MARCA PERSONAL

Cavenaghi llegó al teatro: cantó, pintó un cuadro y contó cómo volvió a River en 2011

El exdelantero presentó #ElUltimoGol, una charla íntima con hinchas en el Teatro Nacional; repasó toda su carrera y revivió los mejores momentos de su carrera en River.

Fernando Cavenaghi en el teatro. Foto: @Revista1986
Fernando Cavenaghi en el teatro. Foto: @Revista1986

La sala del Teatro Nacional quedó en total oscuridad y solo se podían divisar algunos globos rojos y blancos entre las butacas, inundadas de camisetas de River. Apenas algún que otro grito aislado de aliento, como en un estadio de fútbol, rompía el silencio. Hasta que la pantalla del escenario se iluminó: apareció un joven Fernando Cavenaghi en sus inicios en el club de Núñez. En menos de dos minutos, un video repasó su carrera y los hinchas gritaron cada gol. Luego, el ex delantero apareció desde un costado, vestido con remera negra, jean oscuro y zapatillas, y generó la primera ovación de la noche. "El Cavegol, el Cavegol", comenzó a gritar la gente, en el inicio del debut teatral del Torito en la calle Corrientes.


“Ahora vas a poder conocer al ídolo fuera de la cancha", fue la propuesta de #ElUltimoGol, una charla de más de dos horas que Cavenaghi tuvo con los hinchas, a partir de la presentación del libro que lleva el mismo nombre y repasa los mejores momentos de su despedida en julio en el Monumental.

En un evento coordinado por el periodista Facundo Pastor y organizado por la Revista 1986, el ex futbolista, que ganó 15 títulos y convirtió 227 goles a lo largo de los 485 partidos, repasó los mejores momentos de su carrera y dejó distintos conceptos e historias que emocionaron, divirtieron y hasta enojaron a los fanáticos. Luego, regaló pelotas y libros a los presentes, se animó a cantar una canción con el grupo musical Árbol, ayudó a pintar un cuadro con su imagen al artista Sebastián Domenech, vio videos de distintos amigos (Chori Domínguez, Emiliano y Ramón Díaz) y, al finalizar, se quedó más de media hora firmando camisetas.

A un año del anuncio de su retiro, luego de tener que operarse por una lesión en los meniscos de su rodilla derecha, el Torito, con 34 años, explicó por qué tomó la decisión: “El cuerpo da avisos, hice muchos intentos, estuve operado y sin pisar por dos meses. No se dio la vuelta, pero me quedé con la tranquilidad de que di el máximo esfuerzo. A veces se trata de eso. Son circunstancias de la vida y el camino te lleva a otra cosa”.

A lo largo de la noche, Cavenaghi fue contando anécdotas e historias de cada lugar en el que estuvo. Claro está, los momentos más emotivos y de más interés para el público fueron aquellos en que River estaba en la escena: el goleador convirtió 112 tantos en 212 partidos en el Millonario y consiguió nueve títulos en sus cuatro ciclos (2001-2004, 2011-2012, 2014-2015).

¿Qué recuerda de su primer gol con la camiseta millonaria? "Entré con unas ganas bárbaras, fue el pique más rápido de mi carrera, ja", contó Cavenaghi en medio de una lluvia de risas y aplausos sobre aquella noche del 4-0 ante Guaraní, el 6 de marzo de 2001, por la Copa Libertadores en el Monumental.

"Es más, de la emoción que tenía en el gol, me lo llevé puesto al defensor. Le pediría disculpas. Tuvo que frenarlo el Chacho porque me quería venir a buscar. Lo que pasa es que cuando uno hace un gol, genera una sensación rara de alegría y emoción. No se puede describir. Es una adrenalina tan fuerte, es mágico".

Su vida en River: el recuerdo de su decisión de volver en 2011, un palo para Passarella y la conquista de la Libertadores

Foto: La Nación / GDA.
Fernando Cavenaghi. Foto: La Nación / GDA.

