PANDEMIA Y DEPORTE

El golf se prepara para volver en Uruguay

La Asociación Uruguaya preparó un estricto protocolo; ahora la palabra la tiene la Secretaría de Deportes

Golf en Uruguay
El golf se juega en amplios espacios abiertos y no hay contacto físico entre los rivales

Desde marzo, cuando a nivel global estalló la pandemia del COVID-19, muchas medidas se han tomado para enfrentar la emergencia. En nuestro país las disposiciones han mostrado su eficacia en la lucha para evitar los contagios masivos.

En materia recreativa, todos los espectáculos y competencias se han visto paralizados desde marzo, lo que incluye al deporte. La mayor parte de las instituciones están cerradas y han tenido que trabajar con gran creatividad para poder darle algún beneficio a los socios. Con el paso del tiempo la masa societaria necesita iniciar su “nueva normalidad” y para ello la Secretaría Nacional de Deportes se encuentra validando diversidad de protocolos.

En el golf existen muchos estudios que han demostrado el bajo riesgo de contagio que implica su práctica. Un estudio de la Universidad Politécnica de Turín lo ha considerado entre los deportes de “riesgo cero”. Italia, uno de los países más castigados por la pandemia, ya está regresando a la práctica del golf. Por su parte, Estados Unidos limitó muy poco la práctica de este deporte, por citar dos países en donde el nivel de contagios ha resultado muy alto.

En Uruguay son muy pocos los clubes que permanecieron abiertos casi sin interrupciones: el Club de Golf del Cerro fue el único de Montevideo, mientras que en el este La Barra y el Club del Lago fueron otras de las instituciones habilitadas casi sin pausas. Todas ellas restringieron su acceso únicamente a sus miembros, con excepción del Cerro.

Considerando toda la información disponible, es imperioso que las restantes instituciones del país puedan volver paulatinamente abrir sus campos. No solamente por los beneficios que esto le puede traer a los socios sino con un trasfondo mucho mayor. Económicamente, el país necesita que los sectores que ofrezcan las garantías necesarias comiencen a operar. Esto se traducirá en regreso de personal, generación de actividad, efecto sobre mano de obra indirecta, entre otros beneficios. Uruguay necesita de esto porque un parate muy prolongado ya sabemos las consecuencias que puede traer en materia económica.

La Asociación Uruguaya de Golf ya instrumentó un protocolo muy estricto para que se implementen las medidas sanitarias necesarias para el juego. El hecho de que sea un deporte que se practica al aire libre, en sitios en donde el espacio es inmenso y el contacto físico resulta nulo, hace pensar que ésta pueda ser una de las actividades que primero se retomen.

Consultado Sebastián Bauzá, director de la Secretaria Nacional de Deporte, nos manifestó que aún no tenía novedades del protocolo oficial.

Consideramos que cada deporte debe de ser analizando separadamente y se deben de reactivar aquellos que den las garantías necesarias para la gente pero sobre todo por el país.

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