SELECCIÓN

Lo bueno y lo malo del partido contra Francia


Foto: Reuters
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Lo malo

Otra vez eliminados sin uno de los cracks

Es inevitable pensar qué hubiera pasado si Edinson Cavani hubiera estado en cancha. El salteño no se recuperó a tiempo de su lesión y ni siquiera estuvo como relevo. La historia pudo haber sido distinta. Los uruguayos nunca lo sabremos. Pero al igual que lo que sucedió en el Mundial de 2010, cuando Uruguay perdió contra Holanda en semifinales, y lo que pasó en 2014, cuando la Celeste cayó ante Colombia en octavos de final, la selección quedó eliminada sin tener a uno de sus jugadores clase “A”.

En Sudáfrica 2010 y en Brasil 2014 la selección dirigida por Óscar Tabárez no contó con Luis Suárez. En el 2010 cuando metió la recordada mano en la última jugada del alargue para evitar el gol de Ghana. Fue roja y se perdió la semifinal ante los europeos tras haber ganado Uruguay la tanda de penales.

Hace cuatro años atrás fue por un hecho que generó polémica en todo el mundo. Por el famoso mordisco a Giorgio Chiellini en el encuentro de primera fase entre Uruguay e Italia. Suárez no sólo no pudo jugar el resto de la competencia sino que también fue invitado por la FIFA a dejar la concentración e irse del país.

Ayer sí estuvo Suárez, pero le faltó su socio, ese jugador con el que tan bien se relaciona y que quedó de manifiesto en el primer gol contra Portugal, donde generaron una jugada de ensueño que finalizó con el tanto de Cavani. Lo extrañamos a “Edi”, pero no llegó a tiempo. Ojalá que en el futuro podamos tener al plantel completo.

Lo bueno

Uruguay se ganó el respeto del mundo entero

Una vez más Uruguay estuvo entre los mejores del mundo. Esta vez, en Rusia, entre los ocho más destacados. Ya en Brasil 2014 había llegado a los octavos de final y antes, en Sudáfrica, había estado entre los cuatro mejores. Sin duda que una de las cosas que se ha ganado este proceso que conduce el maestro Óscar Tabárez es el respeto de todos y ese aspecto es sumamente destacable.

Ayer, en Niznhy Nóvgorod, Uruguay no jugó bien y Francia fue merecidamente el triunfador. En pocos momentos del partido Uruguay encontró su clásico juego colectivo y la Celeste falló en las transiciones de defensa a ataque, perdiendo pelotas clave y que la selección europea supo aprovechar, como en la falta de Rodrigo Bentancur a Tolisso que desencadenó el primer gol francés, luego de una pelota perdida por Diego Laxalt.

Pero Uruguay se fue de la Copa del Mundo con la frente en alto, como lo demuestra la imagen en la que Fernando Muslera y el capitán Diego Godín van a levantar a José María Giménez, uno de los más afectados por la derrota de Uruguay a manos de los franceses.

El respeto que la Celeste ha logrado recibir se percibe en cada uno de los partidos, en la visión que tienen en el orbe de Tabárez, en la forma en la cual se refieren al proceso y en los conceptos que tienen de este país tan pequeño, que sabe lo que es sobreponerse a adversidades.

Al finalizar el partido varios franceses fueron a animar a los uruguayos, y ese hecho es aún más destacable teniendo en cuenta que por fragmentos del juego el partido se había “picado”. Nada de eso importó. Uruguay tiene el respeto ganado del mundo entero.

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