juegos olímpicos de invierno

Hockey: pasiones a 10 grados bajo cero

El deporte estrella de los Juegos Olímpicos de Invierno fue escenario de un inédito acercamiento entre las dos Coreas y de una polémica decisión de la mayor liga profesional

Desde arriba. Una escena de Canadá-Finlandia masculino. Foto: Reuters
Desde arriba. Una escena de Canadá-Finlandia masculino. Foto: Reuters

El inolvidable humorista argentino Roberto Fontanarrosa bromeó alguna vez sobre la participación de jugadores de ludo y damas en los Juegos Olímpicos de Invierno, porque se trataba de entretenimientos invernales típicos en esta parte del mundo. Sin nieve ni montañas, para los uruguayos las competencias que este año tuvieron lugar en Pyeongchang (Corea del Norte) parecen demasiado lejanas, aunque en la edición de 1998 Gabriel Hottegindre representó al deporte celeste en el slalom del esquí alpino.

Sin embargo, resulta obvio decir que en algunos países el esquí resulta una especialidad practicada por miles de personas. O que también existen grandes estrellas en el patinaje artístico o corriendo en los trineos del bobsleigh. Incluso hay un deporte llamado curling, que consiste en lanzar una piedra de granito redondeada y con mango a lo largo de una pista de hielo, mientras se barre frenéticamente la pista.

Pero la mayor pasión se dirige al hockey sobre hielo, el gran deporte de equipo de los Juegos de Invierno. Curiosamente, debutó en los Juegos de Verano de 1920 en Amberes y desde los de Invierno de 1924 en Chamonix ya no abandonó el programa olímpico. Desde 2002 también compiten las mujeres.

En Canadá, Estados Unidos y Rusia sus ligas profesionales llenan estadios. Y también tiene su atracción para el espectador no iniciado, pues se trata de un deporte de contacto y de gran velocidad, con reglas bastante simples.

Como en el fútbol, hay dos arcos y el objetivo es marcar allí. Claro que no se utiliza una pelota, sino un disco de goma dura llamado puck, que mide 7,62 centímetros de diámetro por 2,54 de ancho, y pesa entre 156 y 170 gramos.

Los jugadores llevan, levantan o golpean el puck con un palo llamado stick, curvado en la punta. Y en este último caso el pequeño disco puede alcanzar una velocidad de hasta 170 kilómetros por hora.

Los propios jugadores se deslizan rápidamente sobre el hielo, ayudados por patines especialmente diseñados para eso. La intensidad de los partidos determina que se puedan realizar cambios en forma ilimitada y sin necesidad de detener el juego. Los encuentros se dividen en tres tiempos de 20 minutos , con dos intervalos de 15 minutos cada uno. El reloj se para cada vez que el puck se detiene.

Damas. Los trajes no permiten verlo, pero son dos chicas, en el partido Finlandia-Rusia. Foto: Reuters
Damas. Los trajes no permiten verlo, pero son dos chicas, en el partido Finlandia-Rusia. Foto: Reuters

La cancha, más habitualmente denominada pista, mide 61 metros de largo por 30 de ancho, con las esquinas redondeadas y los bordes protegidos por un muro. Por encima del muro existe un plástico transparente de un metro de altura destinado a proteger al público. Se puede jugar en toda la pista, incluso contra el muro y detrás de los arcos. Y el hielo del piso debe estar a menos de 10 grados bajo cero.

Cada equipo tiene seis jugadores, convenientemente equipados para los encontronazos, porque están autorizados a cargarse para proteger o quitarse el puck. Estos roces muchas veces generan auténticas peleas, que son toleradas en las ligas profesionales, pero no en los Juegos Olímpicos.

Acá vale la pena detenerse para agregar que en la NHL norteamericana las peleas están prácticamente institucionalizadas y forman parte del espectáculo. Es común ver a dos jugadores quitarse los guantes y empezar a las trompadas, y solo después de un rato recibir una expulsión temporal por cinco minutos. Pero esta tradición se va perdiendo, porque los jugadores cada vez son más veloces y menos rudos.

Ausencias.

Una gran polémica precedió la competencia masculina de hockey en Pyeongchang. Cortando una práctica de 24 años, la NHL prohibió la presencia de sus jugadores en los Juegos, incluso contra el interés de muchos de ellos por estar en Corea. Los dirigentes de la liga dijeron que no veían cuál era el beneficio de prestar a los jugadores a las selecciones nacionales y recordaron que ellos están obligados por contrato a evitar los Juegos.

Esto privó a la cita olímpica de varios de los mejores exponentes del hockey sobre hielo mundial, pues la NHL es considerada la principal competencia profesional del mundo en este deporte. Además, es la cuarta liga deportiva de Estados Unidos, detrás de la de fútbol americano (NFL), la de béisbol (MLB) y la de Básquet (NBA), aunque fue fundada en Canadá en 1917 y hoy participan siete equipos canadienses y 24 estadounidenses.

Juntas.

En esta época de tensiones en la península de Corea, la participación de un equipo unificado en hockey femenino entre la del Sur y la del Norte fue considerado un éxito, además de una demostración de las posibilidades de distensión política que brinda el deporte. En la cancha, sin embargo, Corea se despidió rápido, con dos goles convertidos y 28 recibidos.
Sarah Murray, la entrenadora estadounidense del equipo de Corea del Sur, se enteró pocas semanas antes de los Juegos Olímpicos que debía incluir jugadoras del norte. Al final fueron 12 norcoreanas y 25 del sur, pero las agregadas resultaban menos competitivas que sus colegas. Sin gran calidad técnica y con poco tiempo para entrenar juntas, más la tensión por la expectativa que recayó de golpe sobre jugadoras muy jóvenes, los resultados fueron pobres. De cualquier manera, el público despidió al equipo unificado con una ovación y Murray no pudo esconder sus lágrimas.

Punto. Alemania acaba de convertir ante Suecia y lo celebra. Foto: Reuters
Punto. Alemania acaba de convertir ante Suecia y lo celebra. Foto: Reuters

Durante el partido de Corea contra Japón ocurrió un hecho inesperado que causó breve revuelo. De pronto, se presentó en la tribuna Kim Jong-un, el polémico líder norcoreano, y se sentó junto a un grupo de hinchas de su país, provocando asombro y hasta susto entre los espectadores cercanos. En realidad, se trataba de un ciudadano australiano de ascendencia china, que pagó su entrada y concurrió caracterizado como Kim, hasta que la policía lo hizo salir del estadio.

Entre las damas, el campeón fue Estados Unidos, que consiguió destronar a Canadá. Las estadounidenses habían conquistado el primer torneo olímpico femenino de este deporte en Nagano, pero después siempre habían ganado las canadienses.

La final masculina se resolvía en tanto entre el Equipo de Deportistas de Rusia (que juegan bajo la bandera olímpica por las sanciones a su país) y Alemania, que sorpresivamente eliminó a Canadá.

Bandy

En una cancha de fútbol

El hockey sobre hielo tiene un hermano, el bandy, popular en Rusia y los países escandinavos. Se juega en una cancha de fútbol (obviamente congelada) por equipos de 11 integrantes cada uno y en vez del puck, se golpea una pelota de 6 cm de diámetro. El contacto físico entre los jugadores está limitado.

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