CERRO LARGO

Washington Aguerre se fue para Artigas y no quiere volver a Melo

El arquero viajó a su departamento y  se reunió con su representante Rafael Monge, quien el lunes hablará con Dehl.

La molestia de Washington Aguerre por la amarilla recibida en el Cerro Largo-Nacional. Foto: Fernando Ponzetto.
Washington Aguerre muestra su molestia por la amarilla recibida en el Cerro Largo-Nacional. Foto: Fernando Ponzetto.

Washington Aguerre, el arquero de Cerro Largo, que tuvo una dura discusión con el presidente Ernesto Dehl en el vestuario tras el partido con Nacional, se fue para Artigas dispuesto a no regresar a Melo. Allí viven sus padres y también su representante, Rafael Monge,  con quien se reunió en la tarde de este domingo. 

Monge ya había hablado telefónicamente con el arquero quien lo llamó apenas terminó el juego con Nacional. Pero el empresario, que estaba molesto por las actitudes de Aguerre prefirió no hablar en caliente y decirle las cosas que tiene que decirle ayer de  tarde cara a cara.

Aguerre no admitía que se equivocó, insistía en que no hizo nada y no quería regresar a Cerro Largo porque entiende que no lo apoyaron.  Es más en la dura discusión que tuvo con Dehl el sábado en el camarín,  el presidente le reprochó que había vuelto a dejar tirados a sus compañeros y a Cerro Largo, que es el club al que pertenece y el que le paga el sueldo. (Cabe recordar que aunque Peñarol se había mostrado interesado en hacer uno de la opción y recomprar su pase en enero pasado, al final no sucedió y Aguerre sigue perteneciendo al club arachán). 

Lejos de admitir que se equivocó, Aguerre agarró una mesa a patadas y pidió que le rescindieran el contrato. El asunto de la rescisión está siendo analizado por la directiva del club arachán, porque por más que es Dehl el que generalmente tiene la voz cantante no quiere pasar por arriba de sus compañeros de directiva  y aún le faltaba comunicarse con dos de ellos. Pero la mayoría quiere rescindir el vínculo, aunque Dehl también piensa en el  futbolista, pues cree que es necesario que tenga ayuda profesional para controlar su ira. Es que todos quienes lo conocen ïntimamente saben que es un gran muchacho, además de un muy buen arquero, pero lo que lo pierde es su fanatismo por Peñarol. 

En Cerro Largo saben que perderían a un gran arquero y que el cuadro no sería el mismo sin él pero entienden que deben dar una señal. "Hay que poner en la balanza todo y ver cual es el daño menor. Tenemos que dar un mensaje", le dijo Dehl a Ovación.

Por otra parte, tanto Dehl, como Monge son conscientes de que en este momento con los mercados cerrados, el futuro de Aguerre sería muy complicado por más que al rescindir quedaría en condición de libre. Pero así las cosas, da la impresión que sólo podría ir a jugar a un equipo de Segunda. 

De todas maneras, ayer al hablar con Monge, Aguerre estaba mucho  más calmado y la conversación que el empresario tendrá hoy con Dehl, puede ser decisiva. 

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