FÚTBOL PLAYA

Llorenç Gómez: “Me dijeron que no podía jugar más al fútbol”

En 2011 comenzó en el Beach Soccer al dejar el fútbol 11; en 2013 jugó su primer Mundial y en noviembre de 2018 fue premiado como mejor jugador del mundo por la Beach Soccer Worldwide. Ahora se encuentra en Uruguay jugando por Malvín y enseñando en su clínica en la playa.

Llorenç Enzo Gómez León, jugador español de fútbol playa
Sonrisa. Llorenç siempre ofrece una, con positivismo y humildad. Foto: Darwin Borrelli

Tranquilo, alegre y con una filosofía de vida muy particular se presentó el mejor jugador de fútbol playa de la actualidad, Llorenç Gómez León o solamente Enzo como prefiere que le digan. Desde hace unos meses está en Uruguay con su novia y este fin de semana realiza una clínica deportiva con la ayuda de Sarandí "Pampero" Sobreal en la playa Malvín en la que vuelca toda su experiencia a los alumnos. Además, con el club playero juega la Liga Uruguaya.

De las lesiones al éxito

Era un juvenil de fútbol 11 en España cuando las lesiones de la rodilla lo llevaron por otro camino. Arrancó en el fútbol playa en 2011, se dio cuenta que tenía condiciones y su carrera fue en ascenso exponencial. Llegó a jugar el Mundial 2013 y fue vicecampeón. Luego de ocho años de carrera jugó en más de 30 países y en 2018 fue elegido por la Beach Soccer Worldwide como el mejor jugador del mundo.

-¿Cómo surgió la clínica?

-En España ya tenemos clínicas con chicos pequeños. Esta es la primera vez que hacemos la parte teórica. Y Pampero siempre me dice que colabore con los chicos, los ‘gurises’ como dicen ustedes aquí, ja. Y después dijimos ¡ostras!, por qué no hacemos una clínica para adultos.

-¿Cómo se conocieron con Pampero?

No recuerdo exactamente el día, pero debe haber sido una competición en España. Es una persona especial, tiene una manera de ver la vida bastante diferente a la habitual; se conforma con poco y se preocupa por el bienestar de los demás como del suyo. Estoy feliz de haberlo conocido y de que sea la tercera vez que vengo a Uruguay a su casa. Como si fuéramos hermanos.

¿Cómo realizás la clínica?

A mí me encanta transmitir lo que he aprendido en mi carrera en ocho años, primero solo y luego con todo el mundo que he ido conociendo, un granito de arena de cada uno. Y todo eso me encanta transmitir.

¿Contás experiencias, anécdotas?

-Anécdotas quizás pueda contar alguna, porque tengo unas cuantas, pero más que nada es todo lo que a mi me ha ayudado a llegar a la élite, a mantenerme y ser elegido el mejor del mundo y, a la vez, lo que he aportado a los equipos o lo que los equipos me han aportado a mi. Es toda la información que creo debe tener un individuo o un colectivo para lograr un éxito.

El presidente de Barcelona Josep Maria Bartomeu, Llorenç Gómez y el vicepresidente Jordi Mestre.
Llorenç jugó en el Barcelona, donde en 2015 fue campeón del Mundial de Clubes. Foto: Barcelona

-¿Y a tu pareja?

-En España. Justo el día cuatro hicimos un añito. La conocí en mi localidad, Torredembarra.

-De las pocas veces que estás ahí... Viaja mucho.

-Siempre. Es un placer. No sé hasta cuando podré hacerlo, nunca sabés por dónde te lleva la vida. Hasta el día de hoy llevo cinco años sin parar de un día a otro y es lo que quiero continuar haciendo, soy feliz así.

¿Después de Malvín a donde vas?

A Rusia, al Mundialito de Rusia de Clubes. Se ha disputado siempre en Brasil. Va a ser indoor. Estoy con el Lokomotiv de Moscú. Ilusionado con el reto, pero por ahora mentalizado aquí que viene el Clausura qué hay que ganar.

Llorenç Enzo Gómez León, jugador español de fútbol playa
Llorenç Gómez en el partido de Malvín por la Liga Uruguaya. Foto: Florencia Manggiarotti

-¿Qué le gusta de conocer distintos lugares?

