defensor sporting

Está otra vez con su familia

Álvaro Navarro volvió a su casa y con sus dos goles ante Fénix, Defensor Sporting consiguió ganar tras una mala seguidilla

Chino Navarro
El "Chino" Navarro festeja su segundo gol a Fénix. Foto: Patricia Hernández.

E l “Chino” Álvaro Navarro, quien con sus dos goles le dio la victoria a Defensor Sporting frente a Fénix, se despertó temprano en su casa de Solymar. A las ocho tenía que llevar a Lautaro y Luana, sus hijos mayores al colegio y dos horas más tarde hacer lo mismo con Ludmila la más pequeña. Es que el delantero venía de una seguidilla de concentraciones y ayer aprovechó para cumplir con los pequeños y hasta los ayudó a hacer los deberes.

Sus hijos y su esposa Giovanna tuvieron voz y voto en su decisión de regresar a Defensor Sporting, el club donde se formó y al que considera su familia. Con diez años Lautaro y uno menos Luana, ya no quieren volver a cambiar de colegio. “Los dos más grandes hicieron la escuela en Argentina, en Chile, en Ecuador y en México. Se quieren quedar acá. Cuando estuve parado tuve ofertas de Colombia, Argentina y Paraguay y no se querían ir. Tienen la familia, los amigos y los primos. Es más, les pregunté porque había una chance de la Superliga de la India y Lautaro me dijo que él se quedaba, con la abuela, con la tía o con quien fuera, pero no se iba. Cuando eran más chicos íbamos para acá y para allá sin problema. Pero ahora hay que pensarlo dos veces. Entonces decidí quedarme en Defensor Sporting, que es mi casa”, explicó el “Chino” y pasó a referirse al triunfo ante Fénix.

“Estoy muy contento más que nada por la victoria, los goles le pueden tocar a uno o a otro. Obvio que para un delantero siempre es importante hacer goles, pero era fundamental la victoria porque veníamos de la derrota con Danubio, de varios empates y de perder los dos partidos de Copa. Traíamos una seguidilla muy mala y si no levantábamos vuelo la cosa se iba a poner fea. Ahora con esta victoria, tuvimos un respiro”, reconoció Navarro sobre el triunfo del domingo en Capurro, que necesitaban como el agua.

“Al volver encontré lo mismo de siempre, porque más allá de que en estos años hubo cambios positivos en las instalaciones, muchas mejoras, lo que uno siempre encuentra en Defensor es la familia. Te podés ir y volver a los diez años y va a estar la misma gente. Vas al club y está Richard (Marchelli) como siempre, la misma secretaria, todo igual. Todo eso te da ganas de volver porque son los mismos que cuando yo era un niño”, explicó quien llegó tras una inactividad importante, pero Acevedo lo esperó y él comenzó a responderle con goles.

“Estaba en Puebla, en México pero a fin de año TV Azteca compró el club y a los extranjeros, como Pablo Miguez, yo y un par de argentinos, nos sacaron del plantel. Estuve sin actividad dos meses y a principio de año pude haber arreglado con Defensor, pero tenía también la chance de ir a Cerro Porteño y al final no salió nada y me quedé sin el pan y sin las tortas. Estuve entrenando solo con un profe, pero nunca es lo mismo”, contó.


BOTAFOGO. Jugó en Gimnasia y Esgrima de La Plata y Godoy Cruz de Argentina, Cobresal de Chile, Olmedo de Ecuador, Botafogo de Brasil y Puebla.
“Mi mejor momento afuera fue en Botafogo. Es más, después cuando estaba en México me llamaban para que volviera, pero no me dejaban. En Botafogo fue donde me sentí más cómodo. El fútbol brasileño es muy ofensivo, con laterales que suben constantemente y volantes que atacan. Me adapté rápidamente y pude hacer bastantes goles”, contó sobre su experiencia en el “Fogao”, que en ese momento estaba en la B. “Cuando yo llegué el equipo estaba quinto a cinco puntos del primero y la campaña fue tan espectacular que empezamos a ganar y a ganar. En 15 partidos hice nueve goles, el equipo salió campeón y subió dos fechas antes del final. ¡Fue hermoso!”, relató. “Tuve la opción de renovar, pero ya había dado mi palabra para ir a Puebla. Fue una lástima”, recordó.

Los violetas se enfrentan al próximo domingo a Nacional en el Franzini. Contra Fénix Navarro se sintió en el abductor, pero espera llegar. “Nacional tiene un plantel largo y aunque sigue en la Copa, hace recambios y gana”, dijo quien fue Campeón Uruguayo con Defensor y vivió su mejor momento en 2009 con el “Polilla” Da Silva cuando eliminaron a Boca en la Copa Libertadores. “Recuerdo un partido en que le ganamos al DIM de Colombia 4 a 3, hice el cuarto gol en el minutos 95 y clasificamos para jugar con Boca”.

canas

El "profe" con la cabeza de cuatro colores

Tiene solo 33 años, pero está blanco en canas. Según explicó es un tema genético. “Es herencia de mis padres. Y tenía dos opciones o hacerme la tinta o dejármelo así. Y elegí lo último. No estoy para hacerme la tinta cada 15 días. Además, tuve a un profe, no voy a dar nombres, je, que se hacía la tinta y le quedaba la cabeza de cuatro colores. Decidí dejármelo blanco”, aclaró.

día libre

Papá: haciendo los deberes

Ayer Defensor Sporting tuvo libre y Navarro aprovechó para hacer los deberes con Lautaro, Ludmila y Luana. Los tres son fruto del amor con Giovanna que nació en épocas liceales y ya lleva 16 años. “Me la presentó un amigo y fue un flechazo a primera vista”, admitió el "Chino"

deberes
Deberes: Navarro aprovechó el día libre con sus hijos Lautaro, Ludmila y Luana.
niñez

De la Curva de Maroñas al Parque Rodó

Navarro se crió en la Curva de Maroñas, pero el profesor Santos que lo vio en un campeonato de selecciones de baby fútbol y lo reclutó para Defensor. “Y cuando uno arranca en Defensor no se quiere ir más”, aseguró. Hizo el baby fútbol en Parque Guaraní jugando como volante por derecha. Arrancó en la novena división violeta y fue Juan Ahuntchain quien lo subió a Primera. Debutó en un partido frente a Cerro. 

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)

º