JUEGOS PANAMERICANOS

Lucas Fernández sí que la peleó

El boxeador tenía bronce asegurado, no le permitían subir al ring, pero no dejó que le impidieran ir por el oro

Lucas
Lucas Fernández subió al ring aunque no se lo permitían.. 

Los médicos en el pesaje le dijeron que no podía pelear. Más allá de que ya se había asegurado una medalla de bronce en los Juegos Panamericanos de Lima, a Lucas Fernández nadie lo iba a bajar del ring del Polideportivo del Callao.

En la primera pelea del uruguayo en este torneo, el lunes frente a Keevin Allicock, el competidor de Guyana impactó su cabeza contra la ceja de Lucas y ayer la organización no lo dejaba subirse a buscar ese pasaje a la final en Perú.

Ese ojo no estaba apto para salir a escena, pero el pibe del Cerro nunca bajó la guardia y junto a los médicos de la delegación uruguaya logró una recuperación que le permitió competir. Pero hubo ayuda.

Fue el médico de República Dominicana el que colaboró e hizo posible que Lucas saliera el ring anoche. “Me pegaron esa parte de arriba del ojo y me pusieron un tape (cinta), porque no me podían coser ya que como peleaba casi enseguida, me iba a golpear el rival y la herida se iba a abrir toda”, le contó a Ovación.

Antes, los doctores ya le decían que no iba a competir. “Me vieron hoy (por ayer) de mañana en pesaje y ya ahí me decían que no podía pelear, que tratara de arreglar esa zona del ojo lo más que se pudiera y a los médicos uruguayos se unió la del dominicano. A las 15:00 tuvimos que venir al polideportivo, no pude descansar y hubo muchas cosas que jugaron en contra, pero por suerte nos llevamos una alegría”, dijo casi entre lágrimas el boxeador de 21 años que entrena junto a Juan Rodríguez Petraca.

Y la situación no estuvo fácil para Fernández, que de todas maneras se subió al ring para enfrentar al estadounidense Duke Ragan en un combate que se definió por decisión del jurado.

“Fue una pelea más estratégica que la primera contra el de Guyana. Esta fue mucho más técnica, pero nos desmotivó todo lo que nos pasó porque la luchamos todo el día para poder pelear por el tema del ojo. Me dijeron que no podía pelear y yo no me quería bajar por nada del mundo. Entonces tratamos de arreglar el ojo y salió todo bien, pero eso me tiró abajo. Ahora ya fue y nos llevamos una linda experiencia. Hay que seguir trabajando para lo que se viene”, apuntó el pugilista.

Acerca de su rival, el estadounidense de 21 años que antes había vencido al peruano Jorvi Farroñán por puntos en su primera presentación, el uruguayo expresó que “este combate fue más prolijo y él no fue como el otro contrincante, que salió a atropellar desde el inicio y me partió la ceja con la cabeza. Duke supo trabajarme bien en la distancia y fue así como me ganó la pelea, pero lejos de estar triste por eso, estoy contento con lo logrado”.

Lucas entrenaba taekwondo desde chico, pero hace nueve años arrancó a boxear y se enganchó. El Club Ipiranga del Cerro fue el lugar elegido por un joven entusiasta que comenzó a subirse al ring y con 21 años se metió en la historia del deporte uruguayo.

“Entreno cuatro horas y media por día en el club, pero después trabajo junto a Petraca (su entrenador) en la Academia Timoteo Hacedores de Discípulos (ubicada en 20 de Febrero y Timoteo). Me tengo que tomar el 306 desde el Cerro y viajar casi una hora y media para ir y otra hora y media para volver. Es mucho el sacrificio, pero sin sacrificio no se logra nada y todo esto lo vale porque estoy muy contento”, remarcó.

Anoche en Lima, Fernández terminó de hacer historia para el boxeo uruguayo y dejó un mensaje alentador para el deporte: “Quiero aprovechar esta oportunidad para decirles a todos los que entrenan que no bajen las manos, que sigan laburando a full porque acá no hay ningún fantasma. Todo se puede lograr”.

Lucas se colgará mañana la medalla de bronce en los Juegos Panamericanos, en marzo tendrá el clasificatorio para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 y su alegría es inmensa: “En Uruguay hay nivel y se viene una camada que anda muy bien y que va a dar que hablar”.

montiel

Una medalla luego de 32 años

El boxeo le dio a Uruguay la primera medalla en los Juegos Panamericanos de Lima 2019 con la conquista del bronce por parte de Lucas Fernández en peso gallo. La última presea que este deporte había logrado en este evento del ciclo olímpico se remontaba a Indianápolis 1987, también con el bronce, pero en la categoría peso medio. Quien la consiguió fue Juan Carlos Montiel, que un año después de esa medalla ganada en Estados Unidos defendió a Uruguay en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988. “Tito”, que hoy tiene 53 años y es el presidente de la Federación Uruguaya de Boxeo, se transformó en profesional en 1993 y en su combate debut se quedó con la victoria. “Es una emoción muy grande la que tengo porque hacía mucho tiempo que no se lograba una medalla en el boxeo de los Juegos Panamericanos”, dijo Montiel a Ovación.

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