el Abierto de Australia. Fotos: EFE
El calor es un rival más en el Abierto de Australia. Fotos: EFE
El calor es un rival más en el Abierto de Australia. Fotos: EFE
El calor es un rival más en el Abierto de Australia. Fotos: EFE
El calor es un rival más en el Abierto de Australia. Fotos: EFE

"No importa cuánto te entrenes en el calor, cuánto te guste el calor. Esto que vivimos es muy duro. Se hacía difícil respirar. Estuve muy mareado. Hablé con el umpire y le dije que si no podía tomarme más de 25 segundos entre punto y punto me iba a desmayar", explicó Gael Monfils, luego de enfrentar a Djokovic.

Las normas del torneo establecen que el árbitro del encuentro puede aplicar la denominada regla de calor extremo cuando la temperatura ambiente supere los 40 grados y el índice WBGT (Wet Bulb Globe Temperature), que combina algunos factores como la humedad, el viento y la radiación solar, sobrepase los 32,5. Al darse esta situación, el juez puede suspender el partido o activar el techo retráctil (Australia ostenta tres estadios con ese beneficio). Pero los oficiales del torneo entendieron que no era necesario hacerlo.

Muchos espectadores protestaron en las redes sociales y consideraron excesivo que la jornada continuara con normalidad, lo que impulsó al torneo a brindar explicaciones en Twitter. "La salud de nuestros jugadores es una preocupación fundamental y estamos monitoreando las condiciones en forma permanente. Esperemos que refresque un poco", señaló el tuit, que reiteró los criterios objetivos establecidos para aplicar la regla del calor.

El pronóstico en Melbourne no es para nada auspicioso, al contrario. Se espera que la sensación térmica alcance los 42°. Frente a ese panorama parece difícil que los partidos no sufran interrupciones. Caso contrario, la polémica aumentará. Y, lo más preocupante, la salud de los jugadores estará en riesgo. Las autoridades deberían proteger a los protagonistas y por ahora no lo han hecho.

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