DOLORES MOREIRA

Silbando bajito

Lola ganó la plata y estará en Rio. Moreira abrió el medallero celeste en Toronto 2015 y es la primera sudamericana clasificada a los JJ.OO.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Dolores Moreira. “Lola” y su medalla de plata en el Yacht Club, que la homenajeó. Foto: Francisco Flores

"Bueno, hola. Eh... Definitivamente esto va a ser un desastre". A Dolores Moreira le cuelga la medalla panamericana de plata del cuello, pero tiene 16 años y su timidez quedó en evidencia cuando se enfrentó a los medios durante el homenaje que recibió en el Yacht Club Montevideo. "Lola" logró además la primera clasificación sudamericana en la vela y uruguaya en cualquier disciplina para los Juegos Olímpicos de Rio 2016.

Con la sonrisa nerviosa y una voz que denotaba que se veía obligada a hablar frente a decenas de personas, continuó: "Quiero agradecer a todos por estar acá, a los que siempre me apoyan. Fue un orgullo representar a Uruguay y estoy muy feliz de haberle dado una medalla de plata y haber clasificado a Rio, que no me lo esperaba. Espero que sigan viniendo resultados de la vela y... no sé, muchas gracias a todos", finalizó sonrojada.

Agus, la mayor.

Casi en el final de la sala estaba Agustina, su hermana mayor, con quien "Lola" comenzó a navegar. "¿A mí me quieren preguntar? Lola está allá, yo soy la hermana, no tengo nada que ver", dijo a Ovación avergonzada. Finalmente accedió y comenzó a hablar de su "hermanita", con el orgullo y amor que solo "la mayor" puede hacerlo. "Empezamos por mi primo, que vendió su barco a mi padre. A los dos días Lola ya estaba andando sola. Siempre estuvo re-enchufada", cuenta Agustina, que de a poco fue tomando confianza para charlar.

"Después empezamos a competir en Paysandú y siempre ganábamos ella o yo. Me acuerdo que hace años hubo un sudamericano al que yo clasifiqué y ella no. Se puso a llorar, pero después dijo: me alegro que Agus haya clasificado, porque es el último que va a poder competir. A mí me quedan muchos años, pero a ella no".

"Días después encontramos una nota en El País diciendo que había un torneo norteamericano en Canadá. Era el mismo año de mi fiesta de 15, y si bien siempre fue mi sueño, lo cambié por un último torneo navegando juntas. Además, pudo viajar toda mi familia y estuvo buenísimo", cuenta Agustina.

Al cumplir los 15, la hermana mayor de "Lola" comenzó a navegar en la categoría láser y se compró un barco con sus ahorros; pero poco lo pudo disfrutar, ya que Dolores fue seleccionada para participar en una clínica donde elegían a participantes para el sudamericano de Perú, donde finalmente fue medalla de oro.

"Yo era muy flaquita y el barco no me soportaba, entonces le di el mío que era nuevo. Yo quería que la encontraran, siempre tuvo un talento natural, entendía mucho más que todos", explica orgullosa de su hermanita.

La plata.

La familia vivió de una manera muy especial la medalla de plata obtenida por "Lola" en Toronto. "Yo estaba con mis padres en el momento de la regata final y cuando nos enteramos que había sido segunda nos pusimos todos a llorar. Dolores llamó y habló con papá, yo solo pude decirle bien, Lola, porque no me salían las palabras".

Su hermana Victoria, quien estaba en Montevideo estudiando, se fue a Tres Cruces y se subió a un ómnibus para ir a su Paysandú natal. "No la querían dejar subir, pero explicó que era la hermana de Lola, que había ganado una medalla panamericana y que tenía que ir con la familia. Cuando llegó estuvimos todos juntos, llorando".

A silbar.

Luis Chiaparro, el campeón mundial y entrenador de Dolores Moreira contó en la conferencia que para la última regata "habíamos hecho una planificación importante; aunque muchas veces se va por la borda. Lola largó y enseguida se posicionó muy bien y la argentina mal. No podíamos pedir más, pero en un momento el viento empezó a calmar y a calmar. Entonces agarré el manual de regatas por si la medal race tenía un tiempo límite, porque ahí era tener que barajar las cartas de nuevo. Me acordé de una tradición en la vela, que dice que si silbás atraés el viento; y me puse a silbar. Me acuerdo que estaba Fede (Federico Yandian, quien también compitió en vela en los Juegos Panamericanos) en la proa y le dije silbá. Y me contestó: ¿silbar? ¿para qué? Impaciente, le dije: sí, dale. Y sorprendido me respondió: No sé silbar. Juntá la boca como puedas y tratá de hacer ruido, le dije. Estuvimos silbando como diez minutos.

En las 12 regatas disputadas en la serie de apertura de los Juegos Panamericanos de Toronto 2015, Dolores obtuvo dos veces el primer y quinto puesto; y luego logró el segundo, cuarto, sexto, séptimo, octavo, décimo y onceavo. Además, en la segunda carrera fue descalificada. Para la clasificación a la "medal race" o a la regata final, se toman los mejores once resultados de la serie de Apertura. En la tabla general, Dolores comenzó cuarta en el ranking y tras lograr el segundo puesto en la final, luego de la participante de Trinidad y Tobago, logró la medalla de plata.

Dolores Moreira está clasificada para participar del Mundial de láser radial femenino de mayores que se disputará en noviembre en Omán y a los Juegos de la Juventud, en Malasia. Según explica Lola, es importante competir en estos torneos para medirse a rivales de peso internacional. Incluso en el primer torneo, competiría contra cuatro veleristas a los que se enfrentará en los Juegos Olímpicos de Rio 2016, a los que ya está clasificada. Sin embargo es duda su participación en ambos torneos ya que debe conseguir U$S 27.000.

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