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Coe y Bubka, dos ídolos al rescate del atletismo

En elCongreso de Pekín, los representantes de las 214 federaciones asociadas a la IAAF elegirán el 19 de agosto al nuevo presidente por el sistema de "un hombre, un voto".

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Either Bubka or Coe will become IAAF president on Wednesday.

Inmersa en una grave crisis de imagen después de dieciséis años de mandato del antiguo saltador de longitud senegalés Lamine Diack, la Federación Internacional de Atletismo (IAAF) elegirá este miércoles entre dos leyendas vivas, Sergey Bubka y Sebastian Coe, al hombre llamado a rescatar al rey de los deportes.

En el Congreso de Pekín, los representantes de las 214 federaciones asociadas a la IAAF elegirán el 19 de agosto al nuevo presidente por el sistema de "un hombre, un voto" instaurado por el italiano Primo Nebiolo, antecesor de Diack, que murió súbitamente pocas semanas después de los Mundiales de Sevilla'99.

De la crisis del atletismo actual y de las posibles soluciones se lleva hablando prácticamente desde la asunción de poderes por parte de Lamine Diack, a quien se acusa de no enterarse de las cosas pero que "sí se entera", según el presidente de la Federación Española, José María Odriozola, su compañero en el Consejo Directivo.

Nebiolo, un abogado turinés que abrió las puertas de la modernidad al atletismo, murió de un infarto el 7 de noviembre de 1999 a los 76 años sólo diez semanas después de haber sido reelegido en Sevilla por sexta vez consecutiva.

Durante aquellos Mundiales sevillanos, Nebiolo se enorgullecía de de haber convertido la IAAF, apenas una pequeña empresa hasta su llegada, en una multinacional, pasando de un presupuesto de 50.000 dólares en 1981 a otro de cuarenta millones en 1999. Fue el creador de los campeonatos del mundo, que se disputaron al principio cada cuatro años y ahora cada dos.

Su muerte se produjo en pleno auge del atletismo, tanto en el plano económico como en el deportivo gracias a una generación de oro liderada por el estadounidense Carl Lewis.

Desde entonces el atletismo ha ido perdiendo cuotas de mercado a medida que se jubilaban las grandes estrellas y la crisis económica mundial se iba comiendo el presupuesto que las instituciones estatales, regionales y locales destinaban a las pistas.

Ahora, por primera vez en mucho tiempo, hay dos candidatos a la presidencia. Nebiolo no tuvo rivales en sus reelecciones y Lamine Diack tampoco. Cualquiera que gane, Coe y Bubka, garantiza una figura carismática al frente de la IAAF, en contraste con el perfil bajo del senegalés.

No se conocen sondeos acerca de las preferencias de los congresistas. Coe y Bubka son dos leyendas vivas del atletismo. Tanto el mediofondista británico como el pertiguista ucraniano son antiguos plusmarquistas mundiales y desde hace muchos años acreditados dirigentes deportivos. Parten, por tanto, con una hoja de servicios muy similar, aunque los Juegos de Londres pueden tener un efecto decisivo.

El rotundo éxito de Sebastian Coe como presidente del Comité Organizador de Londres 2012 es su carta de presentación, unida a su carisma mediático, tal vez superior al de Bubka, que ha trabajado especialmente el mundo del olimpismo desde que colgó las pértigas.

Al nuevo presidente le aguarda una tarea tan inmediata como ingente: recuperar la imagen del atletismo, un tanto deteriorada con los escándalos de dopaje aireados recientemente por la televisión alemana ARD y el diario británico Sunday Times.

"El tema del dopaje nos castiga mucho porque es un deporte en el que se hace más controles que en ningún otro y sobre todo fuera de competición. Cuando se hacen tantos controles se caza a más gente y cuando alguien es muy conocido tiene una gran repercusión. Estadísticamente el porcentaje de positivos es muy pequeño pero cada vez que sale uno es una caja de resonancia enorme", se quejaba Odriozola en una entrevista con EFE.

Hace cuatro años, la elección de Londres, en detrimento de Doha, como sede de los Mundiales del 2017 supuso un espaldarazo para el estratega de la candidatura inglesa, Sebastian Coe, que cobraba así cierta ventaja sobre Bubka en la carrera por la presidencia.

Coe, un Lord inglés de 58 años, doble campeón olímpico de 1.500 metros, llegó al Consejo Directivo de la IAAF en 2003 y desde entonces su estrella no ha dejado de adquirir mayor fulgor. En la actualidad es, igual que Bubka, vicepresidente de la IAAF.

Bubka, en posesión del récord de plusmarcas mundiales, con 35, estaba considerado en los círculos atléticos "el hombre del presidente", pero su figura parece haberse difuminado en los últimos años aun cuando nadie le niega una indudable capacidad de maniobra.

Coe tomó la delantera en la presentación de su candidatura -lo hizo en diciembre pasado- y también en la publicación de un "Programa de 100 días", en junio, en el que promete armonizar el calendario y establecer departamentos de ética, una agencia antidopaje independiente y otras medidas encaminadas a llevar al atletismo a "una nueva edad de oro".

Bubka, presidente del Comité Olímpico Ucraniano desde 2005, anunció su candidatura a la presidencia de la IAAF en enero pasado "para darle -dijo- lo que se merece al atletismo, que me dio tantas oportunidades a lo largo de mi vida", además de "promover el atletismo entre las nuevas generaciones, garantizar la limpieza del deporte y defender a los atletas honestos".

Lo que nadie le puede discutir a "Mister centímetro", como se le conoció cuando, atleta en activo, administraba sus facultades de modo que su récord mundial subiera sólo de centímetro en centímetro mientras su cuenta bancaria lo hacía a golpes de 50.000 dólares con cada nueva plusmarca, es un agudo sentido para los negocios.

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