Ceremonia

Como un viaje a los 2000, así fue la apertura del Mundial de Rusia

La presencia de Robbie Williams y de Ronaldo le dieron un toque retro a una gala austera y muy corta

La ceremonia de apertura de Rusia 2018 fue bastante colorida. Foto: EFE
E incluyó mucho amarillo, rojo, verde y performers en acción. Foto: EFE
Robbie Williams dio un show breve, de unos 15 minutos, que fue un viaje en el tiempo. Foto: EFE
Y lo acompañó la cantante rusa Aida Garifullina, con un vestido que parecía de novia. Foto: EFE
También dijo presente Ronaldo, otro guiño al pasado. Foto: EFE
El británico cantó cuatro temas, incluyendo su máximo hit, "Rock DJ". Foto: EFE
Con Garifullina compartieron la versión de otro de sus grandes clásicos, "Angel". Foto: EFE

Una ceremonia que empezó con estricta puntualidad y que duró unos 15 minutos puso, finalmente, en marcha al Mundial de Rusia 2018, este acontecimiento que cada cuatro años paraliza al mundo y particularmente a los uruguayos, que llegan con gran entusiasmo.

Y en una copa que estará marcada por la innovación tecnológica —más que nada por la implementación del VAR, el comentado sistema de videoarbitraje—, la apertura lejos de ser futurista o moderna, pareció, para buena parte del planeta, un viaje a los 2000.

El show de Robbie Williams, el británico que vivió su pico de fama a principios de la década pasada, y que si bien se ha mantenido como una estrella de primer nivel, no goza ni cerca de la popularidad de la que gozaba hace más de una década, cantó un puñado de sus temas en una actuación brevísima, que rondó los 15 minutos.

Williams hizo "Let Me Entertain You", y sus hits "Feel", "Angel" a dúo con la cantante local Aida Garifullina, y "Rock DJ", acompañado de unas bailarinas vestidas de rojo que resaltaron entre otros performers distribuidos por el campo. Hubo un desfile de parejas que representaron a cada uno de los países mundialistas, y algo de baile y color, que visualmente fue atractivo, pero que no alcanzó para entretener.

La ceremonia, con la participación del astro brasileño Ronaldo (otra aparición muy de los 2000) pateando la pelota junto a un niño y a la mascota del torneo, le dio un toque bastante edulcorado a la apertura que fue, para la atención que concita  y la importancia del evento, austera y muy escueta. Tuvo un perfil más europeizado, más de Champions League que de Mundial, y pasó como algo más olvidable que trascendente.

Rusia, como la gran mayoría de las sedes, también quedará en deuda y no sirve para encabezar una lista de las grandes aperturas mundialistas. Ojalá que lo más importante, el fútbol, sí esté a la altura.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)

º