ATLETISMO

El renacer de Déborah Rodríguez quien se quedó con el bronce para Uruguay

La atleta uruguaya cambió el chip y disfruta de otro gran éxito en los Juegos Panamericanos de Lima.

Deborah Rodríguez con su medalla de bronce de los Juegos Panamericanos de Lima. Foto: AFP
Deborah Rodríguez con su medalla de bronce de los Juegos Panamericanos de Lima. Foto: AFP

A fines de 2017 Déborah Rodríguez tomó una decisión que intentaba generar un cambio radical en su vida. Se fue a vivir a Estados Unidos poniéndose una meta: llegar a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

Lo pensó mucho, lo meditó, lo consultó con su círculo más cercano y dio ese paso en su carrera para seguir persiguiendo logros a nivel internacional.

Otro país, otro entrenador, otra infraestructura y por supuesto, otros objetivos. Pero allá fue Déborah con la valija cargada de ilusiones y nuevas esperanzas.

Es que tras los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016 y aquel recordado mal trago para la atleta, todo cambió. Y ella hizo que esos cambios fueran para bien, pensando en el futuro.

Un nuevo ciclo olímpico se puso en marcha y en los Juegos Odesur de Cochabamba 2018 la uruguaya se quedó con la medalla de oro en los 800 metros ganando esta prueba a la que tomó como principal luego de dejar de lado los 400 metros con vallas.

Lima 2019 se transformó en el siguiente gran objetivo de Déborah y en los Juegos Panamericanos depositó todo su esfuerzo.

El martes salió a escena en las semifinales de los 800 metros y con un tiempo de 2’06”30 se metió en la final por las medallas, instancia que tuvo lugar ayer por la tarde en el Estadio Atlético de la Videna.

Con una marca de 2’01”66, la uruguaya de 26 años hizo su mejor marca en esta temporada, quedó tercera detrás de la jamaiquina Natoya Goule y la cubana Rose Mary Almanza y se colgó la medalla de bronce, la segunda en los Juegos Panamericanos tras aquel tercer puesto en Toronto 2015 pero en los 400 metros con vallas.

Corrió, hizo un esfuerzo enorme durante toda la prueba para no perder de vista a sus rivales y le salió notable. El premio fue nada menos que un podio panamericano.

“Añoraba esta medalla desde que arrancó la temporada. Cuando terminó la carrera no lo podía creer. Todo un año entrenando para que se pase tan rápido. Me arrodillé y no podía más de la emoción cuando terminé de correr. Era lo que quería. Ahora que estoy con la medalla no tengo palabras", le dijo una emocionada Déborah Rodríguez a Ovación en Lima.

Y así fue. Hizo un carrerón, terminó tercera y no pudo ocultar sus lágrimas de emoción luego de finalizada una prueba durísima para la uruguaya: "Sabía que la jamaiquina y la cubana (oro y plata, respectivamente en lima 2019) eran buenas. Estaban cuatro y cinco del ranking Mundial. Yo tenía que correrlas a ellas y así estaban planteadas las cosas. En un momento la canadiense estaba al lado mío y tenía que atacar y fue lo que hice. Me moví y busqué el ritmo yo. Se dio el bronce y estoy disfrutando de la medalla".

El desahogo fue enorme. La felicidad le volvió a tocar las puertas a Déborah Rodríguez en los Juegos Panamericanos con la obtención de la anhelada medalla de bronce.

Otra prueba, otra vida. Otra realidad y otra cabeza. La uruguaya se rehizo, volvió a ser la de años atrás en los que cada objetivo que se trazaba, lo conseguía.

El deporte da revancha y Déborah lo sabe muy bien. Apostó por un cambio de aire, se la jugó por su futuro yéndose a Estados Unidos y hoy disfruta de un logro que quedará grabado en lo más profundo de su corazón.

Ahora la atleta de 26 años seguirá persiguiendo sus objetivos después de un gran sorbo de felicidad en Lima 2019: "Tendré un día de vacaciones y después toca prepararme para buscar la mejor versión en el Mundial de Doha. Va a ser una carrera muy difícil porque ahí otra vez van a estar las mejores, pero estoy buscando entrar en los primeros lugares pensando en Tokio 2020”.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)