BOXEO

¿Impostor o... enfermo?

“Maquinita” Martínez, suspendido, declara por supuesta simulación de un KOT.

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Caída. “Maquinita” está en el piso y el juez le cuenta; se paró y se fue contra su rincón, tambaleando en forma aparatosa. Foto: Fernando Ponzetto

Marcos Gabriel Martínez debe ir a declarar a la Federación Argentina de Boxeo, que lo ha suspendido preventivamente por el nocaut técnico (KOT) que está sospechado de haber simulado cuando perdió ante el dominicano Braulio "Chavo" Rodríguez en una pelea que se celebró en el Hotel Radisson Montevideo el 8 de agosto pasado.

Más allá de que frente a lo sucedido en ese combate de la velada donde fue protagonista estelar Cecilia Comunales cabe decir aquello de que "cualquiera opina con el diario del lunes abajo del brazo", porque recién la repetición de las imágenes de la caída de "Maquinita" demuestra que ésta no fue producto de golpe alguno del dominicano, el dicho popular vale sólo para periodistas y aficionados, no las autoridades, que tienen hasta la obligación de actuar a raíz de un documento que tomó un gran estado público, pues la trasmisión de VTV fue recogida en directo por T & C Sports y, de esa forma, el KOT del entrerriano no sólo fue visto por cientos de miles de personas, sino que —a raíz de eso— tuvo una alta presencia en las redes sociales.

Es más, el peso de tamaña repercusión popular convirtió a Martínez en un impostor, porque simuló su derrota; o, al menos, la vía por la cual se materializó tal resultado. De manera que, como tal, ahora se encuentra imputado, y con el riesgo de sufrir una dura pena que, fundamentalmente, le va a privar de su trabajo.

Ahora bien, ¿por qué actuó de esa manera el entrerriano al promediar el segundo round? Parece de orden formularse la interrogante, a partir de una premisa básica: desde que sube a un ring a pegarse con un adversario, no hay ningún boxeador "maula"; y porque, además, el trámite de la pelea le había resultado favorable, ya que en el primer asalto había sorprendido a todos al mandar a la lona al "Chavo".

En el intento de responderla, entonces, surge una historia casi desconocida, pero que no parece como para pasarse por alto: el 27 de septiembre de 2013, "Maquinita" perdió en Paraná, su ciudad natal, también por KOT a los 50" del segundo round, ante el invicto brasileño Adeilson Dos Santos; con un agregado: tardó más de 5 y necesitó la asistencia de un tubo de oxígeno —algo infrecuente en el boxeo— para volver en sí y recuperarse.

En situaciones así, al boxeador puede quedarle una marca en el subconciente; y en una como la que protagonizó Martínez en 2013, más aún: el pánico de haberse sabido cerca de la muerte, quizá lo condicione en el futuro, y tal vez hasta lo haga reaccionar de un modo impropio para un boxeador, pero lógico entendible para cualquier ser humano.

Por eso, pues, ahora que "Maquinita" debe ir a declarar a la Federación Argentina de Boxeo, no está demás hacerse otra pregunta: si deben considerarlo sólo un impostor, que lo fue, o también un púgil enfermo, con una patología por la cual hay que tratarlo con profesionales especializados.

PRIMERO EN EL RINCÓN, DESPUÉS EN EL VESTUARIO.

Médico.

El Dr. Leonardo Schiavone era el médico de ring y revisó a Martínez en el rincón tras el KOT: "No ví nada anormal, me respondió con coherencia y no tuvo pérdida de conocimiento". Sin embargo, en el vestuario, el púgil le dijo que sintió "un golpe anterior que metió en el pómulo".

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