CORREMOS

Son los tricampeones

Son pareja y últimos ganadores del torneo AAU

Juntos. Jhonatan Tejera y Natalie Bengoa en el Prado frente al Rosedal, donde usualmente entrenan cuando pueden, cuando el trabajo o el estudio les deja tiempo para su pasión: correr.
Foto: Fernando Ponzetto

El pasado domingo terminó una nueva temporada del torneo de la Agrupación Atlética del Uruguay (AAU) con los mismos campeones que los dos años anteriores: Natalie Bengoa (28) en mujeres y Jhonatan Tejera (30) en hombres, dos atletas que son pareja desde 2013 y desde 2015 Jhonatan es el entrenador de Natalie. Juntos, además, participan carrera a carrera con la camiseta del Club Atlético Peñarol. Sin embargo, no se consideran atletas profesionales, ya que corren cuando no están ocupados en el estudio o el trabajo.

“Lo tomamos como un hobbie, porque lo hacemos en el tiempo que nos queda, no nos consideramos atletas profesionales porque cada uno tiene su trabajo, su jornada laboral de 8 horas, y en el caso de Jhona 9 o 10 horas. El tiempo que nos sobra entre el trabajo y el estudio lo dedicamos a entrenar. Entrenamos entre una hora y media y dos horas diarias, en un solo turno”, comenta Natalie.

A veces no les alcanza el día para entrenar luego del horario laboral, por lo que hacen ejercicio en el hogar. “Hacemos algo de circuitos de fuerza adentro de casa para no quedarnos sin hacer nada”, suma.

Cuando no están corriendo, Natalie trabaja en el Ministerio de Industria, mientras que estudia en la Facultad de Ciencias Económicas y hace el nivel 1 del curso de entrenador en Enedif (Escuela Nacional de Entrenadores Deportivos e Instructores de Fitness). Por su parte, Jhonatan trabaja como repartidor de Arcor y, ya recibido del nivel 1 en Enedif, hace el segundo nivel. A su vez, juntos tienen su grupo de entrenamiento donde enseñan a corredores en el Prado (martes y jueves a las 19:30 frente al Rosedal).

Jhonatan Tejera y Natalie Bengoa
Foto: Fernando Ponzetto

Entre todo eso intentan entrenar. Incluso Jhonatan va y vuelve corriendo a su trabajo. A las ocho de la mañana “me voy trotando hasta el depósito (Bulevar y Burgues), me pego un bañito allá, me cambio y salgo”, comenta. Mientras al final de la jornada, que a veces de ocho horas pasa a ser de 10 porque hay que cumplir con todos los clientes, me dejan frente a ASSE. De ahí a casa son cinco kilómetros más o menos”.

Pero los trayectos al trote no es algo nuevo para Jhonatan, que ya en el liceo cuando empezó a meterse en el mundo del running hacía lo mismo. “Empecé a ir trotando del liceo hasta casa”, desde el 41 en el Cerrito de la Victoria hasta cerca de la Gruta de Lourdes, a unos 5 km.

“En las pruebas de gimnasia me iba bien; le ganaba a todo el liceo por más que era de primero”, rememora. Entonces “me enganché. Un señor del barrio que tiene muchas medallas de sudamericano en Master, Washington Flores, es muy amigo de la familia y me mandó con un entrenador a la pista, Juan Carlos Hackembruck. Ahí fue que empecé”.

Por su parte, el comienzo de Natalie fue mucho más reciente y “medio de casualidad. Fui a anotar a mi hermana en una carrera y me anoté yo también sin tener experiencia. En ese momento pesaba 25 kilos más que ahora. Después me empecé a anotar a todas las carreras y a entrenar un poco. En septiembre de 2013 me puse de novia con Jhonatan y desde el 2015 es mi entrenador. Ahí se vinieron todos los logros deportivos”, explica.

PEÑAROL.

Jhonatan es un corredor habitual del club en su sector de atletismo. “Entré en el 2012 más o menos cuando el muchacho que inventó Peñarol Atletismo, Fernando Valls, me dijo que fuera con ellos. Un día me trajo la camiseta y arrancamos”, recordó. Mientras que el caso de Natalie se dio, otra vez, por su hermana Flavia, también corredora del club. “Mi hermana fue la que se informó del tema y a la segunda carrera yo ya estaba corriendo con la remera de Peñarol”. Aunque luego de unos años corriendo en el grupo “que es más bien social y nos permiten usar la camiseta” se federó con el equipo de pista. “Es muy competitivo, hay buenos corredores”, aseguró. Además, tiene atletas de otros tipos: saltadores, velocistas, etc.

El sábado pasado incluso compitieron en una carrera especial para ellos, la 5k de Peñarol. Natalie la ganó por cuarta vez seguida; Jhonatan salió segundo entre hombres, no ganando luego de tres años seguidos llegando primero. “La 5k de Peñarol es una carrera muy importante para nosotros porque es la carrera del club. Además, Jhona era del barrio Peñarol, vivió hasta hace unos años. Iba a la escuelita y el liceo ahí”, dijo Natalie. Pero Jhonatan no se estanca. “Correr no me da de comer, no me paga las cuentas; si me va mal en una carrera, vuelta de página y a seguir entrenando para la que viene”, sostuvo.

INTERNACIONALES.

Si bien no son corredores profesionales, han tenido la oportunidad de viajar al exterior a competir. En 2017 Jhonatan ganó la 10k de Bimbo, que tenía como premio un viaje para competir en la edición 2018 en Río de Janeiro (es una carrera que se hace en varios países del mundo a la vez) con un acompañante. “Tuve la enorme suerte de ganar la Bimbo, no estaba en los planes. No era el favorito y el premio es para uno solo. Eduardo (Gregorio) es muy fuerte, es un corredor que me cuesta muchísimo ganarle. Se me dio y lo hice”, reconoció.

“Nosotros notamos que es difícil teniendo un trabajo y no dedicarte al atletismo, no hacemos doble turno ni nada. Por eso tenemos suerte y nos va bien”, acotó Natalie, quien por su parte afirma que la San Felipe y Santiago que ganó en 2016 fue su mayor logro.

Pero más allá de la oportunidad de viajar a Río, siempre que van al exterior de vacaciones aprovechan para anotarse a alguna carrera. Así fue como el año pasado ganaron la 10k en la Maratón de Valparaíso, en Chile. “Nos habíamos ido de vacaciones, pero dijimos ‘vamos a mirar si hay carreras este fin de semana’ y nos anotamos”, afirma Jhonatan. “Al estar libre, sin los trabajos, nos podemos levantar temprano y hacer doble turno. Esas dos semanas que nos vamos de vacaciones a algún lugar nos pensamos que somos atletas”, completa Natalie entre risas de ambos.

FUTURO.

“Seguiremos en la misma”, afirmó Jhonatan. “Hay que seguir trabajando y entrenando cuando se puede. Tenemos como objetivo poder entrenar más, poder participar en mejores carreras. Estamos pensando si participar o no del campeonato de la Agrupación”, dijo por su parte Natalie.

“Estamos pensando en entrenar mejor y competir menos para rendir mejor en las carreras importantes”, explicó él. “Aunque la Agrupación a mí me gusta mucho, es muy social. Está bueno estar con la gente. Nosotros terminamos una carrera y venimos en el ómnibus saltando como todo el mundo”.

“Yo era una de atrás y ahora tengo la suerte de estar un poco más adelante. Si yo pude, el resto de las personas pueden. Condiciones nunca tuve, pero sí muchas ganas de superarme”, sentenció Natalie.

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