"Si no nos hubiera pasado lo que pasó, hoy no seríamos lo que somos". Cavenaghi lanza la frase y avisa que muchos quizás no están de acuerdo con él. El 26 de junio de 2011, cuando River descendió, el delantero estaba en Brasil viendo el partido junto a Soledad, su mujer. Y tomó la decisión unos minutos después. "Armá las valijas que nos vamos", le dijo a Soledad.

"Estábamos incrédulos. Me dio muchas tristeza y sufrí mucho. Pero apenas pasó, le dije a mi señora que nos volvíamos. Es más, llamé a un amigo que cumplía años y seguramente estaba pasando el peor día de su vida y le prometí que en un año volvíamos", disparó el Torito, y recibió la ovación más grande de la noche.

"Yo lo tomo como un aprendizaje y más allá de todo lo que pasó, el año del 2011 hizo un clic en todas las cabezas de los hinchas de River. Ningún equipo del mundo alentó y bancó como en ese momento, se veían camisetas por todos lados y todos la usaban orgullosos".

Al mostrar un video de su regreso en 2011, cuando Daniel Alberto Passarella lo presentó en conferencia, los hinchas comenzaron a silbar e insultar. Rápidamente, Cavenaghi dijo: "El que tiene alguna botella, frutas, verduras o lo que sea, puede tirar, eh".

¿Por qué considera Cavenaghi que fue un antes y un después? "Hubiese seguido el 'viva la pepa', haciéndose las cosas mal. Es como en la vida, tenés que darte un golpe duro para aprender. Quizás había algo aún peor que el descenso. En aquel momento, nosotros negociábamos con la dirigencia muchas cosas. Nos parábamos enfrente con el Chori para que los más chicos pudieran cobrar. Muchos estuvieron casi un año y medio sin cobrar y estaban a punto de desalojarlos".

Luego, al recordar su regreso y las conquistas de la Sudamericana 2014 y Libertadores 2015, el Torito destacó: "En el Torneo Final 2014 tenía una mala racha y me acuerdo de que Ramón me decía que me quedara tranquilo que cuando entrara una, iban a entrar todas. Y así fue, por eso siempre le voy a estar agradecido por cómo me bancó. Después, a Gallardo le agradezco la posibilidad que me dio de volver en ese momento contra Boca, y al profe Dolce por haberme apoyado cuando estaba operado. Ganar la Copa siempre fue mi sueño. Ni en el mejor sueño hubiera imaginado todo lo que pasó en River pero siempre fui en busca de eso".

El cuadro de Fernando Cavenaghi. Foto: @vikys_
El cuadro de Fernando Cavenaghi. Foto: @vikys_

En medio de la charla, Cavenaghi recibió la visita del grupo musical de Árbol y se animó a cantar "El Fantasma", una canción que ya había entonado con su amigo Héctor Bracamonte en televisión y que aprendió durante sus tardes libres en Rusia. Además, ayudó al artista Sebastián Domenech a culminar un cuadro de una foto suya festejando un gol.

Otras frases de la noche

"Mi llegada a River a los 12 años fue el año más difícil, venía de un pueblo muy chiquito y de dejar a la familia. A veces me venían a buscar los sábados después del partido y me traían el lunes temprano al colegio del club. Es un sacrificio enorme que uno lo valora con el tiempo, más que nada cuando pasás a ser padre. Te vas dando cuenta de todo lo que hizo tu familia por vos. Ellos entendieron cuál era mi sueño".

"El gol a Boca te marca. Muchos hinchas prefieren ganar ese partido a ser campeón. Igual, eso es hasta que ganás. Al otro día te piden el campeonato, ja".

"Lo que siempre le criticamos a Almeyda fue la forma de comunicarnos de que nos iba a tener en cuenta. Cada técnico puede armar su grupo y elegir a que jugadores quiere tener. Eso lo planifica el entrenador en torno a lo que quiere. A mí me dolió porque yo tenía una gran relación. Me hubiera gustado que me lo dijera personalmente. Hablé una sola vez más pero nunca me dijo eso a mí".

"Tuve miedo de hasta no poder volver a jugar con mis hijos en la plaza. La infiltración me comió un hueso, no podía pisar bien hasta que se me hacía un callo. Ahí juega la fortaleza mental, el apoyo de familiares y amigos".

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