SELECCIÓN

Uruguay nunca estuvo tanto tiempo sin jugar desde la llegada de Tabárez

Ya pasaron 150 días desde el último partido de la Celeste, que corre el riesgo de no disputar ni un solo partido en todo 2020. Se la extraña y se la añora.

Edinson Cavani y Luis Suárez en el Uruguay vs. Chile de la Copa América 2019
Edinson Cavani y Luis Suárez, dos de los símbolos del Uruguay actual. Foto: Reuters

Ya sea por televisión o bien alentando en el Estadio Centenario (las menos de las veces), nos hemos acostumbrados a ver a la selección de Uruguay en forma seguida.

A partir de 2010 la Celeste ha renovado el buen romance con su gente, que cree en el equipo más allá de las circunstancias o de algún desencuentro como suele ocurrir en cualquier familia.

Algunos no están conformes con el fútbol desplegado teniendo en cuenta la calidad de los jugadores y otros consideran que se ha ganado poco (solo una Copa América, aunque se ha clasificado a tres mundiales consecutivos) para el tiempo (14 años) que lleva Oscar Tabárez al frente del seleccionado.

Lo que no está en discusión es la comunión que existe entre la selección de Uruguay y su gente, la cual se ha alimentado precisamente por la expectativa que genera seguidamente la Celeste: primero por las reservas de futbolistas, luego por las convocatorias, más tarde por la formación titular y finalmente por el rendimiento y el resultado.

Consolidado en el top 10 del mundo, el combinado nacional es un animador del planeta fútbol y los uruguayos disfrutan de su selección. Pero en este 2020 parece que no será así.

Desde que Tabárez se hizo cargo de la selección en 2006, ésta disputó 205 partidos, de los cuales el Maestro dirigió 202, lo cual lo ha convertido en el técnico récord a nivel de representativos nacionales de fútbol. Eso gracias a que, en promedio, la Celeste ha jugado 14 veces por año. Esa constante presencia es otro de los elementos que alimenta su comunión con la afición.

Hoy, en medio de una pandemia mundial de coronavirus, la abstinencia futbolística viene siendo una carga pesada. Hay avidez por ver rodar la pelota, pero también por ver a Uruguay, que tenía previsto (como el resto de las selecciones de América) iniciar el camino hacia Catar 2022 el pasado mes. Sin embargo, sigue pasando el tiempo y la selección no juega.

El último partido fue el 18 de noviembre pasado; el 2-2 ante Argentina en Tel Aviv. Desde entonces han pasado exactamente 150 días, es decir 4 meses, 4 semanas y 1 día. Mucho tiempo teniendo en cuenta la habitualidad con que estamos acostumbrados a ver jugar a Uruguay. Y los augurios no son buenos.

De acuerdo a lo anunciado en las últimas horas por el canadiense Victor Montagliani, vicepresidente de FIFA, es altamente probable que las Eliminatorias recién se pongan en marcha en marzo del año próximo. Esto significa que durante todo 2020 no se vería a la Celeste en acción.

De darse esto pasaría un año y tres meses entre un partido y otro de Uruguay, por lo cual sería la segunda vez en la historia que la Celeste no jugaría durante un año calendario.

Curiosamente la primera ocasión fue después del Maracanazo, mientras Uruguay era campeón del Mundo.

Desde la llegada de Tabárez hasta hoy nunca pasó tanto tiempo sin que la selección jugara. Se la extraña y se la añora, más en este momento de distanciamiento social, porque como dice su lema, es “El equipo que nos une”.

1988
El primer ciclo de Tabárez

Entre 1988 y 1990, lo que duró el primer ciclo de Tabárez con Uruguay, la selección disputó 34 partidos, también un número importante. Fueron 6 en 1988, 18 en 1989 (Copa América y Eliminatorias incluidas) y 10 en 1990, el año del Mundial.

2006
Medirse, una prioridad

Desde que llegó Tabárez dijo que la clave para devolver a Uruguay a los primeros planos era jugar, en lo posible ante selecciones exigentes y en Europa. Al no haber clasificado al Mundial, Uruguay en 2006 fue un buen sparring y disputó 9 amistosos.

2020
Los efectos históricos

Que Uruguay haya jugado tantos partidos en estos 14 años ha tenido como efecto que los dirigidos por Tabárez estén al tope de las clasificaciones históricas, como la de presencias (Godín con 135) y la de máximo goleador (Luis Suárez con 59).

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados