ABIERTO DE AUSTRALIA

Abran paso a Nole, que va camino a los récords

El serbio Novak Djokovic inició su campaña en el primer Grand Slam del año como se esperaba.

Novak Djokovic
Novak Djokovic solo cedió siete juegos en el debut. Foto: Reuters

Empezó como se esperaba. Y cumpliendo, si se quiere, con el aviso que lanzó en Doha después de perder en las semifinales con el español Roberto Bautista. “Voy a Melbourne por el trofeo”, sentenció Novak Djokovic en aquella ocasión y ahora lo refrendó desde el primer día que entró a la cancha para iniciar una campaña deportiva que puede depararle varios registros históricos.

El serbio demostró en su estreno en el torneo que llegó para encadenar otro tridente en su carrera deportiva: Wimbledon, US Open y Abierto de Australia.

¿Cómo lo hizo? Pasándole por encima al estadounidense Mitchel Krueger, procedente de la zona de clasificación y número 230 del mundo, por 6-3, 6-2 y 6-2, en 2 horas y tres minutos.

Desde que volvió a las canchas, dejando atrás la lesión del codo, no para de tener buenos resultado. En plenitud física, poco después de recurrir de nuevo al entrenador de todos sus éxitos, Marian Vajda, tras dos años sin triunfos importantes, Djokovic se ha mostrado casi imparable, ganando Wimbledon y el US Open.

El actual número uno del mundo inició este certamen por quinta vez en su carrera en lo más alto del ranking, pero más que prestarle atención a esa posición, lo que le demanda mayor atención es el número de récords que persigue.

Con la efectividad de sus saques y la agresividad de sus golpes ganadores, lo que en el Rod Laver Arena de Melbourne le permitió alcanzar la segunda ronda del Abierto de Australia durante trece años consecutivos, Djokovic tiene en el horizonte la posibilidad de conseguir su séptimo título en Melbourne, más que nadie, el 15° torneo Grand Slam para adelantar a Pete Sampras -hoy están empatados- y quedarse bien cerquita de Rafael Nadal (2) y a cinco de Roger Federer.

Ganando en Australia, además, será el octavo jugador en la historia que sumaría siete trofeos en algún grande y, de paso, igualaría una marca que consiguió en dos ocasiones: encadenar tres grandes torneos de manera consecutiva (Wimbledon, US Open y Australia).

Por otra parte, aunque el foco está puesto en la gran final, el serbio sabe que está nada más que a sólo dos victorias de asegurarse el actual liderazgo de la clasificación de la ATP.

Para ello tendrá que recurrir a su mejor juego. Ahora, por delante le espera un hueso duro de roer: el gigante francés Jo-Wilfried Tsonga. Eso sí, las estadísticas le son muy favorables, porque en el mano a mano suma 16 triunfos contra seis derrotas.

El galo, en su estreno en Australia, se deshizo de su rival también en tres sets. Superó a Martin Klizan por 6-4, 6-4 y 7-6(5).

Cabe recordar que Tsonga se benefició de una invitación de la organización para entrar en el cuadro principal de este Grand Slam.

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