-Amo todo. Llegar a un lugar nuevo y tener alrededor cosas nuevas. Me encanta aprender todo el tiempo. Conozco otra cultura, otro idioma, me reúno con gente nueva. Es brutal.

-¿En todos lados se juega distinto?

Si, aquí es mucho más corpulento. La cultura uruguaya no veas, ¿sabes? Acá es garra y en España no hay tanta. Lo de aquí es una virtud muy buena. Me gusta el ejemplo del Atlético de Madrid, el Cholo Simeone que es argentino tiene a bastantes jugadores uruguayos, en su plantilla y en las categorías inferiores. Me mola porque el Atlético transmite eso, un equipo con garra, y es porque trae jugadores de esta zona.

-¿Cómo fue el momento de la premiación?

-Una locura. Porque mi carrera deportiva es de ocho años. Lo que me vino fueron muchos recuerdos de los que me costó llegar hasta ahí y de las horas de dedicación, del apoyo de mi familia. Fue un conjunto. En esos 15 segundos desde que me nombran hasta que llego al escenario me salió un llanto... como una explosión de mi de: ‘¡No puede ser que haya llegado ya ese momento, tío!’.

-¿Y que estuviera Ramiro Amarelle?

"Tengo una muy buena relación con Ramiro. Coincidí poco con él por desgracia. Pero es una persona especial, está ahí siempre. Cuando me ve jugar me envía tres o cuatro tips. En la premiación fue brutal, porque cuando vi que subía él a dar el premio me dije 'no me jodas, me lo tienen que dar tío', y lo vi en su rostro. Antes que abre el sobre, un segundo antes me mira. Para mí eso fue impresionante".

¿Qué significa él para vos?

"Es la persona que tiene más conocimiento de fútbol playa del mundo. Me gusta compartir tiempo con él. Para mí no solo es el mejor del mundo a nivel de conocimiento, sino que es una persona que se preocupa por los de su entorno, y eso es difícil de encontrar. Encontrar gente que se preocupe y se alegre por ti, aún más difícil. Ahora está con la selección de China y yo lo voy llamando. 'Qué dices loco', 'estás zumbado'".

-Después de eso mencionaste una frase de Messi de cómo hacía para mantener su nivel. ¿Así es que usted va a tratar de seguir en lo más alto?

-Sinceramente creo que uno se mantiene haciendo grande a los demás. Si yo a los que tengo al rededor los ayudo a ser mejores, yo voy a ser mejor. Siempre que yo quiera ser mejor por mí mismo, ser egocéntrico y querer transmitir mis conocimientos, voy a ser peor. Esa es la llave.

La frase de Messi.

-¿Cómo vivís la evolución del fútbol playa?

-Hombre... es fuerte. Cuando empecé el nivel físico ya empezaba a coger fuerza, pero ahora ya es exagerado. Ahora, a nivel de élite, si no tienes el físico en buen estado ya puedes ser muy bueno técnicamente que no das bola. Ahora todo el mundo son aviones. Te pones a entrenar u olvídate.

-Y vos, ¿cómo entrenás?

-Con continuidad. Entreno siempre, no solo en la arena. Es todo lo que conlleva el deporte: la arena, el gimnasio; la recuperación, la alimentación, el descanso, la psicología propia. Son muchas cosas y eso es lo que quiero transmitir aquí (en la clínica); no es solo estar en la arena, es planificar hasta dónde quiero llegar.

-¿Cómo fueron tus inicios?

-Fue rápido. Cuando estaba en rehabilitación con 17 años me llamó un equipo, empecé a hacer chilenas. Ahí fui al Campeonato de Cataluña, de ahí a la selección catalana y ahí me vio el seleccionador español. 'Te voy a dar una oportunidad', me dijo. Aún estoy esperando a que me saque... ¡Y no me va a sacar porque voy a seguir entrenando hasta que no pueda más! A entrenar fuerte, a dedicarle como profesional fue a los 19 cuando me dieron la chance a la española.

¿Cómo fue llegar a la selección?

