JUEGOS OLÍMPICOS

Heroico: el renacer de Juan Martín Del Potro

La “Torre” de Tandil se preparó para llegar bien lejos en Río y lo está logrando; sólo perdió en dobles

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Juan Martín del Potro

Juan Martín del Potro culminó su tercer día de tenis en los Juegos Olímpicos con sabor agridulce.

Su último recuerdo de la jornada de lunes fue con derrota en tres sets junto a su coterráneo Máximo González ante los españoles Marc López y Rafael Nadal, quienes le ganaron 6-3, 5-7, 6-2.

Juan Martín del Potro culminó su tercer día de tenis en los Juegos Olímpicos con sabor agridulce.

Hubiera sido un día tremendo para "Delpo", quien no pudo siquiera gozar del festejo de ganarle al uno del mundo cuando ya estaba en cancha de nuevo, y por doblete. "Vine a ganar la medalla de oro", dijo el tandilense apenas bajó del avión en el aeropuerto Tom Jobim de Río.

Pudo sonar a fantasía, pero está claro que aunque no tenga un equipo de trabajo tan definido como en las épocas de Franco Davin, el argentino está planificando y fijándose claros objetivos.

Armó su calendario previo a los Juegos para llegar lo más listo posible y para que ese ranking real 141, se diluyera lo antes posible en el protegido. "¿En serio me toca ante del Potro?", preguntó asombrado Novak Djokovic cuando al final de un entrenamiento se enteró que jugaba ante la Torre de Tandil. No era para menos. El argentino le había sacado la medalla de bronce del cuello en Londres 2012.

El deporte tiene estos cuentos de hadas escritos para ser utilizados cuando correspondan y en Río le toca a "Delpo".

Amaneció 40 minutos encerrado en un ascensor el día que jugaba ante el uno del mundo y terminó la jornada ganando por un doble 7-6, pero sobre todo dominando al invencible ganador de todo. De todo menos, el oro olímpico, que es lo que le falta para ser Golden Grand Slam, como sólo Nadal y Agassi poseen ese título honorífico.

"Me estoy dando cuenta que este triunfo fue más importante que ganar el US Open en 2009", dijo el argentino, al día siguiente de mandar al vestuario llorando al serbio.

"Lloré mucho después del partido, igual que cuando me fui a operar de las muñecas por primera vez, pero esta vez de felicidad", confesó "Delpo".

Y cuando se iba el domingo de noche, le avisaron que jugaba el lunes a las 14 de nuevo en singles.

"No puedo creer que le gané a Djokovic, pero no pude ni disfrutarlo porque me acosté y me levanté para volver a la cancha", dijo. El tandilense se metió en los octavos de final, donde lo espera Taro Daniel, con un triunfo 6-3, 1-6, 6-3, sobre Joao Sousa. "Traté de ir regulando la energía y me salió bien. Me podría haber esforzado en el segundo set para terminarlo en dos, pero perdí el servicio y preferí apuntar al final", concluyó.

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