SELECCIÓN

La mayor... preocupación

Pálida imagen de un Uruguay en inercia perdedora

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Juego aéreo. Este fue el aspecto en el que Uruguay más se destacó. Así llegó el gol de Giménez y un cabezazo de Cáceres que se estrelló en el travesaño.

Los partidos deben tomarse como lo que son. A cada uno hay que darle la trascendencia que tiene y evaluarlos de acuerdo a las circunstancias. Esto es importante a la hora de analizar lo que fue la derrota de Uruguay ayer a manos de Irlanda por 3-1 en Dublín.

Primer punto a tener en cuenta: fue un amistoso. Y, como había adelantado el maestro Tabárez, fue propicio para que algunos jugadores de escasa participación con La Celeste tuvieran minutos. Esteban Conde, Martín Cáceres, Jonathan Urretavizcaya, Diego Laxalt (todos titulares), Nahitan Nández, Alejandro Silva y Federico Ricca tuvieron su oportunidad. Esto redundó en que el funcionamiento colectivo estuviera lejos del esperado.

Segundo: las ausencias. Uruguay sin Diego Godín y Luis Suárez se ve mermado en un alto porcentaje. Son los jugadores clave en la columna vertebral, el capitán en la zaga y el goleador en la ofensiva. A eso, además, hay que sumarle que Edinson Cavani jugó solo 10 minutos porque se sintió y fue reemplazado por Cristhian Stuani.

Hasta allí ciertas consideraciones que son esenciales. Ahora bien, lo concreto es que Uruguay dejó una imagen preocupante. Fue un equipo inconsistente en mitad de campo y eso sí debe inquietar, porque jugaron desde el inicio al menos tres de los habituales titulares: Carlos Sánchez, Arévalo Ríos y Vecino. Tampoco hubo generación de fútbol ni velocidad en transición de defensa a ataque.

La Celeste no fue horizontal ni vertical, porque cuando quiso lateralizar el juego para generar espacios hubo fallas en las entregas, como la que generó el tercer tanto, convertido por McClean a los 77’ con una corrida acalambrante. Cuando pretendió lanzar pases largos entre líneas faltó precisión.

La mejor cara Uruguay la mostró en el juego aéreo, tanto defensivo como ofensivo, pues ganó en la mayoría de los envíos, como el que valió el gol de José María Giménez.

La atención estaba puesta en el “Pelado” Cáceres, quien volvía a la selección luego de mucho tiempo. Ocupó el lateral izquierdo al principio y luego el derecho, cuando se fue sustituido “Maxi” Pereira. Mostró la falta de precisión prevista por su falta de fútbol competitivo, pero tiene la jerarquía para adueñarse de cualquiera de las dos bandas.

Lo peor, en tanto, no fue el resultado en sí, sino seguir en la inercia de cosechar derrotas. Ya van cuatro seguidas.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)