Juegos de invierno

Pekín y Almaty cara a cara por los Juegos de 2022

En un mano a mano, el viernes el Comité Olímpico elegirá la sede de la competencia prevista para 2022.

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El presidente del COI, Thomas Bach, se mostró tranquilo de cara a Rio 2016. Foto: Archivo El País.

Los cien miembros del COI que tienen en sus manos la potestad de conceder a una ciudad los Juegos Olímpicos viajan esta semana a Kuala Lumpur para, después de las últimas cavilaciones, elegir el viernes entre Pekín y Almaty la sede de los Juegos de Invierno de 2022.

Es un cara a cara inusual, pues desde la elección de 1980 no coincidían, en el caso de la cita invernal, solo dos candidatas. Pero el paso atrás dado por otras aspirantes como Oslo, Cracovia (Polonia) y Lviv (Ucrania) y, en fase más prematura, Estocolmo, Múnich y Barcelona, ha dejado solos a los proyectos chino y kazajo.

En la misma jornada del viernes se elegirá también la sede de los Juegos de Invierno de la Juventud (para atletas de entre 14 y 18 años) de 2020, igualmente entre dos opciones: Lausana (Suiza), aparentemente favorita, y Brasov (Rumanía).

En el combate cabeza de cartel, Pekín lleva las de ganar por una cuestión ajena a la calidad de su proyecto: China es un país con peso en el COI, sabe a qué puertas tiene que llamar para recabar votos y su capacidad de hacer "lobby" es mucho mayor que la de Kazajistán, prácticamente novato en la estrategia olímpica, pese a la candidatura de 2014, también con Almaty.

De ganar, Pekín se convertiría en la primera ciudad sede de los Juegos tanto de verano (2008) como de invierno. El precedente estival suma puntos para la capital china, cuya capacidad organizativa fue experimentada en carne propia por la mayoría de quienes votarán el próximo viernes.

Sobre el papel, los miembros del COI vuelven a tener ante sí una disyuntiva clásica en Juegos de Invierno: elegir entre una gran ciudad que albergaría las pruebas de hielo y que tendría que llevarse las de nieve a una montaña lejana, caso de Pekín, o volver a los orígenes de los Juegos de Invierno, en una población situada en la falda de la montaña, con la nieve garantizada y todas las instalaciones en un radio reducido, propuesta de Almaty.

La probable necesidad que tendría Pekín de recurrir a la nieve artificial, con las derivadas económicas, medioambientales y de imagen que acarrea, es uno de los principales inconvenientes de la candidatura china; otro es la distancia de 200 kms. entre la sede principal y la subsede de montaña, Zhanjiakou, que sería cubierta por tren de alta velocidad.

La Comisión de Evaluación del COI que visitó ambas ciudades a principios de año puso a Pekín, en cambio, como ejemplo en áreas clave como alojamiento y transporte y también consideró que su presupuesto de 1.558 millones de dólares presentaba "bajo riesgo" de ser ejecutado.

El cálculo de 1.752 millones de dólares hecho por Almaty ofrece, en cambio, algunos riesgos derivados de la planificación y de incertidumbres relacionadas con el patrocinio y la venta de entradas, según dijeron los evaluadores.

Faltan asimismo garantías sobre precios o reserva de habitaciones hoteleras y habría que construir 11.000 nuevas habitaciones.

Pero Almaty ofrece un mapa de instalaciones compacto, con trayectos cortos entre las sedes deportivas y la Villa Olímpica. La ciudad de Kazajistán disfrutaría después de los Juegos de "un legado muy reutilizable", con instalaciones que serían bien aprovechadas por la población.

La Comisión Ejecutiva del COI, con el presidente Thomas Bach al frente, comenzará sus reuniones en Kuala Lumpur este martes. La 128 Sesión (asamblea plenaria) se abrirá el viernes con las elecciones y se prolongará hasta el lunes con el debate de varios asuntos centrados en la puesta en marcha de las reformas aprobadas en diciembre de 2014, en la llamada "Agenda 2020".

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