-Fue impresionante. No fui consciente de lo que logré hasta que pasó un tiempo. Había compañeros que llevaban tres mundiales y no habían ganado nada, yo llegué y fui campeón del mundo. Fue como: '¡hostia, he llegado aquí!'. Lo valoré muchísimo con el tiempo, te das cuenta de la dificultad de llegar a ese punto, es muy complicado llegar a la final de un Mundial. Lo he hecho y quiero volver a hacerlo, pero esta vez para ganarla".

Mundial Tahití 2013

A dos años de iniciar en el fútbol playa, Llorenç fue vicecampeón del mundo en el Mundial de la FIFA Tahití 2013. En la final perdió 5-1 con Rusia (potencia en el deporte). Durante el torneo anotó cuatro goles, incluido el de la final.

-¿Cuándo decidiste dejar el fútbol once?

-Porque no podía hacer las dos cosas a la vez, no podía hacerlas al 100%. Esto fue la clave (se golpea la rodilla). Aquí no me aguanta (césped) y aquí sí (la arena).


-¿Ahora no tocás una pelota afuera de la playa?

-La toco así, un poco. Porque sé que a la que haga un poco de la que no debo, es muy perjudicial para mi rodilla y no debo, porque sino después me voy a perder esto que es lo que más amo.

-¿Sos de marcarte objetivos así como lo fue el premio?

-Sí, porque sin objetivos no hay voluntad humana para lograr nada. Entonces siempre me marco metas. No me marco una, tengo tropecientas mil en el fútbol y en la vida, soy muy exigente conmigo. Para mí es fundamental, porque siempre tienes un motivo para levantarte y hacerlo.

-¿Y cuáles son tus metas como persona y como profesional?

-Deportivas mantenerme el mayor tiempo activo. Eso quiere decir que mientras más me cuide, más aguantaré. Y a nivel de vida, tener las mejores personas que yo considere a mi lado, y eso solo se consigue si yo las cuido día a día.

-¿Siempre fue así de positivo?

-Siempre fui positivo. Pero estoy operado cuatro veces de la rodilla, tengo artrosis, estoy destrozado de la rodilla. Me dijeron que no podía jugar más al fútbol y empecé a conocer al fútbol playa. Me di cuenta que tenía una vida deportiva limitada, que sólo puedo jugar en la arena. Cuando juego afuera se me hincha. Yo con 45, 50 años tendría una prótesis, ya lo sé. Ahí me dije: ‘cada día que juegue lo tengo que tomar como si fuera el último’. Eso es lo que me ha hecho ser más feliz, porque no solo lo llevo a la vida deportiva, sino que lo he arrastrado a mi vida. Cada día de vida es un regalo, ese es mi lema”.

“Pampero” y el mejor del mundo en Uruguay

Sarandí Sobral fue uno de los responsables que Llorenç Gómez esté actualmente jugando en Malvín Fútbol Playa y realizando la clínica en la cual vuelca su experiencia.

“Lo de la clínica surgió acá porque le dijimos ‘qué te parece si hacemos una clínica’”, contó el jugador uruguayo que conoció al español en Río. “Estuve en un torneo de fútbol 7 con Barcelona, él justo jugaba el Mundialito de clubes con Barcelona y yo fui a una exhibición de fútbol de un amigo en común (Ramiro) Amarelle. Ahí hicimos buena amistad”, explicó.

Sarandí "Pampero" Sobral, jugador de fútbol playa
Sarandí "Pampero" Sobral. Foto: Darwin Borrelli

La clínica Enzo 10 empezó ayer y seguirá hasta mañana, teniendo un costo de $1.500 por los tres días con la equipación incluida. Además, “Pampero” y Llorenç disputan la Liga Uruguaya con Malvín, siendo la segunda oportunidad del español en el conjunto playero tras el segundo lugar en la Copa Libertadores 2017 de la final con Vasco da Gama. “En tres días había un vínculo muy fuerte porque a la hora de jugar era un grupo muy unido. Fue entrar y me dijeron: ‘todo lo que necesites’, entonces para mí fue muy fácil”, contó Gómez sobre esa llegada al equipo.

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