ARGENTINA

“Wanchope” Ábila: “La droga la tenés cerca, me han ofrecido pero nunca probé”

El delantero de Boca habló acerca de las tentaciones y de cómo negarse a ese mundo que según contó, está muy cerca de todos.

Ramón Ábila celebra un gol con la camiseta de Boca Juniors. Foto: EFE.
Ramón Ábila celebra un gol con la camiseta de Boca Juniors. Foto: EFE.

Ramón Áblia es una de las figuras de Boca Juniors de Argentina y se ha ganado el corazón de los hinchas xeneizes con sus actuaciones y sobre todo, por haber sido campeón de la Superliga de la vecina orilla.

En una entrevista con el relator cordobés Matías Barzola en el canal de YouTube “A lo Barzola", “Wanchope” habló de todo: las tentaciones, los sueños y hasta de un intento de Talleres de Córdoba por contratarlo.

“Todo el tiempo hay tentaciones. Si querés, la droga la tenés cerca. Tenés todo cerca. Me han ofrecido y nunca acepté ni probé. Siempre tuve en claro que quería jugar a la pelota y sabía que ese no era el camino”, dijo el delantero de 30 años.

“Tengo gente cercana que se ha rehabilitado, tengo a mi vieja que ha sufrido mucho por este tema, conozco amigos que la han pasado mal y conocidos que han muerto. No me gustó nunca ni me va a gustar, pero convivo con eso. No tengo el dedo juzgador, puedo dar un consejo, pero cada uno es dueño de hacerlo que quiera", agregó el futbolista xeneize.

Consultado por los “beneficios” que le da la fama a un jugador, Ábila se refirió lo que significa para él el dinero: "Tener plata es necesario. Me manejo de la misma forma, me junto con la misma gente y comparto con los mismos de siempre. Lo que trato de buscar es un bienestar a futuro para mis hijos y de disfrutar el camino. Me levanto a las seis y media de la mañana para ganarme la plata, no me la regala nadie. Para mí, el fútbol es un trabajo y lo tomo como tal".

Por último, “Wanchope” recordó una situación que le tocó vivir que se transformó en anécdota. Andrés Fassi, presidente de Talleres, intentó convencer al hincha de Instituto de Córdoba para vestir la camiseta de la “T”, pero no tuvo suerte: “Me llamó para jugar la Copa Libertadores. Tenemos una gran relación, nos respetamos y nos escuchamos mucho. Es un gran dirigente. Empezamos a hablar y me preguntó si quería ir a Talleres, a lo que le dije que no era mi deseo. Le dije: 'Dale, Andrés. ¿Tenés un millón para buscar y justo me lo venís a decir a mí?'. Después, un amigo de la comisión me insistió y me preguntó cuánto quería ganar, a lo que le dije: 'Una pelotudez, por día'. Me dijo que eso no me lo podían pagar y yo le expliqué que justamente por eso lo pedí, porque no quería ir”.

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