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Shane Lowry unió a Irlanda

Gran triunfo en edición histórica del Open británico: lo festejó en un Irish pub.

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El irlandés Shane Lowry se coronó campeón de la edición numero 148 del Abierto Británico, último Grand Slam de la temporada, el pasado domingo en Royal Portrush, Irlanda del Norte.

Fue la segunda vez que el torneo más antiguo del mundo salió de la rotación Escocia -Inglaterra para volver tierras norirlandesas. La espera de 68 años valió la pena para ver el entusiasmo de los golfistas locales, que alentaron a Lowry durante toda la semana.

Oriundo de Mullingar, hijo de un jugador de futbol gaélico, Lowry comenzó a jugar al golf con apenas un hierro 7 y un putter hasta los 13 años. Animado por sus tíos logró en solo un año ser handicap 12. ¨Mis padres no eran aficionados al golf, así que aprendí solo. Cada vez que podía me escapaba a jugar, para disgusto de mi familia y mis profesores. Creo que ya me han perdonado” contó entre sonrisas.

Sólo siete años después ya era el mejor golfista amateur de Irlanda. Y dos más tarde, campeón del Abierto de Irlanda 2009, tras un desempate, sin haber saltado al profesionalismo. Era el primer torneo del European Tour que jugaba. "Me va a cambiar la vida", dijo aquella tarde antes de celebrarlo. Su condición de aficionado le obligó a renunciar al cheque de 500.000 euros. El consuelo fue que su madre había apostado 60 libras por él y se llevó 15.000. Al día siguiente decidió hacerse profesional e inició su camino a la gloria.

Con 32 años, Lowry consiguió su primer Grand Slam tras totalizar 269 golpes, 15 bajo el par, imponiéndose por el amplio margen de seis golpes a su escolta, el inglés Tommy Fleetwood.

La última vuelta lo exigió a fondo, pues presentó un tiempo muy adverso, con fuertes vientos y lluvias que dieron el marco perfecto para cerrar el Open, siempre acostumbrado al clima extremo. No pudo bajar el par, como lo hizo en las tres primeras vueltas, pero el más uno de la jornada le sobró para ganar.

Al llegar al green del hoyo 18 con una apreciable ventaja, Lowry comenzó a festejar una vez que colocó su segundo tiro en el green para desatar la locura de los los miles de aficionados presentes. Tanto él como su caddie no pudieron contener la emoción de ganar el torneo más tradicional del mundo en la propia isla de Irlanda. “Todos saben que todos somos un solo país cuando se trata de golf” aseguro el campeón.

En 148 ediciones del certamen, es la segunda vez que lo conquista un irlandés, después de Padraig Harrington en 2007 y 2008.

Finalizada la ceremonia de premiacion, donde recibió la tradicional copa, el Claret Jug, Lowry y su caddie se dirigieron a un tradicional Irish pub del pueblo para festejar junto a los fanáticos locales, mientras cantaban y tomaban cerveza. Una imagen muy particular y diferente a lo habitual, que unió a las dos Irlandas bajo un nuevo reinado del golf británico.

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