ATLETISMO

La ayuda del profesor

Los que puede influir en el entrenamiento un preparador físico para correr una carrera o maratón

Foto: Francisco Flores
Correr. Personas lo eligen por salud, pasión o desestrés. Foto: Francisco Flores

Cada vez son más las personas que se acercan a la rambla o parques a hacer running. Desde cinco kilómetros hasta 40 pueden ser algunas de las elecciones de los corredores, que lo hacen para preparar una carrera o por simple ejercicio. Sin embargo, hay una gran diferencia entre quienes lo hacen solos o los que van con un profesional de educación física, particular o de un club para ser asesorados. El rendimiento mejora de forma notoria y se reducen las posibilidades de lesiones, algo que se ve reflejado ya al primer mes bajo indicaciones profesionales. “Las personas tienden a mejorar muy rápido en el primer mes”, sostiene el profesor Bruno Pérez.

Pero cuando llega un alumno nuevo al grupo, ¿cómo es su adaptación? “Lo primero es acompañarlo en sus primeras sesiones. Es fundamental hacer una buena entrada en calor, preparando las articulaciones, los sistemas cardiorespiratorios y la zona media. Luego hace una sesión corriendo. Si no viene en actividad le fracciono la clase o lo hago correr menos. Por ejemplo, correr por 15’, estirar, correr 15’ más y evaluar si hace una tercera carrera de 15’. Siempre a un paso que le quede cómodo, que no sienta que le exige ni muscular ni cardiorespiratoriamente”, explica Bruno Pérez.

Luego pasa a nuevas etapas del entrenamiento. “Después que estuvo corriendo unas dos o tres semanas, comienzo a informarle cosas como la técnica, para que la persona pueda ir adquiriendo habilidades para correr; como qué tiene que desayunar o cómo tiene que hidratarse. También empieza a conocer diferentes tipos de entrenamientos: orientado a la velocidad, fuerza, técnica o flexibilidad”.

El momento de quiebre es al mes de entrenar con el profesional. En el caso del profesor Pérez plantea, si lo hay, un objetivo para el corredor, que puede ir desde una 10k a una maratón completa (42km y 195m). Además, hace una evaluación del atleta en base a preguntas y observaciones. De esa evaluación “saco información del atleta: cuál es su frecuencia cardíaca, su velocidad, el porcentaje de esa velocidad a la que debería correr”. Pero la preparación es muy distinta si es para una 10k o una maratón.

“Para una 10k le pongo objetivos parciales para los fines de semana: correr 5k u 8k. Se va subiendo el volumen semanal progresivamente y se van ajustando las sesiones de entrenamiento porque van a ser distintas para hacer desgastes distintos del cuerpo y para que pueda recuperar ese tipo de energía o fatiga para la siguiente vez”, explica.

Pero para una maratón completa la preparación es distinta, aunque no imposible. “Lleva un tiempo de preparación específica de 12 semanas promedio. Una persona sin ningún problema y si viene corriendo, puede hacerlo en 10; si es una persona que nunca corrió puede llevarle 16. Si es la primera vez, lo preparo para terminarla; si ya corrió, para hacer un tiempo. Igual siempre tiene una referencia de tiempo, pero el objetivo es terminar la carrera”, asegura el profesor.

Pero ¿cómo es esa preparación específica para la maratón? “Aumentamos el volumen de kilómetros por semana. Para un corredor amateur trabajamos entre cuatro y cinco sesiones de entre 40 y 60 kilómetros semanales con sesiones de recuperación también, que puede ser hidromasaje, piscina, masaje, estiramiento, alguna actividad complementaria como el yoga para mantener la frescura de las articulaciones y de los músculos, para bajar la carga. Tiene que tener un pico de un volumen de una sesión de entre 30 y 32 kilómetros aproximadamente un mes antes de la maratón”, sentencia.

Ninguna meta es imposible, pero acercarse a un profesional va a facilitar el proceso.

Las limitaciones se detectan al inicio.

“Si es una persona que tiene alguna limitación -no tiene por qué ser una lesión sino porque no se mueve de forma natural- porque por ahí pasa muchas horas sentada o porque hay músculos que no tiene preparados, lo veo moverse y me doy cuenta por dónde puede venir el asunto de qué le tengo que reforzar a esa persona”, dice Bruno Pérez acerca del momento inicial de corregir los errores del corredor.

El objetivo se marca tras la evaluación.

“Pongo el objetivo: por ejemplo, correr la 10k en 55 minutos y empiezo a construir esa 10k con sesiones parciales. Por ejemplo, de estos 10k en 5 minutos y 30 segundos el kilómetro, ahora vas a hacer seis kilómetros a esa velocidad y hasta los 8km a un ritmo que te quede cómodo. Entonces te obligo a ir sumando minutos de carrera al paso al que tiene que llegar al día de la competencia”, explica el profesor sobre el momento de marcar los tiempos.

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