DANUBIO

Volvió a su hogar

Roberto Roo es el gerente deportivo de Danubio, el club al que llegó por primera vez con 14 años. “Vine a ser campeón”.

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Foto: Francisco Flores

Roberto Roo está feliz y se le nota. Luego de tres años de angustia, cuando ya dudaba si iba a poder volver a trabajar en el fútbol, regresó a su casa, al club al que llegó por primera vez cuando tenía solo 14 años.

Su última experiencia laboral fue en las juveniles de Nacional y le dejó un sabor amargo, pero ya no mira para atrás y valora que el fútbol le dé una nueva oportunidad.

“Estos tres años tuvieron días de mucha angustia. Como que mordí el polvo pensando que capaz que era imposible volver a trabajar. Hubo algún interés, pero de repente el proyecto no era lo que queríamos. Estuve esperando y esperando”, contó. La confianza en su trabajo fue lo que no le permitía perder la fe.

“Estuve siete años en Danubio como gerente deportivo y técnico, otros siete y medio en las juveniles de Nacional y antes había estado un año en Wanderers. Si uno se queda tantos años es porque el trabajo es bueno. Hoy, después de 20 años, porque yo arranqué como gerente deportivo de Danubio en 1997, se me da esta oportunidad. Y estoy sorprendido porque Danubio ha crecido en muchas áreas. Por ejemplo, me sorprendió este complejo. Lo que queremos es que ahora crezca en lo deportivo”, afirmó en el complejo que los de la franja tienen en la ruta 101 lindero al de la AUF.

“Estuve en este club casi la tercera parte de mi vida y conozco cada rincón. Fui jugador de inferiores y de Primera División. Fui técnico de Cuarta y Quinta División. Fui gerente deportivo y técnico de Primera”, relató sobre el club al que llegó a los 14 años y un año y medio después ya debutaba en Primera División.

“En aquella época sólo había Sexta, Quinta, Cuarta y Primera. La Quinta era hasta 18 años y yo jugué con 15. Al año siguiente estuve unos meses en Cuarta y Raúl Bentancor me hizo debutar en Primera con 16 años”, agregó. Y pasó a contar lo que fue para él, el técnico con el que luego fue Campeón Sudamericano con la selección juvenil.

“Un maestro, un señor. Un ejemplo de vida, y de técnico que nos enseñó muchos valores. En sus últimos años nos encontramos, él como coordinador de las juveniles de Danubio y yo de Nacional. Los uruguayos nos damos cuenta del valor de las personas cuando ya no están”, se lamentó.

“Cuando uno se forma como técnico va captando cosas de todos los entrenadores que tuvo. El 50% de mi rol como técnico está basado en sus enseñanzas. Y también tengo un porcentaje muy grande de lo que fue Luis Cubilla en Danubio”, aseguró.

Tras jugar la Copa Libertadores con Danubio en 1978, Roo se probó en tres equipos españoles. Hércules, Barcelona y Castellón. “Pero con 18 años no se jugaba en España. Hércules me quería, con un pase a préstamo y la transferencia a fin de año, pero los directivos de Danubio dijeron que no con cifras que no tienen nada que ver con las de ahora. Luego estuve en la Primavera del Barcelona y pasó lo mismo. Entrené 25 días en el Nou Camp y fue una experiencia impresionante, como vestirnos al lado de Krankl y Neeskens. Me quería quedar, pero fue lo mismo que en el Hércules”. Al regresar lo citó Bentancor para la selección juvenil.

“Soy hijo de gallegos inmigrantes y no daba una pelota por perdida en la cancha. Era primero en la fila siempre. No tenían que decirme lo que tenía que hacer y me sentía profesional antes de serlo. No era bueno técnicamente, pero aprendí a jugar a un toque en Danubio”, contó sobre cómo era con los cortos puestos. Dejó de jugar muy temprano, a los 27 por un problema de rodilla. Hoy tiene dos prótesis y le cuenta a los jugadores que ya ha pasado por todo lo que ellos pueden estar viviendo.

“Este club tiene todo. Creo que hubo situaciones políticas y deportivas que lo han llevado a esta situación. Nunca había sucedido en Danubio que en tres años pasaran cinco o seis técnicos, cuando el club siempre se caracterizó por lo contrario. Cuando un plantel tiene tantos técnicos en poco tiempo, se desestabiliza”, explicó sobre el hoy de Danubio.

Se siente mucho más gerente deportivo que técnico y está dispuesto a sacar a Danubio del pozo. Quiere que los futbolistas sientan lo que significa ponerse esa camiseta. “Queremos que el club vuelva a ser lo que fue. No se puede seguir perdiendo puntos en Jardines, que debe volver as ser inexpugnable. Yo vuelvo para ser campeón, en Danubio no se puede aspirar a otra cosa”, dijo convencido.

“Con Gastón (Machado) jugamos acá en el 79 y tenemos una gran relación. Incluso me sucedió como coordinador de juveniles en Wanderers. Creo que vamos a hace un gran trabajo juntos. A veces los roles no están bien definidos, y se cree que el gerente deportivo va a dirigir si las cosas no andan bien. Voy a apoyar a Gastón como lo hice antes con Fossati, con Daniel Martínez, o Castelnoble, ese es mi trabajo. Ya no me siento entrenador, quiero ser gerente por muchísimos años más y terminar mi carrera en Danubio”.

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