CORREMOS

De las drogas al running

El baterista de Blink 182 dijo que correr lo hizo superar un momento difícil en su vida.

Cuando Travis Barker supo que iba a ser padre dejó las drogas y las sustituyó por el hábito de correr.
Cuando Travis Barker supo que iba a ser padre dejó las drogas y las sustituyó por el hábito de correr.

Travis Barker, el baterista de la banda estadounidense de punk rock Blink 182 desde 1998 (con su separación entre 2005 y 2009), contó a la revista Runner’s World su experiencia con las drogas y cómo el running lo ayudó a calmar los fantasmas que lo atormentaron desde que ingresó al mundo del consumo desenfrenado de estupefacientes. En todo su relato destacó cómo el hecho de correr de manera regular le permitió superar los momentos más difíciles de su vida.

“El día que mi ex mujer quedó embarazada de nuestro primer hijo, Landon, me até las zapatillas y comencé a correr. Volvimos a casa tras ir al consultorio del doctor y me fui a correr cuatro millas (seis kilómetros)”, contó. Y agregó: “Nunca había corrido antes pero, desde ese día, troté a diario hasta que mi hijo nació. Iba a ser responsable por alguien, iba a ser ejemplo. Ese fue el disparador para mejorar mi estado físico”.

Pero hace diez años, Barker tuvo un grave accidente aéreo en Carolina del Sur en el que murieron cuatro personas y también resultó muy herido el famoso DJ de Estados Unidos Adam Goldstein, conocido como AM.

“Cuando sucedió ese conocido accidente aéreo (en 2008), el 65 por ciento de mi cuerpo se quemó y casi deben amputarme el pie derecho. Los doctores me dijeron que posiblemente no pudiera correr nunca más. Tampoco podría tocar la batería. Desde ese momento, volver se convirtió en un desafío personal para mí”, comentó. Sin embargo, el baterista no se dio por vencido y luchó para volver a sus dos pasiones. “Una vez que pude volver a caminar en el hospital, solamente pensaba en tocar la batería y a correr. Seis meses más tarde, estaba corriendo. Era la segunda oportunidad para tener una vida mejor”, continuó su crudo relato de supervivencia.

Aprovecha los traslados largos para hacer running.
Aprovecha los traslados largos de las giras para hacer running.

Hoy, si no corre todos los días dice que siente mal, que algo le falta. “Es como si fuera una comida. Lo necesito a diario”, expresó. Por su traumática experiencia aérea de 2008 en la recibió profundas quemaduras en su cuerpo no toma más aviones así tenga que hacer viajar en ómnibus durante 10 o 12 horas. “Cuando el chofer para a cargar nafta, pregunto en qué dirección irá, le pido que me recoja cuando me vea y salgo corriendo hacia allí”, contó.

Además contó uno de los lugares donde le gusta ejercitarse antes de los conciertos. “Una de las mejores cosas de estar de tour son las escaleras de los teatros y estadios. Después de la prueba de sonido está todo tan tranquilo y seis horas más tarde habrá entre 20.000 y 30.000 personas gritando. Es la calma que antecede al huracán”, apuntó.

Y cerró: “Estoy sobrio desde el accidente de 2008 y desde ese día reemplacé mis malos hábitos por vicios más sanos. Amo correr. Me hace sentir que puedo conquistar todo aquello que quiera. Nunca estoy cansado y puedo compartir con mis hijos. Se lo debo todo al running”.

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