Boxeo

Duros golpes en la Justicia

Dos demandas presentadas ayer por la pelea en una corte de Nevada, pueden desencadenar ahora un alud de millones de reclamos similares.

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Dolor. Ahora, la promotora de Mayweather y la que patrocina a Pacquiao pueden tener que afrontar millones de demandas judiciales.

La Pelea del Milenio, como se le denominó con fines promocionales a la que Floyd Mayweather y Manny Pacquiao protagonizaron en el MGM Grand Hotel de Las Vegas el sábado pasado, sigue; y ahora los que tuvieron que armar la guardia, tan o más cerrada que la del estadounidense cuando el filipino le pegó varios golpes en la cabeza y los brazos, y él —recostado a las cuerdas— le hizo señas de que no le estaba haciendo nada, no son los boxeadores, sino los abogados.

Ayer, en una corte del estado de Nevada, entraron dos demandas por fraude contra el pugilista asiático, que luego del combate declaró que había peleado con el hombro derecho lesionado, y también en perjuicio de las dos empresas promotoras que organizaron la velada.

Récord.

Según supo Ovación en las primeras horas de la tarde en la costa Oeste de los Estados Unidos, las acciones judiciales fueron presentadas por dos personas que compraron "cajas" de "Pay per View" (Pague para Ver) a razón de US$ 99,95 cada una y, por lo tano, miraron el combate por televisión desde sus hogares, lo que ahora puede dar lugar a que se interpongan millares —y hasta millones— de reclamos por la misma causa.

En ese sentido, hay que tener muy en cuenta que la pelea del sábado pasado batió el récord de venta de "cajas" de "Pague para Ver": fueron alrededor de 3.000.000, con una recaudación de 350.000.000 de dólares, lo que superó las 1.200.000 que se colocaron, por 133.000.000, cuando Mayweather le ganó por puntos —y le sacó el invicto— al mexicano Saúl "Canelo" Álvarez el 14 de septiembre del año pasado.

Abogados.

Por eso, pues, no extraña que tanto el MGM Grand Hotel de Las Vegas, como Mayweather Productions y la propia Top Rank, la empresa promotora de Pacquiao, ya hayan puesto en estado de alerta a sus respectivos cuerpos de representantes legales, como cosecuencia de que reina un gran malestar público, en medio del cual la palabra que más se escucha es, precisamente, la que rotula las carátulas de las demandas presentadas en una corte del estado de Nevada: "fraude".

Agitación.

No es para menos, al fin y al cabo, ya que el ortopédico Neal Attroche ha dicho a todo el que lo quisiera escuchar que el próximo fin de semana va a operar el hombro derecho de Pacquiao; esas manifestaciones causaron agitación en una masa muy grande de gente, que asistió a la pelea o que pagó para verla en sus casas y/o en los hoteles cercanos al MGM por circuito cerrado, y que ahora está "recaliente", pues nadie informó que el filipino se encontraba lesionado.

Millonarios.

El tema, además, es que en muchos de esos casos no son cualquiera los enojados; ni siquiera los que pagaron 1.500 dólares la entrada más barata. Hay otra franja de malhumorados, o de personas que se sienten estafadas: hubo millonarios que pagaron hasta 150.000 dólares un ring side, y que son los propietarios de los más de 50 aviones privados que en la noche de la pelea estaban estacionados en hilera, un a la pegada a la otra, en la pista del aeropuerto de Las Vegas, mientras esos poderosos se encontraban en la velada.

Por las dudas, o abriendo el paraguas, Top Rank sacó un comunicado aclarando que conocía el problema de Pacquiao, pero precisó que la semana anterior a la pelea el filipino paró el tratamiento con un desinflamatorio, que era Toradol, y comunicó a la empresa que estaba bien.

Cierto o no, es lo que se dice desde Top Rank; armando la guardia, como lo hacen los abogados, del MGM Grand, de Mayweather Productions y la empresa que representa a Pacquiao. Es que las acciones judiciales de ayer, pueden ser el "uno-dos" que abrió el camino a millones de demandas con efecto de nocaut.

"No es serio", según la Comisión Atlética.

Tal cual detalló Ovación en la edición del lunes pasado, en la conferencia de prensa posterior al combate Pacquiao dijo no pudo pegar con la derecha luego del cuarto round. Según se supo, tres semanas antes sintió un dolor en el hombro y, como a causa de eso le estuvieron inyectando un desinflamatorio, cuandollegó al MGM a las 18:00 del sábado pasado, pidió que le suministraran una dosis, pero la Comisión Atlética de Nevada se la negó, porque el formulario que firmó cuando arribó a Las Vegas desde Los Ángeles, decía que no tenía lesiones de ninguna clase. Lo que se le inyectó era un componente de bupivacaine, celestone y lidocaine, medicamentos permtidos por la Agencia de Antidopaje.

De todas formas, las autoridades de la Comisión Atlética de Nevada deslindaron responsabilidad, precisando que ni el boxeador filipino ni nadie de su entorno informó de lo que ocurría antes del combate, ya que si lo hubieran hecho pudo haber habido tiempo para hacerle un examen electrónico con el cual habría sido posible aclarar el panorama.
En ese sentido, uno de los responsables de la comisión enfatizó que “si Pacquiao puso un ‘NO’ en todas las preguntas del formulario que firmó, y después de la pelea dice que estaba lesionado, no es serio”. Por eso, entonces, le negaron el desinflamatorio.

Mayweather aceptó la revancha; el MGM ¡no!.

En la víspera, se confirmó que Manny Pacquiao será, en definitiva, operado por un desgarro que sufrió en el manguito rotador de su hombro derecho y, como consecuencia de ello, deberá estar inactivo entre nueve meses y un año.

Enseguida que se difundió la noticia, ESPN informó que Mayweather publicó un mensaje de texto diciendo: "Voy a pelear con él (Pacquiao) dentro del año posterior a su cirugía".

Ahora bien, por las dudas, ante la eventualidad de que Pacquiao llegue a pedir la revancha, el MGM Grand ya avisó que el hotel no está dispuesto a ser el escenario del mencionado desquite, si es que el mismo se hace.

El hotel, para eso, argumenta que emprenderá una remodelación que le costará 350.000.000 de dólares y hará un nuevo estadio con 20.000 butacas; pero, en el fondo, lo que sucede es que el MGM también quedó "caliente" con la forma que se manejaron ciertos aspectos de "La Pelea del Milenio", como el de la informal y caótica reserva de habitaciones realizada por los promotores de la velada y el del "despelote" que hubo en torno a la venta de entradas.

Así que, al parecer, va a haber revancha nomás, pero en 2016, porque Mayweather quiere descansar; y no en el MGM, que esta vez pasará y tirará la toalla.

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