CICLISMO

Caer y levantarse a lo Mauricio Moreira: cómo surgió su amor por el ciclismo y la Vuelta a Portugal

De Salto al Viejo Continente en busca de sus sueños, con una participación histórica para Uruguay, y a pesar de los tropiezos, el ciclista de Efapel crece y se supera día a día.

Mauricio Moreira y su padre Federico Moreira.
Mauricio Moreira y su padre Federico Moreira.

Una de las cuestiones más admirables del deporte en Uruguay es la temprana edad con la que los jóvenes salen del país con la meta puesta en creer en lo que aman hacer. Algunos exigidos, además de por las distancias y de no tener a sus familias, por un estricto entrenamiento y alimentación. Mauricio Moreira es uno de ellos. El ciclista oriundo de Salto se fue a Brasil cuando tenía 14 años, en lo que el mismo define como una “prueba para saber si realmente quería ser ciclista o no”, o si solo lo movía la admiración por lo que hacía su padre. “Si quería ser profesional tenía que salir de casa y emigrar a Europa. Esa prueba más cerca del país era lo que me iba a indicar qué quería”, afirma el ciclista.

“Era un poco inevitable que tomara para el lado del ciclismo y no para otro deporte, porque con papá, no porque él quisiera, sino que con la vida que él llevaba, mi familia vivía dentro del ciclismo. Pero también es verdad que desde pequeño siempre quise competir en Codecam, que es la categoría de niños de Uruguay y él no me dejaba, hasta que a los nueve años le gané por cansancio”, recuerda el ciclista de 26 años, hijo de Federico Moreira, seis veces vencedor de la Vuelta Ciclista de Uruguay y tricampeón de América.

A sus 18 años Mauricio volvió al país y estuvo tres años corriendo en Uruguay, hasta que tomó un nuevo rumbo: viajó a España para formar parte del equipo de Caja Rural y comenzar a competir profesionalmente. Vivió allí hasta enero de este año, cuando decidió mudarse a Portugal.

“Me vine a Europa porque es el sueño que tiene todo niño ciclista cuando ve a los mejores del mundo en la televisión. Querés estar ahí y ser parte de eso. Yo tenía claro que en Uruguay no se puede porque no existe ese ciclismo”, explica.

Mauricio Moreira en la Vuelta a Portugal.
Mauricio Moreira en la Vuelta a Portugal.

En el Viejo Continente un ciclista puede vivir de esa profesión y es un trabajo como cualquier otro, por lo que Mauricio se dedica exclusivamente a eso y a cuidarse para lograr su mejor versión. Y aunque suele pasar entre 15 y 20 fuera de su casa por las carreras, cuando vuelve le gusta dar algún paseo con su novia para despejar la mente y hacer algo diferente. 

“Mi vida gira entorno al ciclismo, los días son muy rutinarios. Hay que descansar bien y la alimentación lleva un sacrifico muy grande”.

Mauricio MoreiraCiclista Efapel
Mauricio Moreira en la Vuelta a Portugal. Foto: EFE
Mauricio Moreira en la Vuelta a Portugal. Foto: EFE

La histórica participación de Mauricio en la Volta

Para la Vuelta a Portugal, que son 15 días de competencia, Mauricio se ausentó de su hogar durante casi dos meses. Los competidores debían concentrar en la altura y también viajar, además de la duración del torneo. Para Mauricio es la primera carrera de etapas tan largas y una de las más importantes en donde ha logrado ganar y ubicarse en el podio en varias de ellas. En la cuarta etapa Mauricio consiguió el tercer lugar; en el prólogo, tercera etapa y en la carrera contrarreloj (final) salió segundo y en la novena se llevó el primer lugar.

Fue una histórica actuación para el uruguayo y representante de Efapel, que casi gana la última etapa. Se quedó por detrás Rafael Reis (su compañero de equipo), a solo 12 segundos. Mauricio se retrasó a causa de una caída a 10 kilómetros de la meta, que le impidió salir primero, pero con accidente y todo, aún casi logra. El portugués Amaro Antunes fue quien volvió a ganar la Volta a Portugal, ya que el año pasado se proclamó vencedor de la “edición especial” que, debido a la pandemia, tuvo menos etapas de lo habitual.

“La etapa que más disfruté no es la que gané, fue la tercera (2°) en esa sentí que estaba haciendo un trabajo correcto”, cuenta Mauricio, que también admite que la sexta fue la que físicamente le costó más.“La peor fue la última y no por la caída, sino por ver que perdía la esperanza de ganar la Vuelta”, expresa Mauricio, que así como se estrelló con el pasto fuera de la carrera, volvió rápidamente y como un imán se volvió a montar en la bicicleta. Para su fortuna, no se quebró nada y la caída solo le dejó algunos moretones y algunos dedos y un brazo hinchado.

Mauricio Moreira fue segundo y, de no haberse caído, hubiera tenido opciones de arrebatarle el maillot amarillo al luso. Foto: VoltaPortugal
Mauricio Moreira fue segundo y, de no haberse caído, hubiera tenido opciones de arrebatarle el maillot amarillo al luso. Foto: VoltaPortugal

Si la caída no hubiese existido, Mauricio hubiese podido ganar la carrera. Él mismo admite que mucha gente le ha comentado esta cuestión y también lo cree así. “Pero quien queda en la historia es quién ganó realmente y a mí lo que me duele es que el nombre de mi equipo que se merecía estar en lo más alto con un triunfo en la Vuelta, no lo ha estado por ese percance”, expresó.

“Es un deporte en equipo, solo no se puede ganar. Son carrera de 200 km. Existen equipos en los que no existe compañerismo y es lo que yo siento que tenemos nosotros en Efapel”.

“Fueron caricias”, afirma Mauricio entre risas, ya que este año ya lleva una cirugía de clavícula a causa de otra caída y una semana “parado sin poder dormir, a causa de tener el 80% del cuerpo en carne viva”. Esta vez perder la carrera le dolió más. “A veces estás tan metido en la carrera que no te importa nada. Estaba un poco perdido, pero la intención fue subir a la bici, lo único que quería era seguir”. Y por eso Mauricio agarró su bicicleta, así como estaba, y volvió a la carrera como si nunca hubiese pasado nada. Caer y levantarse, una y otra vez.

Los consejos de su padre

Y aunque el ciclismo no es “el mismo que cuando corría mi padre”, Mauricio afirma que el “sacrificio y la disciplina que hay que poner día a día sigue siendo la misma. Yo creo que los consejos que él me da son muy útiles todavía“.

Mauricio Moreira y su padre Federico Moreira.
Mauricio Moreira y su padre Federico Moreira.

Próximos desafíos

A Mauricio le tocaba competir el domingo, pero la pandemia en Portugal empeoró, así que se suspendió.

Su mayor sueño sería formar parte de un equipo World Tour (máxima categoría) y ser un pilar del equipo.

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