VELA

"Lola": Se ganó el respeto de todo el Mundo

La sanducera regresó a Uruguay con el bronce del Circuito Mundial pero sin dejar de lado la meta: Tokio 2020.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Dolores Moreira

La tarde del Yacht Club Uruguayo era tranquila y transcurría de manera normal hasta pasadas las 17:00 horas. A la vista, lo clásico: Muchos niños en las escuelitas de vela, algunos socios en el gimnasio y otros tomando un café. Pero llegó Dolores Moreira y el club se revolucionó.

"¡Grande, Lola!", "Felicitaciones, chiquita!", eran algunas de las frases que se escuchaban en medio de abrazos y sonrisas.

Es que había regresado al club la uruguaya de 18 años que obtuvo la medalla de bronce en la final del Circuito Mundial de láser radial femenino, prueba que reunió a las 25 mejores veleristas de la temporada.

"Estoy muy contenta y le quiero agradecer a todos los que constantemente me están apoyando de una manera u otra. No tengo palabras", dijo la sanducera que ya pasó a ser una referente del deporte uruguayo.

Fernando Cáceres, Director de la Secretaría Nacional del Deporte, recordó una anécdota que surgió cuando él visitó Sevilla: "Fui a un comercio y no había nadie atendiendo. Me dijeron que corría Fernando Alonso. Nadie sabía de automovilismo, pero estaban pendientes de Alonso porque corría en la Fórmula 1".

Para Cáceres, con "Lola" ocurre algo similar. Muchos uruguayos madrugaron el domingo para seguir la medal race de "Lola" en Santander, España, y seguirla ya se está volviendo una costumbre en nuestro país.

Medallista de plata en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015, representante uruguaya en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, Campeona Mundial Juvenil y recientemente ganadora del bronce en el Circuito Mundial, "Lola" ya es una figura del deporte nacional y su carrera recién comienza.

Todos los éxitos no llegan por suerte o por arte de magia. En su carrera hay una gran cuota de trabajo que encabeza su entrenador Luis Chiaparro, campeón mundial juvenil de snipe en 1984. "Fue un cambio tremendo pasar a entrenar con el Chato (en 2014, previo al inicio del ciclo olímpico que la llevó a Río 2016) porque aprendí mucho y sigo aprendiendo", contó "Lola".

Ahora, las cargas de los entrenamientos bajarán, pero el camino sigue. Se vienen tres Mundiales en menos de dos meses y según explicó Chiaparro "este año nos enfocamos en lo físico y no en los resultados. Es importante que "Lola" esté fuerte, que su masa muscular aumente un poco porque la competencia es muy exigente y vamos bien".

"Lola" sigue sumando éxitos y todo un país los disfruta. Pero no pierde de vista su principal y gran objetivo: Tokio 2020.

El apoyo es clave para el gran crecimiento.

Desde que Dolores Moreira se tiró al agua por primera vez, hubo un apoyo que fue fundamental: el de su familia. Ese sustento fue creciendo a medida que la sanducera fue descubriendo que su futuro estaba en el deporte y que ese deporte era la vela. Mariella (la madre de "Lola") y Ernesto (el padre) apostaron a una carrera que ya comenzó hace rato y que no para de regalarle éxitos y alegrías. Sus padres junto a sus hermanas "Vicky" y Agustina siempre están en el día a día de la sanducera y eso es clave para "Lola". A ese apoyo familiar más que importante, también se le suma el económico. Ahí entran a jugar un papel clave el Yacht Club Uruguayo, la Federación Uruguaya de Yachting a Vela, el Comité Olímpico Uruguayo y la Secretaría Nacional del Deporte para que "Lola" esté hoy en la elite mundial.

Un cambio de timón.

"Desde que entreno con el Chato cambió mi forma de navegar. Aprendo mucho adentro y afuera del agua con él", dijo "Lola" Moreira.

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