ENTREVISTA

Walter Guglielmone: hermano, representante e ídolo de Edinson Cavani

Comenzó a trabajar junto al "Matador" en un momento difícil, hoy es su empresario pero actúa como hermano.

Walter Guglielmone
Walter Guglielmone.

A Walter Guglielmone no le gusta mucho aparecer. El perfil bajo debe ser un tema familiar. Tras una carrera de casi 15 años, de defender otros tantos equipos, entre ellos Nacional y Peñarol, el salteño le puso punto final a su carrera hace ya seis años. Dejar de jugar no le costó, seguramente porque en ese momento su hermano menor, Edinson Cavani, pasaba un momento complicado y lo necesitaba. “Justo empecé a trabajar con Edinson y no tuve mucho tiempo para pensar. Dejar es bravo, pero se dio una circunstancia bastante particular. A Edi le pasó lo del divorcio y me necesitaba un poco. Un divorcio no es lindo para nadie. Se separan las familias, los hijos. Es duro. Empecé a colaborar un poco con él, porque era una cosa bastante dolorosa y necesitaba a alguien de confianza a su lado. A veces se piensa que el dinero es lo más importante, pero lo más importante es lo humano, la contención; tomar un mate y conversar. Empecé a ayudarlo, más que nada como hermano y después comenzamos a hacer juntos algunas otras cosas, deportivas y de imagen. Sin querer se fueron dando así las cosas”, explicó Guglielmone.

“Estoy muy contento con lo que estoy haciendo. Por seguir en el fútbol, pero sobre todo por ocuparme de Edi que es lo primordial. Y tratando de empezar a hacer otras cosas con algunos jugadores jóvenes, pero más que nada apuntando siempre a mi hermano. Hoy él está mucho más maduro, pasan los años y se va potenciando como persona y como jugador. Ha hecho un crecimiento grande como jugador. Está muy contento, muy feliz con su hija India. Un hijo siempre trae felicidad y esperanza”, agregó.

“Yo siempre pongo al hermano por delante. Es así como lo siento. Y en la parte empresarial me perjudica un poco porque miro más lo de Edi. Pienso más en él que en cómo me pueda ir a mí. Trato de hacer todas las cosas por él. No soy un empresario cualquiera de fútbol que hace por el jugador, pero también por él, porque es su negocio. Y es respetable. En mi caso actuar así puede jugar en contra en mi carrera de empresario, pero al mismo tiempo estoy tranquilo porque primero hago de hermano y después de empresario. Cada cosa que voy a gestionar por él lo hago como hermano y es mucha más responsabilidad. Lo siento así y las cosas han salido bastante bien. Sobre todo teniendo en cuenta que cuando empecé no tenía ninguna preparación ni experiencia como empresario. Lo que me sirvió fue haber jugado y tener casi diez años más que él. Tenía otra experiencia de tratar con la gente, de enfrentar dificultades, entonces lo podés aconsejar o darle tu punto de vista”.

Emoción.

Cada vez que le hacen una entrevista a Cavani y le preguntan quién fue el ídolo de su niñez, responde que fue su hermano Walter. Al preguntarle qué siente cuando eso sucede, Guglielmone se emociona. Se le llenan los ojos de lágrimas y no puede hablar. Unos minutos después, recupera la compostura. “Lloro sí, me emociona. Yo siempre lo supe. Nosotros vivimos siempre juntos. Cuando mi mamá se separó de mi papá, yo tenía cuatro años. Después Luis, el papá de Edi, se casó con mi madre. Luis me crió desde chico y siempre fui parte de la familia. Esa fue la gran virtud que tuvo Luis, me crió como a un hijo y nunca hizo diferencias ni con Edi ni con Cristian, que es el otro hermano. Siempre fui uno más, a pesar de tener otro apellido. Los valores y los principios eran los mismos, los de la familia”, explicó.

“Cómo dice Edi en las notas, yo me vine primero a Montevideo y él me empezó a ver más como jugador y como profesional. Pero eso fue sólo al comienzo, el resto, todo lo que está haciendo, es virtud suya. Para mí es un orgullo que haya sacado algunas cosas de mí, como el profesionalismo y los valores como deportista, como persona y como compañero. Los dos pensamos de la misma manera. Es lo que nos ha inculcado la familia. Pero sí, cada vez que lo dice me emociona”, reconoció.

Carrera.

