JUEGOS OLÍMPICOS

Dos ejemplos de que los Juegos no son cuestión de edad

Gaurika Singh tiene 13 años y Julie Brougham 62, pero ambas son debutantes olímpicas en Río de Janeiro.

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Casi 49 años de diferencia hay entre la deportista más joven que participará en los Juegos de Río 2016, la nepalí Gaurika Singh, y la más veterana, la amazona neocelandesa Julie Brougham.

Singh, que competirá en natación, cumple hoy 13 años y 253 días, en tanto que Brougham, cuya disciplina es la adiestramiento, tiene 62 años y 77 días.

La media de edad de los participantes en estos Juegos es, según el servicio de documentación de la organización, 26 años y 313 días.

Singh se presenta en Río después de superar la dura prueba de los terremotos que devastaron su país y el domingo participará en las series de los 100 espalda con 13 años y 255 días. Manifestó su satisfacción por estar en los Juegos, algo que consideró maravilloso pero un tanto irreal para una joven que vive en el Reino Unido y acaba de empezar a competir para su escuela en Hertfordshire.

La nepalí vivía junto a su familia en Londres aprovechando que su padre, Paras (urólogo), encontró trabajo en un hospital de la capital inglesa.

En abril de 2015 viajó a su país con su madre Garima y su hermano pequeño Sauren para participar en los campeonatos nacionales y fue sorprendida por el terremoto que causó cerca de 9.000 muertos e innumerables daños materiales tanto en la capital, Katmandú, como en todo Nepal.

"Fue terrible. Estábamos en la quinta planta de un edificio (en Katmandú) y ocurrió. No podíamos salir, así que nos metimos bajo una mesa durante 10 minutos en medio de la habitación hasta que se paró todo y salimos", explicó en Río.

"Afortunadamente era un edificio nuevo y no se derrumbó como otros alrededor", apuntó Singh, declarada embajadora de buena voluntad y que vuelve a su país una vez al año a visitar a la familia.

Es una de las mejores nadadoras de su edad en Gran Bretaña y fue autorizada a competir para Nepal a los 11 años.

La historia de Julie Brougham es muy distinta. Creció en Manawatu, en una familia con gran afición ecuestre y desde pequeña comenzó a montar en la granja a Timmy, un pony que compartía con su hermana.

A los siete años ya tenía su propio pony, Flash, y comenzó a participar en competiciones de pequeños. Un amigo le sugirió que participara en una prueba de adiestramiento y ganó su clase. Nacida el 20 de mayo de 1954 en Palmerston North, su progresión fue constante y comenzó a ganar títulos nacionales y por fin en Río alcanzará el sueño de participar en unos Juegos Olímpicos.

Será la tercera amazona neocelandesa que competirá en unos Juegos, tras Kallista Field (Sydney 2000) y Louisa Hill (Atenas 2004).

URUGUAYOS

Las edades de todos los celestes.

Mariana Foglia (34) y Pablo Defazio (35), Alejandro Foglia (32), “Lola” Moreira (17), Inés Remersaro (23), Martín Melconian (26), Jonathan Esquivel (27), Andrés Silva (30), Déborah Rodríguez (23), Emiliano Lasa (26), Martín y Nicolás Cuestas (30), Andrés Zamora (33), Néstor Nielsen (43), Pablo Aprahamian (30), Sofia Rito Enocsson (30) y Pablo Cuevas (30).

Uno de los favoritos no clasificó a la final.

El nadador surcoreano Park Tae-hwan, campeón olímpico en 2008 y bronce en 2012, no clasificó para la final de los 400 metros estilo libre. Fue cuarto en su clasificación, pero su tiempo de 3 minutos 45,63 segundos lo dejó en el décimo lugar general y solo avanzan ocho. Park, el primer coreano en lograr una medalla olímpica en natación, completó en marzo una sanción de 18 meses impuesta por la FINA tras dar positivo por testosterona antes de los Juegos de Asia 2014. Recibió 3 años más del Comité Olímpico Coreano, pero el TAS le dio la razón para competir en Río. Ahora le quedan los 100, 200 y 1.500 metros libre en sus cuartos y últimos Juegos.

Susto: ¿una bala perdida?

n Una bala atravesó el techo de lona de un centro de prensa de las pruebas de equitación en Deodoro, sin causar heridos. La bala, de pequeño calibre, fue recuperada por los organizadores que, interrogados por los periodistas, declinaron comentar el incidente. Deodoro, una de las cuatro zonas olímpicas, está situada en una zona militar.

Genio: pasó del miedo al récord.

El británico Adam Peaty, de 21 años, rompió su propio récord mundial en los 100m pecho en el primer día de la natación olímpica con un tiempo de 57.55 que mejoró 37 centésimas su propio registro de abril. No está mal para alguien que de niño tenía fobia al agua. “Le tenía miedo, odiaba entrar a la ducha, odiaba una bañera...”, explicó.

Nervios: ellos también juegan.

Los nervios le jugaron una mala pasada al español Miguel Durán, de 20 años, que nadaba en sus primeros Juegos. Hizo una salida en falso (se lanzó antes de la señal), pero como no fue intencional le permitieron competir en los 400m libres. Con la concentración ya en el suelo terminó último. “Escuché algo en la tribuna que me hizo hacer lo que hice”, contó.

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