MUNDIAL SUB 20

Los laterales que marcan y aportan

Rodríguez y Olivera están firmes en defensa, pero también gravitan en ataque: generaron los dos tantos.

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Figura. José Luis Rodríguez y la arenga previa en el túnel, antes de saltar al campo. Foto: FIFA.COM

El primer gol uruguayo llegó gracias a un gran control de José Luis Rodríguez. El segundo por una patriada de Mathías Olivera. Los laterales celestes fueron protagonistas de los dos tantos y demuestran que en esta selección su función es casi tan ofensiva como defensiva.

Valverde se retrasó en el campo y la pareja de zagueros se abrió para darle campo a los laterales y que pasaran al ataque. El "Pajarito" tomó el balón y lo puso en largo por derecha para el "Pumita", que tuvo un control notable. Tras dominar metió un caño y asistió a Schiappacasse, quien abrió la cuenta.

Uruguay apuesta a la subida de los laterales, que lo hacen con criterio y no generan grandes problemas en defensa. Bentancur, Valverde y Benavídez cumplen con los relevos y balancean a la defensa cuando los jugadores se vuelcan en ofensiva.

En el segundo tiempo, ante el momento de mayor protagonismo japonés, hubo algunas variantes.

Frente al constante ataque rival y al cansancio en algunas zonas del mediocampo charrúa, la defensa se retrasó y se dedicó a defender más que a pensar en el arco rival y la última línea cercó el área de Santiago Mele.

Los laterales sufrieron los embates de dos jugadores que tuvieron una buena actuación: Kubo y Miyoshi. Ambos mostraron su velocidad y desbordaron constantemente, aunque fueron controlados. Incluso Olivera llegó a vestirse de salvador. Tras una gran tapada del arquero evitó el empate tras restar un remate en la línea.

Saracchi ingresó para ayudar a Olivera por el sector izquierdo y devolverle la libertad para lanzarse en ataque. El jugador de Danubio le dio aire y dio sus frutos.

En la última jugada del encuentro Olivera recuperó un balón en la mitad del campo y jugó para Saracchi. Aguantar el balón y que pasara el tiempo era el negocio más rentable, pero Olivera eligió algo más arriesgado. Como si fueran pocos minutos se lanzó al ataque, recibió una asistencia de Saracchi y coronó el 2-0. Fabián Coito, tras el partido, destacó al autor del tanto: "Tiene grandes condiciones físicas y lo hace en base a un espíritu y un corazón enorme. Nunca se da por vencido y va muy bien al ataque".

El equipo de Coito ha mostrado un buen funcionamiento y uno de sus puntos altos son los laterales. Ayer Olivera fue figura y Rodríguez se destacó, pero en los dos partidos han demostrado que defienden y también atacan.

De hinchas: dos afuera.

En la transmisión televisiva se pudo ver a dos hinchas de Uruguay bastante reconocibles: Facundo Waller y Rodrigo Amaral. Ambos jugadores se lesionaron en el debut ante Italia y estuvieron en las gradas junto al público. Juntos, sonrientes y con sus familias, se los vio charlando y vibrando con el triunfo de sus compañeros.

Futuro: suma y es el puntero.

Uruguay acumula seis puntos en la fase de grupos en dos partidos disputados y tiene saldo +3, por lo que quedó en una muy buena posición para lograr el primer puesto. Si consigue sumar frente a Sudáfrica se asegurará la primera posición y enfrentará a uno de los mejores terceros, en teoría un rival más accesible.

Kubo: la dejó cuadrada.

Comenzó en el banco de suplentes pero debió saltar a los pocos minutos al campo tras la lesión de Ogawa. Takefusa Kubo demostró que a pesar de sus 15 años es una de las grandes promesas japonesas y por eso lo intentó fichar Barcelona. Fue el que más intentó, con pelota dominada y encarando a los Celestes.

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