Juegos Olímpicos de invierno 2022

¿Almaty o Pekín? El COI elige una arriesgada sede olímpica

El COI más "asiático" de la historia tiene una difícil decisión que tomar mañana: sea cual sea, el resultado arrastrará controversias.

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¿Almaty o Pekín? El COI eligirá la sede de los Juegos Olímpicos de Invierno 2022

La 128 sesión del Comité Olímpico Internacional elige mañana viernes, en Kuala Lumpur (Malasia) cuál será la sede olímpica de los Juegos de Invierno de 2022, para la que sólo hay dos candidatas con dos proyectos muy arriesgados para el COI: Pekín, la capital china, y Almaty, ciudad de Kazajistán.

Dos países con escasa tradición en las Olimpiadas invernales, aún no del todo aceptados entre la comunidad internacional por sus problemas de derechos humanos, y con problemas medioambientales, es el difícil dilema al que se enfrenta el comité, que seguramente en otras circunstancias habría descartado rápidamente a ambas.

Son las dos únicas opciones que le han quedado al COI, por culpa de una duradera crisis que ha hecho que todas las aspirantes del mundo occidental (entre ellas Barcelona y Zaragoza) se fueran retirando poco a poco del camino, incluida Oslo, que canceló su candidatura el pasado octubre, cuando era la máxima favorita.

El enorme gasto que supusieron los anteriores JJOO de Invierno (Sochi 2014, Rusia), unido al hecho de que las Olimpiadas invernales atraen menos espectadores que las estivales, han obligado al COI a refugiarse nuevamente en Asia, en estos tiempos uno de los grandes motores económicos y fuente de financiación para grandes eventos.

Un continente que ya acogerá los Juegos de Invierno de 2018 (en la ciudad surcoreana de Pyeongchang) y los de Verano en 2020 (Tokio).

A un día de la gran elección, muchos ven a Pekín como ligeramente favorita, por su mayor influencia en el COI, su mejor experiencia en grandes eventos deportivos (Olimpiadas de 2008, Mundiales de Atletismo el próximo agosto).

Pero, por encima de todo, el gran atractivo para el COI es la posibilidad de llevar unos Juegos Invernales poco seguidos en muchas regiones del mundo a un país que le promete un público potencial de 300 millones de ciudadanos chinos.

Pekín, que de ser elegida sería la primera ciudad de la historia en acoger unos JJOO de verano y otros de invierno (algo que intentaron sin éxito Múnich y Estocolmo), presenta un proyecto en el que la ciudad acogería las pruebas sobre hielo, mientras que las de nieve se disputarían en las montañosas afueras septentrionales.

Unos suburbios muy alejados (el esquí nórdico sería en Zhangjiakou, a 250 kilómetros de Pekín), aunque la candidatura china asegura que con los futuros trenes de alta velocidad que habrá en la zona, y que se construirán consiga o no la capital los JJOO, se podrá llegar a ellos en menos de una hora.

A la comisión evaluadora del COI, que visitó Pekín en marzo, es lo que menos le gustó de la candidatura, esa lejanía que hará que esquiadores y patinadores no convivan.

Otra de las cuestiones que no convencen al organismo es la alta dependencia que habría de la nieve artificial, debido a la aridez del norte de China, y que podría restar estética a los juegos, con pistas blancas rodeadas de montes pedregosos, sin una gota de nieve.

De hecho Almaty, ciudad que perdió su condición de capital kazaja en 1997 en favor de Astana, sabe que el punto débil de su rival es su principal fortaleza, y acude a Kuala Kumpur con el eslogan "Sé realista" y la idea de que ella y no Pekín es una ciudad para los deportes de invierno, con montes nevados y paisajes alpinos.

Las estaciones de esquí de Almaty (Tau, Shymbulak, Sunkar) están a poca distancia de la ciudad, unos 30 kilómetros, y la nieve natural no falta en las altas cumbres de la fría Asia Central, por lo que la opción kazaja podría dar la gran sorpresa ante un COI si este prefiere unos JJOO más compactos y estéticamente más bellos.

El talón de Aquiles de esta candidatura es la escasa infraestructura hotelera de Almaty, alejado de las rutas turísticas, o las dudas sobre la financiación en un país que depende altamente del petróleo, cuyos precios siguen muy bajos.

Tampoco hay que olvidar la falta de historia de un país relativamente joven como el kazajo tanto en los JJOO de Invierno (sólo un oro en todas sus participaciones) como en organización de eventos deportivos, si bien ha celebrado Juegos Asiáticos invernales en 2011.

En los últimos meses, los medios de comunicación han destacado los problemas de contaminación de las dos ciudades, o los pobres registros de China y Kazajistán en derechos humanos, pero, irónicamente, esos graves problemas pesarán poco en la decisión del COI, porque son comunes de ambas candidaturas.

¿Unos JJOO junto a la Gran Muralla, o en las desconocidas regiones de la Ruta de la Seda? El COI más "asiático" de la historia tiene una difícil decisión que tomar mañana: sea cual sea, el resultado arrastrará controversias. 

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