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Equipo que crece no se toca

El rendimiento de Uruguay ante Rusia fortalece la idea de mantener el mismo once.

Foto: Nicolas Pereyra
Foto: Nicolas Pereyra

La victoria 3-0 sobre Rusia dejó una certeza: Uruguay está en crecimiento en la Copa del Mundo. Y también dejó una pregunta: ¿Encontró Óscar Tabárez el equipo titular ideal?

Hay algo que surge con claridad: el buen desempeño de la oncena ante los dueños de casa fue una muy buena señal. Quizás algunos puedan argumentar que Rusia no jugó con todo su potencial (ya clasificado preservó a algunos habituales titulares), pero es imposible pasar por alto que también hubo mucho mérito de Uruguay, que una vez más como le gusta al entrenador logró limitar el potencial rival, con una presión efectiva de mitad de cancha hacia atrás, firmeza en la marca por las bandas y un sobrio trabajo de la dupla de zagueros.

Faltó José María Giménez, una baja muy importante precisamente para la retaguardia, pero Sebastián Coates cumplió un muy buen desempeño, demostrando una vez más que es de esos futbolistas que cuando son llamados a actuar nunca te dejan pagando. El actual futbolista del Sporting de Lisboa tiene una gran velocidad mental (mayor que la física) para leer por dónde vendrá la jugada y ello le permite llegar generalmente antes a la pelota que los delanteros contrarios.

Eso lleva a comenzar con las respuestas a la otra pregunta: ¿es esta la oncena para el partido próximo? Teniendo en cuenta que Giménez difícilmente se recupere para estar ante Portugal, el fondo al menos sí, porque Diego Laxalt fue la figura ocupando el lateral izquierdo.

En el mediocampo no hay dudas de que Lucas Torreira continuará en la formación, porque su presencia incluso potenció a Matías Vecino, que mejoró lo hecho hasta el momento, porque se soltó más, llegó al área rival y colaboró en la gestión del juego. Nahitan Nández por ahí no tuvo un partido tan redondo, pero tampoco se puede decir que tuvo un flojo desempeño, mucho menos después de haber protagonizado una acción heroica al arriesgar a trancar con la cabeza. Lo mismo puede decirse de Rodrigo Bentancur, pero aquí hay un matiz.

Tabárez sorprendió al ponerlo como punta de un rombo en el medio, es decir como enganche. Hizo un correcto partido, aunque perdió muchas pelotas. “Notamos que estaba cansado y por eso lo sacamos”, explicó el entrenador luego del partido. En su lugar ingresó Giorgian De Arrascaeta, quien sembró una duda.

Ante Egipto, en el debut, el ex-Defensor Sporting fue titular pero jugando abierto por izquierda, con la misión de marcar ese sector y tirar una diagonal hacia el medio cuando el equipo recuperara la pelota. Esta vez fue más posicional y directamente se ubicó detrás de los dos puntas. Allí se sintió más cómodo, puso un par de buenos cambios de frente, profundizó en los pases, puso a correr a Luis Suárez y a Edinson Cavani y casi hace un gol olímpico producto de su gran pegada.

Entonces, para jugar como enganche neto quizás Giorgian sea una mejor opción, aunque no parece que para el próximo partido.

En ofensiva no hay ninguna duda de quiénes serán los titulares. Además, ambos vienen de marcar ante Rusia y de lograr la marca de ser los únicos dos futbolistas en la historia de Uruguay de convertir en tres mundiales consecutivos.

Por lo tanto, no hay misterios y es fácil terminar de concluir que es altamente probable que para enfrentar a la Portugal de Cristiano Ronaldo el sábado en Sochi no haya variantes.

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