Al pedirle que mirara hacia atrás para elegir cuál fue el mejor momento de su carrera, no piensa en goles ni en títulos. “Me siento muy orgulloso de mi carrera, nunca pensé que me iba a ir tan bien. En todos los lugares donde estuve y las experiencias que viví fueron buenas. Siempre me fui bien de todos lados, como persona y como jugador. Puede haber equipos en los que jugás peor o no te va tan bien, pero lo importante es la imagen que dejás como persona. Y sé que dejé la puertas abiertas en todos lados”, afirmó convencido.

parís saint-germain

"Edi ya es un histórico, un referente"

El jueves trascendió que si se cae la negociación de Lukaku, Inter irá por Cavani. Guglielmone sabe que todo puede cambiar en cuestión de horas, pero aseguró que por ahora seguirá en el PSG. “La idea es que se quede. Y no sé si es mejor que se vaya Neymar. Edi ya es un histórico en el PSG. Es el goleador histórico, ganó mucho y es un referente. La gente lo quiere mucho. Sé que hoy hay mucho marketing con jugadores del momento como Mbappé o Neymar, pero Edi es como la base del equipo, como jugardor y persona”.

Ante la insistencia, piensa y se decide por los mejores momentos deportivos: en Wanderers y en Danubio. “En Danubio en el 2004 con Gerardo (Pelusso), quien me invitó a ir después de Nacional. Y también el Wanderers de Daniel (Carreño) en el 2001. Pero por suerte, tuve muchos picos altos en la carrera”, contó.

Walter Guglielmone y Edinson Cavani.
Walter Guglielmone junto a Edinson Cavani.

También le resulta difícil admitir si hay un club que ocupe un lugar de privilegio en su corazón. “Tengo mucho afecto por varios acá en Uruguay: por Wanderers, por Danubio, por Liverpool, donde siempre me trataron muy bien. Y siempre tuve un gran feeling con el presidente Palma y con el gerente de entonces, Carlos Ferragut, que lamentablemente ya no está entre nosotros. Había un grupo muy lindo y la hinchada muy bien. No podría nombrarte uno solo porque te mentiría. Nacional fue el que me abrió las puertas cuando llegué de Salto, aunque no pude plasmar ahí la carrera porque es un equipo grande y es difícil llegar para los juveniles. Siempre viene gente de afuera. Es bravo, aunque Hugo (De León) me subió y participé en varios partidos. Después vino lo de Frontera Rivera, que en ese momento no lo entendí, pero ahí fue mi despegue. Empecé a marcar goles y a hacerme un nombre”.

Tuvo tres diferentes pasajes por Nacional y también jugó en Peñarol. “No era un buen momento del club, nos sacaron muchos puntos. Y no me fue como quería. Muchas veces la gente te pregunta cómo pude jugar en Nacional y después en Peñarol y para mí fue un orgullo poder jugar en los dos grandes. A veces te crucifican mal. Porque el jugador quiere jugar y ganar y va a defender la camiseta que se ponga porque es su trabajo. El jugador uruguayo es totalmente honesto. Y a veces la gente, con su fanatismo, no lo entiende”, aclaró.

“Me saqué el gusto de jugar en los dos grandes del Uruguay, que no es para todo el mundo. Así como en Danubio y me quedé con las ganas de jugar en Defensor Sporting, pero no me dieron los tiempos”, agregó.

Vergüenza.

Fue mientras Walter jugaba en Danubio, que su hermano menor llegó al club, el único en el que jugó en Uruguay. “Yo conocía a Tito Yoffre por el fútbol juvenil y luego hablamos con el ‘Rata’ Gustavo Dalto y entre los dos lo llevamos. Le expliqué a Edi que era una buena oportunidad. Cuando llegamos había una fila enorme de aspirantes en el complejo Del Campo. Con Edi nos dio vergüenza porque Dalto nos dijo que pasáramos por el costado. Seguro que la gente iba a decir que Guglielmone traía al hermano. Pasó, empezó a entrenar y luego fue él el artífice de su carrera”, relató.
No fue Danubio el primer club en que se probó Cavani. Antes había intentado en Liverpool. “Era muy chico y además estaba Julio Ribas y parece que no le gustó o no era de su estilo futbolístico. Pero además, él se quiso volver a Salto, era muy chico. Hace un tiempo atrás nos vimos con Palma y se lamentó por el jugador que se perdió. Pero son cosas que pasan en el fútbol. De todos modos, creo que llegar a Danubio fue una buena decisión y luego todo le pasó muy rápido”.

EL OTRO HERMANO

Cristian es defensa y juega como Cáceres

Guglielmone alterna su vida entre Malvín, Salto y París. Pasa buena parte arriba de un avión. Sus hijas, Fernanda y Florencia, lo bancan. “Se extraña bastante, pero entienden. Principalmente mi señora, Marta, que me ha acompañado por todos lados; a Azerbaiyán y a China, y es el sostén de la familia. Saben que tengo un lugar priveligiado en la vida de Edi y hay que cuidarlo”. Walter no es el único hermano de Cavani. Cristian también juega, es defensa y según Walter es como el Pelado Cáceres, pero nunca quiso salir de Salto.

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