Boxeo

Esta pelea es un lujo

La agente que hizo comprar la mansión a Pacquiao cobró US$ 2: y la cocinera de Mayweather gana US$ 4.000 por día.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Mansion de Pacquiao

Cuando faltan 33 días para "la pelea del milenio", como se ha denominado a la que Floyd Mayweather y Manny Pacquiao sostendrán en el MGM Grand Hotel de Las Vegas el próximo 2 de mayo, el combate entre los dos múltiples campeones mundiales ya tiene fallo: empate, en decisión unánime, entre los excesos y las excentricidades; de los protagonistas, y también de muchos aspectos y circunstancias vinculados al enfrentamiento que el mundo del boxeo ha esperado por no menos de cinco años.

Rolls-royce.

En la contienda de la resonancia, no cabe duda de que el estadounidense ganó el primer round "por muerte" con el regalo que le hizo a su hija al cumplir 14 años: un Rolls-Royce "Spirict of Ectasy" descapotable, de color blanco, que le costó 325.888 dólares; aunque, no conforme con eso, Mayweather presentó públicamente a la que será su cocinera durante el adiestramiento para la pelea: se trata de Quiana Jeffries, quien le prepara cuatro platos diferentes por día, con un costo de 1.000 dólares por comida, lo que a la señora le reporta US$ 4.000 diarios y le dejará alrededor de 184.000 cuando llegue la hora del combate.

En ese sentido, la cocinera señaló que le prepara al boxeador una dieta rica en calorías, basada en carne, pollo, pescado, pavo, ensaladas, frutas y, en materia de líquidos, sólo jugos frescos, recién exprimidos, y agua: ninguna bebida en botella o lata; eso sí, por si alguien piensa que lo que cobra es excesivo, Jeffries aclaró que ella está las 24 horas del día a la orden del púgil, y si éste la llama a las 3 de la mañana para desayunar, ella debe complacerlo al instante.

Colinas.

Pacquiao, igualmente, si bien no hizo tanta ostentación de riqueza, tampoco le fue muy en zaga a su adversario: compró una mansión situada en Beverly Hills, sobre una de las colinas que rodea a Los Ángeles, con vista a la playa de Santa Mónica y al centro de la ciudad, después de visitar otras 8 o 9 en esa zona exclusiva donde las propiedades cuestan de 18.000.000 de dólares para arriba y sus vecinos son sólo estrellas de cine y/o multimillonarios.

El filipino pagó 23.000.000 de dólares en una transacción con la cual Elsa Nelson ganó mucha plata: la agente inmobiliaria de Nelson Real Estate Asociados cobró una comisión de de dólares 2.000.000 por haberle mostrado los inmuebles a Pacquiao.

Cascada.

Cabe precisar que la suma que pagó el boxeador, se corresponde con el bien adquirido: la mansión, lujosamente amoblada, es de dos pisos y tiene 7 dormitorios; 8 baños, con el detalle de que la habitación principal, ubicada en la planta superior, tiene uno para "él" y otro para "ella", dos jacuzzi y dos closets largos; una sala de cine que alberga a 50 personas para proyecciones privadas; un gran comedor; living; sala de estar; una amplia cocina que es la última palabra en materia electrónica; cuatro garajes, un espléndido parque que rodea la residencia; cancha de tenis; y una piscina de 50 metros, con cascada de agua, en medio de la cual hay un wet-bar que debía tener toda clase de bebidas, de acuerdo a lo estipulado en el contrato de compraventa de la casa.

En lo que hace a la gastronomía, el filipino también tuvo lo suyo, aunque la nota no la dio él, sino un restaurante de Artesia, un barrio de Los Ángeles, que si le gana a Mayweather le ofreció pollo gratis de por vida, a cualquier hora del día y de la manera que lo quiera preparado; aunque la propuesta no comprende a su familia y amistades, es sólo para Pacquiao que, además, debe ir a comer el pollo al restaurante.

Desplante.

El último asalto, sin embargo, cuándo no si es por desplantes y arrogancia, lo ganó Mayweather, que fue a cenar con 150 acompañantes e hizo un gasto de 25.000 dólares en el Hard Rock de Las Vegas, pero luego de comer se levantó de la mesa y no dejó ni un centavo de propina para Nick Nguyen, la camarera que atendió a los comensales, y su decena de ayudantes; aunque esta vez el virtuoso boxeador que está invicto en 47 peleas, no la sacó "regalada".

En efecto, en señal de apoyo a sus empleados y de rechazo al púgil, la gerencia del restaurante lo declaró persona no grata e hizo pública la lista y los importes de lo que comió y bebió la comitiva: 5 botellas de tequila Patron, U$S 2.375; 3 botellas de Grey Grose, 1.425; 6 bottellas de Ciroc, 2.850; 20 botellas d Luc Belaire Champagne, 11.500; 10 botellas de Cahmoage Luc Belaire Rose, 6.000; 200 alitas de pollo, 600; y una fuente de frutas, 55.

Así, pues, está "La pelea del milenio", 33 días antes: es un empate "clavado" entre los excesos y las excentricidades.

Producción: Jorge Savia.

US$ 250.000.

Crédito en el casino.

Aunque aún no se pusieron a la venta, ya se sabe que el precio de las entradas oscilará entre los 1.700 dólares la más barata y 7.500 la más cara.

En este rubro, los grandes hoteles han marcado la cancha para el caso de que sus clientes expresen su voluntad de adquirir las localidades con tarjeta de crédito: quien utilice el citado procedimiento sólo logrará su propósito si está registrado en el casino con una línea de crédito mínima de 250.000 dólares como respaldo.

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